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La hepatomegalia es el aumento del
tamaño del hígado, por sobre los límites estimados
como normales para cada grupo de edad. El hallazgo de hepatomegalia
en niños es una situación que puede requerir una extensa
evaluación para distinguir entre un proceso benigno y autolimitado,
de una condición más seria que ponga en riesgo la
vida del niño. Es importante certificar el tamaño
del hígado en la evaluación clínica, ya que
el crecimiento del hígado puede ser indicativo de determinadas
condiciones patológicas. La presencia de un hígado
palpable por el médico, no significa necesariamente que haya
hepatomegalia, ya que el tamaño aparente del órgano
depende en gran parte de su relación con las estructuras
subyacentes.
Varios autores han estudiado el tamaño del hígado
en individuos, desde el nacimiento hasta los 18 años, mediante
palpación del borde hepático inferior y percusión
del órgano a nivel del borde superior, especialmente a lo
largo de la línea medio-clavicular (LMC). Los variados estudios
al respecto han concluído que el tamaño del hígado
aumenta con la edad, la estatura y el peso, y que no hay diferencias
significativas entre los niños y niñas.
Una forma alternativa de evaluar la hepatomegalia, es la medición
de la distancia entre el margen costal derecho y el borde hepático
inferior, a nivel de la LMC, en posición supina y al final
de la espiración. En general, el hígado puede ser
palpado hasta 3,5 cm bajo el reborde costal en lactantes, y hasta
2,0 cm en niños mayores. Sin embargo, esta sola medición
no es confiable y puede conducir a una falsa seguridad de normalidad
(falso negativo) o al inicio de una extensa e innecesaria evaluación
de hepatomegalia (falso positivo).
La proyección hepática es la distancia entre el borde
superior del hígado, estimado por percusión al nivel
de la LMC, y el borde inferior, estimado por palpación o
percusión al mismo nivel, en la posición supina al
final de la espiración. Una compilación de la información
de los más importantes estudios sobre el tamaño hepático,
se presenta en la Tabla 1. Sin embargo, la información más
confiable se obtiene a través de la frequente reevaluación
del niño por el mismo observador y aplicando las mismas técnicas
en el examen físico.
Tabla 8.1
Tamaño Hepático por Grupo Etario
|
| Grupo de edad |
Proyección hepática
(cm +/- 2 DS) |
| Recién nacidos |
7; 1 |
| 1 año |
9 ; 1 |
| 2 años |
10; 1 |
| 3-4 años |
12 ; 2 |
| 5-9 años |
14 ; 2 |
| 10-16 años |
16 ; 2 |
El tamaño del hígado, estimado al examen físico,
debe ser registrado como proyección hepática, obtenida
ya sea por el método de percusión o por percusión-palpación.
Este método tiene buena correlación con la altura
del hígado, ya sea determinada por cintigrafía hepática
o por medición directa del hígado en autopsia.
Clasificación
Hay múltiples causas y clasificaciones de hepatomegalia
en niños (Tabla 2). Aquí se presentan de acuerdo a
los mecanismos fisiopatológicos predominantes. Algunos de
estos mecanismos que se discuten separadamente, pueden en conjunto
dar cuenta de la hepatomegalia asociada con una variedad de enfermedadaes.
Inflamación:
Es el mecanismo más importante de hepatomegalia en
niños. Incluye todas las hepatitis, el síndrome
de TORCH , los abscesos hepáticos, la obstrucción
biliar tanto intra- como extrahepática, y algunos casos
de hepatotoxicidad.
Congestión:
Es la expansión del espacio vascular y sinusoidal del
hígado, que puede verse con unincremento de la presion
venosa sistemica (falla cardíaca congestiva, pericarditis
constrictiva) o en un bloqueo postsinusoidal (síndrome
de Budd-Chiari). Este mecanismo puede participar también
en la génesis de la hepatomegalia de la cirrosis. La congestión
hepática debe considerarse como el mecanismo predominante
de hepatomegalia en cualquier niño con antecedente de enfermedad
cardiovascular.
Enfermedades de Depósito:
Éstas son hepatomegalias que se detectan en niños
aparentemente sanos y que son, en general, causadas por la acumulación
intracelular de sustratos no degradables, que producen una distorsión
difusa de la arquitectura hepática. Este grupo incluye:
glicogenosis, lipoidosis, mucopolisacaridosis, gangliosidosis,
amiloidosis, deficiencia de alfa-1-antitripsina, depósito
de cobre y hierro, hígado graso y algunos casos de hépatotoxicidad.
