Concepto

Infarto es la necrosis del parénquima y estroma en un territorio vascular producida por isquemia. La necrosis del estroma se acompaña de destrucción del material intercelular. La palabra infarto viene del latín infarcire, que significa rellenar (infarctum = rellenado). En efecto, en un infarto anémico reciente la zona comprometida aparece tumefacta como rellena de fibrina.

El infarto es por lo tanto una lesión que se da sólo a nivel de órgano o de estructuras compuestas organoides, como una mucosa. No pueden infartarse células o tejidos aislados. El concepto, además, lleva implícita una determinada patogenia: la isquemia.

 

Forma del Infarto

El infarto adopta aproximadamente la forma del territorio vascular comprometido en el espesor del órgano. Puesto que a partir de una arteria las ramificaciones se suceden abarcando un espacio cada vez mayor, el infarto tiene una forma parecida al de una pirámide o una cuña (figura 3.10). Se lo describe típicamente como cuneiforme. El vértice está hacia la zona arterial obstruida, la base corresponde al territorio distal. La obstrucción suele estar antes del vértice, pero en el infarto hemorrágico del pulmón de regla se halla englobada en el infarto.

Figura 3.10.
Forma habitual del infarto (zona cuneiforme)

Cuando en el espesor de un órgano las ramificaciones arteriales son cortas y se disponen más o menos en la misma dirección, la forma del infarto es laminar, como en la corteza cerebral o en el intestino. En el riñón el infarto por obstrucción de una arteria arciforme, de la que sus ramas nacen casi en ángulo recto, tiene la forma de una pirámide trunca; en cambio, los por obstrucción de una lobular o interlobulillar son cuñas completas.

 

Disposición del Infarto

La disposición del infarto depende de la del árbol vascular. En los órganos que tienen hilio, las arterias atraviesan el espesor del órgano desde el hilio a la periferia a medida que se van ramificando. El territorio terminal se halla en la superficie externa, donde se producirá la base de la cuña infartada (figura 3.11). Este modelo vale para el infarto renal, el esplénico y el pulmonar. La posición del vértice depende del calibre de la arteria obstruida, suele estar en el espesor del órgano, pero en los grandes infartos se encuentra cerca del hilio.

Figura 3.11.
Disposición de los infartos.
A) en órganos con hilio (ejemplo: riñón)
B) en órganos sin hilio (ejemplo: corazón)

 

Otros órganos carecen de hilio, las arterias se distribuyen por la superficie externa y desde allí penetran en el espesor. Este modelo se da en los órganos huecos, como el corazón y el intestino (figura 3.11). En el corazón la base de la cuña infartada se encuentra hacia el endocardio; el vértice, hacia el epicardio. En el intestino el territorio terminal corresponde a la mucosa. En el encéfalo y la médula espinal el sistema de irrigación es similar al del corazón.

 

Causas de Isquemia en el Infarto

La causa más frecuente es la obstrucción arterial por embolía trombótica o por trombosis. La embolía trombótica es con mucho la causa más frecuente de los infartos pulmonares, renales y esplénicos. A la inversa, la inmensa mayoría de los infartos del miocardio se debe a trombosis. En los infartos cerebrales la embolía trombótica es más frecuente que la trombosis, pero ésta no es rara.

Existen, sin embargo, infartos sin oclusión arterial (obstrucción arterial completa). Los factores más importantes que condicionan estos infartos son la estenosis arterial y la hipotensión. Otro factor importante en el corazón es una brusca demanda de trabajo que exija un aumento de flujo mayor que la reserva coronaria. En estos infartos se compromete el sector que tiene mayor riesgo de que la irrigación se haga insuficiente. Estos sectores son los territorios terminales y los limítrofes; territorios terminales son, en el intestino, la mucosa; en el miocardio, las capas subendocárdicas. Es probable que en algunos territorios limítrofes, como en los cerebrales superficiales, puedan producirse infartos por insuficiencia circulatoria periférica, como en el shock, sin que medie otro factor, aparte el dado por la disposición particular del árbol arterial y la hipotensión (figura 3.12).

Figura 3.12.
Territorios limítrofes del cerebro: arriba, entre arteria cerebral media y anterior; abajo, entre arteria cerebral media y posterior.

Tipos de Infarto
Evolución del Infarto