Los granulomas son formaciones nodulillares de carácter inflamatorio
productivo, por lo común de 1 a 2 mm. de diámetro, constituidas
esencialmente por macrófagos. Ellas se explican por la presencia
local de un agente causal insoluble. En los granulomas puede haber fenómenos
alterativos, como necrosis, además, otras células de carácter
inflamatorio, como polinucleares, linfocitos y plasmocitos; puede haber
vasitos de neoformación, fibroblastos y fibrillas colágenas.
En la evolución de algunos granulomas se observa un reemplazo de
los macrófagos por fibroblastos y un progresivo aumento de fibras
colágenas hasta la formación de una especie de cicatriz.
Los macrófagos pueden desencadenar una proliferación local
de fibroblastos y además estimular la formación fibrillas
de colágeno (fibroblastos facultativos).
Los macrófagos típicamente son células de tamaño
mediano a grande, de citoplasma relativamente abundante, levemente eosinófilo,
de bordes difuminados, de núcleo circular, ovalado o reniforme,
de escaso contenido en cromatina y membrana nuclear neta (figura 4.15).
El citoplasma puede presentar vacuolas, gotitas de grasa, hemosiderina,
partículas o células fagocitadas (eritrofagia, linfofagia).
En algunos granulomas predominan las células epiteloideas, que
son macrófagos transformados en células principalmente secretoras
y con menor capacidad macrofágica (figura 4.15). La disposición
a manera de epitelio se reconoce mejor en cortes por congelación,
en que la retracción celular es menor que la que ocurre en cortes
por inclusión en parafina, en que dicha disposición suele
no ser notoria.
|
Figura 4.15.
A la izquierda, granuloma hecho de macrófagos jóvenes;
a la derecha, granuloma de células epiteloideas. (Modificado
de Adams DO. The granulomatous inflammatory response. A review.
Am J Pathol 1976; 84:164-183)
|
En varios granulomas se presentan células gigantes histiocitarias
multinucleadas. El citoplasma y los núcleos presentan en general
caracteres similares a los de los macrófagos. Las células
gigantes se forman -según la concepción clásica,
que prevalece- por división sucesiva de núcleos sin división
del citoplasma (plasmodio). Algunos creen que se producen por fusión
de macrófagos (y representarían por tanto un sincicio).
Las dos células gigantes más frecuentes son las de Langhans
y las de reacción a cuerpo extraño (figura 4.16).
|
Figura 4.16.
A la izquierda, célula gigante de Langhans: núcleos
dispuestos en forma de herradura; a la derecha, células gigantes
de reacción a cuerpo extraño: núcleos algo
vesiculosos, dispuestos irregularmente con nucléolos prominentes.
|
Pueden medir hasta unos 250 micrones (teóricamente en el límite
de la visión macroscópica). Las primeras tienen dos características
principales: los núcleos se disponen en la periferia y en forma
de una herradura. En las de reacción a cuerpo extraño los
núcleos se disponen irregularmente, suelen ser vesiculosos y presentar
un nucléolo notorio, el citoplasma con frecuencia es ligeramente
basófilo. Estas células suelen verse en relación
con partículas extrañas y signos evidentes de fagocitosis.
Los granulomas, vistos en conjunto, son muy polimorfos, y pueden presentarse
en muchas enfermedades; pero el aspecto histiológico varía
poco dentro de una determinada enfermedad, por lo cual el reconocimiento
de un «tipo» de granuloma puede orientar en el diagnóstico
nosológico.
Granuloma de la tifoidea («tifoma») y de la listeriosis
(«listerioma»)
Estos granulomas pueden caracterizarse por la presencia de macrófagos
jóvenes, ausencia de células epiteliodeas y células
gigantes, infiltración de otras células inflamatorias,
particularmente polinucleares y linfocitos, necrosis frecuente. Lo particular
del «tifoma» está dado por la presencia de células
de Rindfleisch: grandes macrófagos, de abundante citoplasma eosinófilo,
frecuentemente con eritrofagia (figura 4.17).
|
Figura 4.17.
Células de Rindfleisch: macrófagos grandes con
abundante citoplasma eosinófilo y eritrofgia (corpúsculos
negros) (Modificado de Hamperl, 1966)
|
Nódulo de Aschoff, nódulos reumáticos y reumatoideo,
granuloma anular
En estos granulomas también predominan los macrófagos
jóvenes, pero en los nódulos reumático y reumatoideo
puede haber células epiteloideas, no así células
gigantes. En todos ellos se encuentra degeneración fibrinoide
del colágeno.
El nódulo de Aschoff, en su fase del nodulillo celular, es específico
de la enfermedad reumática y se presenta en el corazón:
en el endocardio y más frecuentemente en el miocardio, aquí,
entre los fascículos musculares o en el tejido conectivo perivascular.
El nódulo de Aschoff presenta tres fases evolutivas: el infiltrado
precoz, el nodulillo celular, el cicatrizal. El infiltrado precoz consiste
en imbibición serosa y degeneración fibrinoide del tejido
conectivo con escasa infiltración celular, no característica.