En niños, una causa común de acumulación
grasa en el hepatocito es la malnutrición proteica debido
a la síntesis defectuosa de lipoproteinas y a una anormal
secreción de triglicéridos. Otras condiciones que
también pueden resultar en esteatosis (hígado graso)
se enlistan en la tabla 2.
Infiltración Celular:
Es la etiología de la hépatomegalia en un grupo
de enfermedades que son generalmente malignas, tales como leucemias,
linfomas, histiocitosis y tumores metastásicos. Este incremento
en la masa hepática es especialmente prominente en el tracto
portal y zonas periportales. En la eritroblastosis fetal, se produce
una marcada distensión en los espacios sinusoidales. La
mayor parte de las causas metastásicas de infiltración
hepática provienen del tumor de Wilms, del neuroblastoma
y de los tumores gonadales.
Hiperplasia del Sistema Reticulo-Endotelial:
Ésta es una reacción proliferativa hiperplástica
de las células de Küpffer (macrófagos tisulares
situados en los sinusoides hepáticos) que puede contribuir
al desarrollo de hepatomegalia en múltiples enfermedades
infecciosas, septicemias, hepatitis granulomatosas, tumores e
hipervitaminosis A, o en cualquier respuesta inflamatoria celular
ante la destrucción de parénquima hepático.
Las células de Küpffer comprenden alrededor del 10
% de la masa celular total del hígado y constituyen el
mayor componente del sistema reticuloendotelial en el organismo.
Tumores:
Ésta es una causa poco común de hepatomegalia
en niños. Los más comunes son tumores intrínsecos:
hepatoblastoma (maligno) and hamartomas (benignos). También
incluye muchas clases diferentes de quistes. La infiltración
del tumor puede ser difusa pero a menudo resulta en hepatomegalia
focal o asimétrica.
Fibrosis:
Este mecanismo es coadyuvante en la hepatomegalia, debido
a que no representa una etiología aislada. Es importante
en la cirrosis hepatica de diversas etiologías, en la enfermedad
hepática poliquística y en la fibrosis hepática
congénita.
|
Tabla 8.2
Causas de Hepatomegalia
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| MECANISMO |
CONDICION |
| Inflamación
|
- Hepatitis viral
- Síndrome de Torch
- Hepatitis neonatal
- Absceso Hepático
- Colestasia intrahepática
- Colestasia extrahepática
- Drogas (Ioniazida, metildopa, sulfonamidas, propiltiouracilo,
etc.)
|
| Congestión
|
- Falla cardíaca congestiva
- Taponamiento pericárdico
- Síndrome de Budd-Chiari
- Obstrucción de la vena cava
- Enfermedad Veno-oclusiva
|
| Enfermedades
de depósito |
- Glicogenosis (Pompe, von Gierke, etc)
- Lipoidosis (Gaucher, Neimann-Pick, etc)
- Mucopolisacaridosis
- Gangliosidosis
- Amiloidosis
- Deficiencia de alfa-1-antitripsina
- Enfermedad de Wilson
- Depósito de hierro
- Hígado graso secundario a desnutrición,
obesidad, fibrosis quística, diabetes mellitus, galactosemia,
síndrome de Reye, drogas (etanol, esteroides, tetraciclina,
ácido valproico, antineoplásicos, etc.)
|
| Infiltración
celular |
- Leucemias
- Linfomas
- Histiocitosis
- Metástasis
- Eritroblastosis fetal
|
| Hiperplasia del sistema
retículo-endotelial
|
- Infección extrínseca del hígado
- Septicemia
- Hepatitis granulomatosas (sarcoidosis, tuberculosis, etc)
- Tumores extrínsecos
- Hipervitaminosis A
|
| Tumores intrínsecos
del hígado |
- Hemangioblastoma
- Hamartomas
- Hepatoblastoma
|
| Fibrosis
|
- Cirrosis (infecciosa, drogas, idiopática)
- Enfermedad hepática poliquística
- Fibrosis hepática congénita
|
Enfrentamiento Clínico
El estudio de un niño con hepatomegalia debe abarcar elementos
de la anamnesis, examen físico, estudios bioquímicos,
radiológicos y ocasionalmente histológicos a traves
de una biopsia hepática.
Anamnesis:
Es importante obtener una detallada historia médica personal,
incluyendo antecedentes pasados que puedan sugerir alguna de las
etiologías ya mencionadas. Específicamente debe
preguntarse por uso de drogas, enfermedades previas, antecedentes
nutricionales, historia familiar y antecedentes geográficos.
En recién nacidos las etiologías más comunes
son infecciones congénitas, enfermedades metabólicas,
septicemia, y falla cardíaca congestiva. En lactantes la
infiltración grasa secundaria, la hepatitis viral, las
enfermedades de depósito y la infiltración celular,
son las causas más comunes. Finalmente la hepatitis viral
y las enfermedades con infiltración celular del hígado
son las causas más frecuentes de hepatomegalia en adolescentes.
