Conceptos generales

Oído externo: Pabellón auricular

Una otoscopia comienza por observar las características de la piel y cartílagos del pabellón auricular con respecto a su desarrollo y configuración. Para lograr una completa observación del pabellón auricular este debe ser evertido. Las fotografías ilustran el modo correcto de examinar el pabellón auricular.


Se debe poner especial énfasis en detectar malformaciones, ya que una gran cantidad de síndromes cromosómicos presentan alteraciones del pabellón auricular. Dentro de las más frecuentes destacan la atresia aural, los apéndices y las fositas preauriculares.

La atresia aural es una malformación congénita preferentemente unilateral que compromete al pabellón auricular, conducto auditivo externo (CAE) y oído medio en distinto grado. En su forma más leve solo compromete el tamaño del pabellón auricular, sin embargo, en las más graves puede significar una gran deformación del pabellón auricular, ausencia de CAE, mastoides y oído medio.

Los apéndices y fositas preauriculares se observan por delante de la oreja. Los primeros se deben a la persistencia de prominencias auriculares (estructuras presentes en el desarrollo embriológico) accesorias y las segundas a falla en la fusión de las prominencias durante el desarrollo embriológico.