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| El cáncer de piel representa la principal causa de tumores malignos,
superando la incidencia del conjunto de todas las otras neoplasias que ocurren
en la especie humana. En los Estados Unidos se estima que la probabilidad
de desarrollar cáncer cutáneo durante la vida es de uno por
cada cinco habitantes. La exposición a la luz solar
es el principal carcinógeno que gatilla una sucesión de alteraciones
genéticas que provocan los distintos tipos de carcinomas cutáneos
y por lo tanto el territorio de cabeza y cuello es una de las zonas más
afectadas, dada su mayor exposición al sol. El cáncer de piel no melanoma se prefiere tratar aparte del melanoma, dada sus distintas características clínicas, su manejo y su pronóstico. La mayoría de los cánceres de piel no melanomas se presentan con los clásicos hallazgos clínicos de eritema y nodularidad, pero el diagnóstico definitivo sólo puede hacerse con una biopsia. Existen distintas maneras de tomar una biopsia de piel como son el afeitado superficial, la biopsia por punción y la biopsia excisional que se realizan con anestesia local con lidocaina al 1-2%. Existen distintas maneras de tratar los diferentes tipos de cáncer de piel y éstas dependen de la histología del tumor, del sitio anatómico, de las condiciones generales del paciente y de si se trata de un tumor primario o recurrente. En general se prefiere la extirpación quirúrgica, que permite un adecuado estudio de los márgenes de resección. Otras formas de tratamiento utilizadas frecuentemente por dermatólogos en lesiones precancerosas o en lesiones múltiples, incluyen el curetaje y electrodisección y la criocirugía pero no permiten evaluar si la lesión fue completamente erradicada por lo que requieren de un seguimiento cercano. Otra opción de tratamiento es la radioterapia que se indica generalmente cuando las condiciones generales del paciente o la extensión de la lesión no permiten una extirpación quirúrgica. A continuación se describirán los cánceres de piel más frecuentes con sus características clínicas y su manejo general. |
Lesiones cutáneas precancerosas: |
Queratosis actínica |
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| Las queratosis actínicas (QA) son lesiones comunes que tienden
a presentarse en áreas expuestas al sol en individuos de piel y ojos
claros. Aunque es una lesión no invasiva, algunos dermatopatólogos
las consideran como un carcinoma espinocelular in situ en las que existe
la posibilidad de progresión hacia una lesión infiltrante
por lo que algunos autores sugieren el nombre de carcinoma espinocelular
queratótico solar intraepidermal. Presentación clínica: Las QA son papulas rojas, rosadas o café con una superficie hiperqueratósica ubicadas en áreas expuestas al sol, especialmente en el cuero cabelludo de individuos calvos, la frente y la cara. Existen subtipos hiperplásicos, atróficos, bowenoides, acantolíticos y pigmentados. Tratamiento: Estas lesiones deben tratarse debido a su potencial transformación en carcinomas espinocelulares. Las lesiones únicas es preferible extirparlas quirúrgicamente. El manejo de pacientes con múltiples lesiones puede ser complejo. Si son lesiones pequeñas pueden tratarse con curetaje y criocirugía. Las lesiones extensas pueden tratarse con aplicaciones tópicas de 5-fluoruracilo. |
Carcinoma basocelular |
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| El carcinoma basocelular (CBC) es una neoplasia de células no queratinizantes
que se origina en la capa basal de la epidermis. El CBC es el cáncer
más frecuente de la especie humana representando un 75% de todos
los cánceres de piel excluyendo los melanomas y la cuarta parte de
