Estado caracterizado por disminución o pérdida de la diferenciación de un tejido. Se observa como una etapa transitoria en los procesos de regeneración patológica, en que hay activa multiplicación celular para reponer las células perdidas, la migración es más rápida y no hay maduración. Cuando la causa que determina la pérdida de células desaparece, desaparece la anaplasia y los tejidos llegan a manifestar sus caracteres adultos. También se la encuentra como un componente de la heterotipía, que es el conjunto de alteraciones morfológicas propio de las neoplasias malignas (cánceres) y de las lesiones precancerosas.

Morfológicamente, se observa disminución o pérdida de la estratificación en los epitelios estratificados, disminución o pérdida de la polaridad celular en los epitelios cilíndricos, caracteres celulares más propios de células que se están dividiendo y no de células diferenciadas: célula isodiamétrica, cuboidea o redondeada; citoplasma basófilo (por gránulos ribosómicos libres y aumento de retículo endoplásmico) signo de activa síntesis de proteínas, con menores elementos de especificidad (mucus, queratina); núcleo grande, central, nucléolo prominente, signo de que hay activa síntesis de ARN, cromatina vesiculosa. En numerosos casos el aspecto histológico de los tejidos anaplásticos es similar al de los tejidos del embrión.