El aumento del contenido sanguíneo intravascular se debe en este tipo de hiperemia a un aumento del aporte arterial de sangre (figura 3.1). Macroscópicamente el órgano con hiperemia activa toma un color rojo vivo, muestra un volumen aumentado y mayor temperatura. Hiperemia activa fisiológica se observa en general en órganos con aumento de su actividad, como en las glándulas de secreción interna o en el músculo esquelético.

Hiperemias patológicas ocurren por diversos estímulos: irritación mecánica, hipertermia local, en particular radiación solar, substancias químicas diversas. Hiperemia activa patológica se observa en la inflamación.