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| La patología de las glándulas paratiroides
es poco frecuente. Su expresión clínica es habitualmente derivada
de la alteración de su función. Se puede clasificar ésta de la siguiente forma: |
Hiperparatiroidismo primario* |
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| Hiperplasia Adenoma único o doble Cáncer |
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Hiperparatiroidismo secundario* |
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| Insuficiencia renal, deficiencia vitamina D, hipercalciuria, sindrome de malabsorción | |
Hiperpararoidismo terciario* |
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| Hiperplasia por las causas de un hipoparatiroidismo secundario. | |
Hipoparatiroidismo |
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| Secundario a cirugía, radioterapia. | |
Cáncer no funcionante* |
| * Son de tratamiento quirúrgico generalmente |
Hiperparatiroidismo primario: |
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El hiperparatiroidismo primario (HPTp) se refiere a aquel cuya etiología corresponde al desarrollo de una alteración celular propia. El diagnóstico se sospecha habitualmente en forma accidental, al informarse una hipercalcemia en algún examen de rutina ("perfil bioquímico"). Con la utilización de este tipo de exámenes masivos, el HPTp se ha constituido en la causa más frecuente de aumento del calcio sérico en pacientes ambulatorios. En pacientes hospitalizados, en cambio, la etiología habitual es el cáncer (metástasis óseas). Existen pacientes en que la hipercalcemia pueden originar cuadros de urolitiasis a repetición, artriris cálcica, pancreatitis recurrente, enfermedad péptica de difícil tratamiento, trastornos de personalidad en ancianos, etc., y llegar de esta forma al diagnóstico de sospecha. La confirmación del diagnóstico se realiza midiendo, además de la calcemia, la fosfemia (disminuida) y la paratohormona intacta (PTH), que se eleva de lo normal. El 80% de los casos de HPTp se deben a la presencia de un adenoma
de la glándula paratiroides. En menor proporción se desarrolla
de hiperplasia (asociadas o no a neoplasias multiendocrinas)
o cáncer de la glándula. |
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Una vez detectado el adenoma, la indicación quirúrgica es habitualmente planteada. Hay cierta discusión en relación a la posibilidad de no tratar la enfermedad con cirugía en todos los casos (pacientes con hipercalcemia leve, pacientes de edad avanza, con patología agregada grave, etc.).
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En el caso de hiperplasia de las glándulas (de las cuatro) el tratamiento consiste en extirpación de 3,5 de ellas e implantación de la mitad restante en el antebrazo, para ir retirando trozos de ella según la evolución el descenso de la calcemia. El cáncer de la glándula paratiroides es una entidad rara y de difícil diagnóstico. No es inhabitual que éste se realice en forma retrospectiva, al recurrir un HPTp, con metástasis o masa cervical. Cuando se confirma un cáncer durante la operación, la conducta aconsejada es la resección de éste y una lobectomía tiroídea ipsilateral al menos. La utilización de radioterapia y otras terapias adyuvantes, no es estándar. |
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Hiperparatiroidismo secundario |
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La indicación quirúrgica en estos casos, especialmente ante una insuficiencia renal crónica, se basa en el daño óseo producido por el aumento de la PTH. |
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Hiperparatiroidismo terciario |
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La fenómeno histológico es una hiperplasia, como resultado del estímulo prolongado de la hipocalcemia debida a alguna de las diferentes causas de hiperparatiroidismo secundario. Así, éste último puede constituirse en un hiperparatiroidismo autónomo o terciario, por lo que el tratamiento es similar al de la hiperplasia primaria ya descrita. |
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Cáncer no funcionante |
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El cáncer no funcionante de la glándula paratiroides es muy raro. La forma de expresión es habitualmente por una masa palpable en el cuello, confundida generalmente por un bocio nodular, un hematoma cervical "espontáneo" o metástasis a distancia. El tratamiento no difiere del citado más arriba. |
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