Examen Físico:
Un detallado examen físico puede proporcionar información
relevante en relación a la etiología. Se debe prestar
especial atención a los siguientes 4 elementos.
1) Características físicas de la hepatomegalia:
la consistencia y el carácter de la superficie hepática
y su borde inferior son índices habitualmente más
útiles que la simple medición del tamaño
hepático como indicador de una enfermedad subyacente. El
borde inferior normalmente es agudo, suave e indoloro a la palpación.
Las siguientes anormalidades pueden ser observadas:
- aumento en la consistencia, en cirrosis y tumores
- disminución de la consistencia en enfermedades de depósito
- cambios bruscos de tamaño en congestión y hepatitis
fulminante
- dolor a la palpación en inflamación o congestión
aguda
- asimetría en la forma o consistencia, en tumores, quistes
y abcesos
- superficie y borde irregulares en cirrosis
2) Esplenomegalia: hasta la edad de 2 años el bazo
puede ser palpado a 2 cms. bajo el reborde costal izquierdo. Después
de los dos años de edad, es habitual palpar solamente el
polo inferior del bazo durante la espiración, dependiendo
de la contextura física del paciente. La presencia de esplenomegalia
y hepatomegalia sugiere 4 mecanismos de visceromegalia:
- hipertensión portal asociada con enfermedad hepática
avanzada (cirrosis de cualquier etiología)
- infiltración celular: produce la mayor esplenomegalia
asociada con hepatomegalia
- hiperplasia reticuloendotelial
- enfermedades de depósito: específicamente las
enfermedades de: Gaucher, Niemann -Pick e Histiocitosis
3) Compromiso del Sistema Nervioso Central (SNC): su presencia
sugiere causas específicas de hepatomegalia dependiendo
del momento de inicio de los sintomas.
- el compromiso del SNC temprano en la vida sugiere que la hepatomegalia
puede estar asociada a lesiones tales como lipoidosis o algunas
glicogenosis
- el compromiso del SNC adquirido en el niño mayor, sugiere
que la causa de hepatomegalia puede estar asociada a encefalopatía
portal, enfermedad de Wilson, o sindrome de Reye.
4) Ictericia: la aparición de ictericia en conjunto
con la hepatomegalia apunta a inflamación o a enfermedad
crónica descompensada. La elevación de la fracción
conjugada (directa) de la bilirrubina pone al niño en un
grupo aparte de desórdenes que son mejor evaluados en el
diagnóstico diferencial de la ictericia que en el de hepatomegalia.
Sin embargo, en el largo plazo, la ictericia puede estar presente
en casi cualquier causa de hepatomegalia.
Estudios Bioquímicos:
Los estudios bioquímicos entregan información sobre
aspectos específicos de la función hepática,
pero sólo el conjunto de ellos permite tener una visión
global del proceso fisiopatológico. La mayoría de
las así llamadas "pruebas hepáticas" son una combinación
de algunas pruebas específicas que corresponden a diferentes
funciones que desempeña el hígado (Tabla 3).
Tabla 8.3
Pruebas de Función Hepática |
| Función /Indice |
Prueba Específica |
| Marcadores de necrosis celular |
- aspartato aminotransferasa o "transaminasa glutámico
oxaloacética" (SGOT)
- alanino aminotransferasa o "transaminasa glutámico
pirúvica" (SGPT)
- deshidrogenasa láctica (LDH)
|
| Marcadores de colestasia
|
- fosfatasas alcalinas
- gama-glutamil transferasa (GGT)
- 5' nucleotidasa
|
| Marcadores de transporte de iones
orgánicos |
- Bilirrubina
- Acidos biliares
|
| Marcadores de síntesis
proteica |
- albúmina sérica
- lipoproteínas
- factores de coagulación
|
| Marcadores de otras funciones
metabólicas |
- glucosa
- amonio
- colesterol
|
Ninguna de estas pruebas da información sobre la etiología
de la hepatomegalia; más bien aportan información
sobre funciones específicas del hígado. Sin embargo,
la combinación de estos tests pueden sugerir algunos patrones
fisiopatológicos. La presencia de fosfatasas alcalinas
elevadas por sobre 3 veces el valor normal, con transaminasas
sobre las 500 ui/dl, GGT y colesterol muy elevados, con mejoría
del tiempo de protrombina después de la administración
de vitamina K parenteral, sugiere un proceso obstructivo. Por
otra parte, la presencia de elevación moderada de las fosfatasas
alcalinas (< 3 veces el valor normal), pero con transaminasas
sobre las 1000 ui/dl, con GGT normal o moderadamente elevada,
colesterol bajo, y tiempo de protrombina persistentemente prolongado
a pesar de terapia con vitamina K, sugiere la presencia de un
proceso hépatocelular.