Se forma en las primeras 4 semanas del brote reumático. La lesión
no es específica y puede encontrarse en otras enfermedades del
colágeno. La lesión específica es el nodulillo
celular, formado principalmente por histiocitos y material fibrinoide,
que pueden disponerse de varias maneras, siendo más frecuentes
dos: el material fibrinoide en el centro y las células en la
periferia (tipo coronal), alternancia de células y material fibrinoide
(tipo mosaico). Las células histiocitarias, entre las cuales
puede haber algunos linfocitos dispersos, ocurren bajo dos formas: las
células de Aschoff y las de Anitschkow (figura 4.18).
|
Figura 4.18.
Nódulo de Aschoff con células de Aschoff (núcleos
vesiculosos, nucleolos prominentes y citoplasma abundante) y células
de Anitschkoff (cromatina nuclear en forma de peineta)
|
Las primeras son características del nódulo de Aschoff:
grandes células de citoplasma basófilo, núcleo
vesiculoso con nucléolo prominente; el núcleo suele ser
lobulado, a veces hay más de un núcleo. Las células
de Anitschkow -o histiocitos cardíacos, que existen normalmente
en el miocardio- son aquí numerosas; tienen escaso citoplasma,
el núcleo es característico: elongado con cromatina central
dispuesta a manera de peine. El nodulillo celular se forma entre la
4ª y 13ª semana de enfermedad. El nódulo cicatrizal
típico es fusiforme perivascular, consiste principalmente en
fibras colágenas, entre las que pueden encontrarse escasas células
dispersas: fibroblastos e histiocitos. Se forma entre la 9ª y la
16ª semana del brote reumático.
Los nódulos reumáticos y reumatoideo y el granuloma anular
tienen una estructura similar: foco central de material fibrinoide y
corona de histiocitos; en la periferia de ésta suele haber infiltración
celular variada. El nódulo reumático es subcutáneo,
es mayor que un granuloma corriente, habitualmente se lo palpa. El granuloma
anular generalmente es dérmico, más pequeño y se
acompaña siempre de mucinosis en el centro del granuloma. El
nódulo reumatoideo es similar al reumático, pero puede
producirse en vísceras.
Granuloma silicótico
Por lo común es un granuloma de tamaño corriente, pero
puede presentarse en forma de un nódulo por confluencia de varios
nodulillos. Es un granuloma con marcada tendencia a la fibrosis y hialinización
(figura 4.19). En su fase inicial está hecho de macrófagos
jóvenes en los que pueden demostrarse las partículas de
sílice. La reacción de la célula macrofágica
frente a este material tiene dos efectos: formación de fibrillas
reticulares y colágenas por una parte, y necrosis, por otra.
Las fibrillas tienden a la hialinización, mientras las partículas
liberadas en la necrosis son fagocitas por otros macrófagos en
la periferia. Así, la parte más antigua es la central.
Junto a los macrófagos se encuentran también células
de tipo fibroblástico. Casi siempre los macrófagos contienen
también partículas de carbón.
|
Figura 4.19.
Nudillo silicótico en pulmón. Granulom con centro
fibroso-hialino y antracosis. (Modificado de Hamperl, 1966)
|
El tubérculo y el granuloma sarcoidótico
El tubérculo representa la forma productiva de la tuberculosis.
Es del tamaño y forma de un grano de mijo, blanquecino grisáceo,
vítreo, por transparencia suele verse un centro amarillento.
Histológicamente, en la forma más característica,
se distinguen tres partes: foco central caseoso, corona de células
epiteloideas y en la periferia, infiltración linfoplasmocitaria
(figura 4.20). Lo esencial en el tubérculo son las células
epiteloideas, que se disponen radialmente, como empalizada, alrededor
del centro caseoso. Entre ellas frecuentemente se hallan células
gigantes de Langhans.
El granuloma de la sarcoidosis es similar al tubérculo, pero
carece de centro caseoso.
|
Figura 4.20.
Estructura en la periferia del tubérculo. A la izquierda,
zona caseosa; al centro, células epitelioideas en empalizada
y células de Langhans; a la derecha, capa de linfocitos
y plasmocitos. (Modificado de Hueck, 1937)
|
Granuloma tuberculoideo con centro supurado
En diversas enfermedades infecciosas se encuentran granulomas formados
por una corona de macrófagos o células epiteloideas alrededor
de un foco central supurado (figura 4.21). Es el caso de la enfermedad
por rasguño de gato y de la infección por Yersinia. El
granuloma se produce en los ganglios linfáticos. Un granuloma
supurativo parecido se puede producir en los ganglios regionales del
sitio de vacunación por BCG. Un granuloma similar se presenta
en la enfermedad de Nicolas-Favre o linfogranuloma venéreo.
|
Figura 4.21.
Granuloma supurativo. Macrófagos en la periferia y célula
multinucleada y foco central supurado. (Modificado de Hamperl,
1966)
|
Granuloma de reacción a cuerpo extraño
El granuloma por reacción a cuerpo extraño está
constituido por macrófagos, células epiteloideas y, característicamente,
por células gigantes de reacción a cuerpo extraño.
Son más irregulares en forma y tamaño que los tubérculos.
A veces es posible identificar la naturaleza del material extraño
por sus caracteres microscópicos, dentro del citoplasma de las
células gigantes.
|