todos los cánceres diagnosticados en los Estados Unidos. En la patogénesis del CBC influye la exposición a la luz ultravioleta que gatilla mutaciones en genes supresores de tumores. Otros factores envueltos en la patogénesis incluyen las mutaciones de genes reguladores, la exposición a radiaciones ionizantes y alteraciones en la vigilancia inmunológica. Presentación clínica: El CBC produce invasión local, con un potencial para producir metástasis extremadamente bajo, con una incidencia que varía entre 0,0028 y 0,1%. Esta conducta biológica depende de factores angiogénicos, condiciones estromales y la propensión del tumor a expandirse por vías anatómicas de baja resistencia. Existen distintas variantes clínicas del CBC: nodular, superficial, pigmentado, quístico y morfeaforme (denominado también CBC de crecimiento agresivo o CBC infiltrativo). El CBC nodular se presenta como un nódulo o pápula solevantada, transparente, con telangiectasias que afecta especialmente las áreas de la cara expuestas al sol. El CBC superficial se presenta como una mácula erosionada habitualmente en el tronco y puede ser difícil de diferenciar de una QA o de una lesión inflamatoria benigna. El CBC pigmentado es una variante del CBC nodular y puede ser difícil de diferenciar de un melanoma nodular. El CBC infiltrativo se presenta como una lesión aplanada, firme, de bordes difusos y puede ser difícil de diferenciar de una cicatriz. Los tipos de CBC nodular e infiltrativo son los que con mayor frecuencia se resecan en forma incompleta, variando entre un 5 y 17% con tasas de recurrencia entre 33 y 39%. Características relativas al sitio anatómico: Los CBC pueden demostrar características únicas basadas en su ubicación anatómica. La nariz es la localización más frecuente de los CBC (30%), pudiendo presentar un comportamiento bastante agresivo, asociado frecuentemente a un inadecuado tratamiento inicial. Los CBC perioculares representan un importante desafío terapéutico que deben manejarse con mapeo biópsico intraoperatorio y reconstrucción plástica. Aproximadamente un 6% de los CBC comprometen la oreja, la que también representa una alta tasa de recurrencia. Tratamiento: El CBC circunscrito, no infiltrativo puede ser tratado con cirugía excisional, curetaje y electrodisección y con criocirugía. Para los tumores recurrentes o los ubicados en sitios anatómicos complejos de la cara, se prefiere la cirugía micrográfica con la técnica de Mohs (CMM) que consiste en extirpación quirúrgica con márgenes mínimos pero con biopsia rápida con mapeo de todo el perímetro y el margen profundo de la lesión. La radioterapia se reserva para pacientes ancianos con lesiones extensas ubicadas en la oreja o región periocular, pero no está indicada en lesiones infiltrativas o recurrentes. |
Carcinoma espinocelular |
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Melanoma maligno |
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El
melanoma cutáneo es una neoplasia relativamente curable cuando el
diagnóstico se realiza precozmente. Alrededor de un 85% de los pacientes
pueden alcanzar una buena sobrevida a largo plazo con la simple extirpación
quirúrgica. Sin embargo, en su etapa de enfermedad diseminada los
resultados son devastadores con opciones efectivas de tratamiento muy limitadas.En el último siglo ha habido un aumento progresivo en la incidencia de melanoma, cuya causa no está completamente aclarada. Este aumento en la incidencia se ha relacionado con el deterioro en la capa de ozono, el aumento de la exposición solar dado por una mayor actividad recreacional y a la migración de poblaciones de piel clara a latitudes ecuatoriales. El conocimiento de los factores de riesgo permite la detección precoz y la prevención. Los programas de educación de la población y un buen examen físico de la piel permiten un diagnóstico precoz, ya que un 93% de las lesiones se encuentran ubicadas en zonas visibles. La resección de lesiones menores de 0,76 mm de profundidad, antes de que inicien su crecimiento invasivo vertical, tienen una sobrevida a diez años mayor de 95%. Entre los factores de riesgo podemos mencionar: nevos congénitos que comprometen más de un 5% de la superficie corporal, nevos displásticos, la presencia de 5 nevos mayores de 5 mm de diámetro o 50 nevos mayores de 2 mm de diámetro, historia familiar, historia de melanoma previo, quemaduras solares durante la niñez, dificultad para broncearse, raza blanca, pelo y ojos claros, xeroderma pigmentoso, habitantes de latitudes ecuatoriales. Presentación