Estudios Radiológicos:
Una buena comunicación entre el médico tratante
y el radiólogo es esencial en el estudio de un paciente
con hepatomegalia. La cantidad y calidad de información
que ellos entregan es muy heterogénea por lo que la elección
debe estar basada en la patología sospechada en base al
paciente individual. Los estudios más importantes son la
radiografía de abdomen, el ultrasonido, la tomografía
computada, la resonancia nuclear magnética, la angiografía
y la cintigrafía hepatobiliar.
1) Radiografía de abdomen: el hígado normalmente
exhibe una densidad de tejido blando similar al de la pared abdominal
que lo circunscribe. Este examen tiene limitado valor en el diagnóstico
diferencial de hepatomegalia, excepto en 3 situaciones:
- cambios en la densidad, que sugieren un aumento en los depósitos
de hierro (como en la hemocromatosis neonatal), o aquéllos
que sugieren una disminución en la densidad (como sucede
en la infitración grasa)
- presencia de calcificaciones que sugieren lesiones antiguas
(post abcesos o post infartos), trombosis (de la vena porta
o la cava inferior), tumores, o algunas infecciones (TORCH,
quiste de equinococo, larva migrans)
- anormalidades en la posición o el contorno hepático,
que sugieren tumores o quistes
2) Ultrasonido: ésta es la modalidad más
importante en la evaluación inicial de un niño con
hepatomegalia. Existen tablas, estandarizadas por edades, que
indican el tamaño normal del hígado, aunque el radiólogo
también puede basarse en su experiencia personal. El ultrasonido
es especialmente útil en la investigación inicial
de lesiones focales (los quistes son fácilmente diferenciados
de las masas sólidas), enfermedad hepática difusa,
patología de la vias biliares y en la hipertensión
portal.
3) Tomografía Computada (TC): es especialmente
útil en la evaluación de niños con masas
focales o en la hepatomegalia asociada con trauma. Las lesiones
focales son fácilmente visibles y el uso de medio de contraste
intravenoso puede incrementar aún más la resolución
de lesiones vasculares y de la pared de algunos abcesos. Algunas
limitaciones en niños son la mayor dosis de radiación
requerida, la necesidad de sedación en los más pequeños,
y poca resolución en la evaluación de enfermedades
hepáticas difusas.
4) Resonancia Nuclear Magnética: tiene una mejor
sensibilidad en la detección de un amplio rango de tumores,
lesiones obstructivas, infecciones y enfermedades metabólicas
hepáticas. Es particularmente útil en tumores y
en la detección de metástasis hepáticas.
También entrega información sobre la vascularización
del órgano, pero a diferencia de la TC no detecta lesiones
menores de las vias biliares. Requiere de un largo tiempo de exposición
para procesar la imagen, por lo que los movimientos respiratorios
introducen artefactos importantes.
5) Angiografía: su única indicación
en la evaluación de hepatomegalia en niños, es el
estudio de la naturaleza y extensión de masas sólidas
junto con la anatomía vascular del hígado, antes
de la cirugía, específicamente en tumores hepáticos.
6) Cintigrafía Hepatobiliar: este test entrega
información anatómica y funcional sobre el hígado
y la vias biliares. Las indicaciones en el estudio de hepatomegalia
en niños incluyen el diagnóstico diferencial entre
atresia de las vias biliares (buena captación pero no excreción
del radiofármaco) y otras causas de colestasia neonatal
(captación variable y presencia de excreción del
radiofármaco). También es de utilidad en el diagnóstico
de quistes de colédoco y dilataciones de los ductos biliares
intrahepáticos.
Biopsia Hepática:
La hepatomegalia de causa desconocida es una de las indicaciones
más comunes de biopsia hepática percutánea.
Es extraordinariamente útil en enfermedades difusas del
hígado, pero con el uso de biopsia percutánea guiada
con ultrasonido o TC, ha sido posible también diagnosticar
lesiones focales. El material obtenido puede ser usado para tinciones
rutinarias, microscopía electrónica, análisis
enzimático, análisis de metales pesados, hibridización
de DNA in situ, y reacción de polimerasa en cadena para
deteción de elementos virales específicos. Su uso
está excluído en la sospecha de lesiones hemangiomatosas
o sépticas.
Tratamiento
El tratamiento específico de cada una de las enfermedades
subyacentes que pueden presentarse clínicamente como hepatomegalia
está fuera de los objetivos de este capítulo.
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