Conceptos generales

Procedimiento

El objetivo de una otoscopia es la evaluación del oído externo (pabellón auricular y conducto auditivo externo) y de la membrana timpánica, que nos permitirá inferir la normalidad o anormalidad del oído medio. Cuando existe una perforación en la membrana timpánica se puede observar directamente, en mayor o menor medida, parte del oído medio.

Para realizar una otoscopia se requiere de buena iluminación y de un otoscopio (también conocido como “conito”). Una adecuada iluminación puede conseguirse con un espejo frontal que refleje la luz de una ampolleta, con una luz frontal que directamente ilumine nuestro campo visual o con un mango con iluminación que soporte al otoscopio, el cual habitualmente incluye amplificación (lupa). Este mango con iluminación puede dejar espacio para introducir instrumental a través del otoscopio (canal de trabajo) o estar diseñado para soportar al otoscopio en forma hermética, lo que permitirá realizar una neumo-otoscopia. La fotografía N°1 muestra un mango con iluminación y lupa. La conformación del mango permite la introducción de instrumental a través del otoscopio (canal de trabajo) mientras se observa por la lupa. La fotografía también muestra otoscopios plásticos y metálicos de distinto diámetro. La fotografía N°2 muestra un mango con iluminación diseñado para realizar una neuma-otoscopia.

Figura 1 Figura 2