clínica:La identificación de lesiones sospechosas de melanoma es fácil de recordar utilizando la nemotécnica del ABCDE. La A indica Asimetría, la B indica Bordes irregulares o difusos, la C indica Color variado, la D indica Diámetro mayor de 5 mm, la E indica Evolución o crecimiento. El sangrado y la ulceración pueden ocurrir en un 10% de los melanomas localizados y en un 54% de los melanomas avanzados y es un signo de mal pronóstico. |
| Subtipos morfológicos: | ||
| Los subtipos morfológicos de melanomas han sido utilizados como
información pronóstica, pero la profundidad de Breslow medida
en mm. y la presencia de ulceración, son los más importantes
factores predictivos de la conducta biológica de la lesión
primaria. El melanoma de extensión superficial corresponde al 60 a 70% de los melanomas. Se presenta como una mácula aplanada o levemente solevantada con variaciones de color que incluyen distintas tonalidades de negro y café con zonas despigmentadas que indican regresión. Estas lesiones pueden existir por años, antes de que se inicie la fase de crecimiento rápido. El melanoma nodular es el segundo en frecuencia, representando un 15 a 30%. Se presenta como una lesión uniforme oscura azulada, pero en un 5% puede ser amelanótica. Se asocian a un crecimiento rápido en profundidad. El melanoma léntigo maligno representa un 5% de los melanomas y se ubica preferentemente en la cara. Son lesiones aplanadas, grandes con distintos tonos de café. El melanoma lentiginoso acral es raro y típicamente se ubica en palmas, plantas y subungueal. Son más frecuentes en la raza negra y asiática. Son máculas oscuras café o negras con variedad de color y bordes irregulares. El melanoma desmoplástico es raro y localmente agresivo. La mayoría se ubican en cabeza y cuello en pacientes ancianos y la mitad son amelanóticos. |
Etapificación: |
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Basados
en esta teoría existen algunos grupos que aun recomiendan la disección
linfática electiva (DLE) en pacientes con melanomas de riesgo intermedio
y alto, sin evidencias clínicas de metástasis linfáticas.
Los principales estudios prospectivos no han demostrado beneficio en términos
de sobrevida para los pacientes sometidos a (DLE) excepto en un estudio
en que se demostró un beneficio para un subgrupo de pacientes menores
de 60 año con melanomas de 1 a 2 mm de espesor.En pacientes con compromiso clínico de los linfáticos regionales se piensa que existe un beneficio en sobrevida al realizar una disección linfática terapéutica, pero esto no ha sido probado en estudios prospectivos. Al menos existe un beneficio paliativo considerable. Linfonodo centinela: ![]() La (DLE) tiene una significativa morbilidad especialmente para el 80% de los pacientes que no tienen compromiso patológico de los linfonodos resecados. En la última década, después del trabajo pionero de Morton en 1992 se ha desarrollado la técnica del linfonodo centinela. Esta técnica consiste en identificar el primer linfonodo regional hacia donde drena el tumor primario. Se realiza un mapeo linfático preoperatorio mediante linfocintigrafía, inyectando un coloide radioactivo en el sitio del tumor primario y posteriormente con la ayuda de una sonda manual detectora de radioactividad y el uso de una tinta azul (Patent blue al 1%) inyectada también en el sitio del tumor primario, se logra detectar el linfonodo centinela en más de un 95% de los casos con una tasa de falsos negativos inferior a un 5% y con un mínimo de morbilidad. De esta manera se obtiene una importante información pronóstica. Tratamiento sistémico: El uso de terapia sistémica adyuvante con interferón alfa -2b demostró beneficio en sobrevida libre de enfermedad y sobrevida total en pacientes en etapa III con linfonodos regionales clínicamente palpables, pero no demostró beneficios en pacientes con linfonodos clínicamente negativos pero histológicamente comprometidos, por lo que esta terapia no tendría beneficios en pacientes en que se les identifica metástasis por la técnica del linfonodo centinela. Los resultados con beneficio en sobrevida no han sido reproducidos en otros estudios randomizados. |
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