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| Se estudian biopsias y muestras de autopsias con el microscopio de luz compuesto y los cortes histológicos se examinan teñidos con hematoxilina y eosina. Para ello, las muestras deben ser fijadas en formalina neutra al 10% e incluidas en parafina sólida o equivalentes sintéticos. De estas inclusiones en parafina se obtienen los cortes histológicos de 5 a 6 micrones de espesor, que se tiñen con hematoxilina eosina y luego se montan sobre una lámina de vidrio o portaobjetos y se cubren con una delgada laminilla de vidrio llamada cubreobjeto. Una óptima técnica histológica permite realizar un diagnóstico adecuado en más del 80% de los casos. En el 20% restante es necesario utilizar técnicas complementarias como microscopía electrónica, inmunohistoquímica o biología molecular aplicada a histopatología. Las preparaciones histológicas pueden teñirse con otros colorantes para identificar estructuras especiales como fibras elásticas, colágeno, secreciones o pigmentos (Tabla).
Las preparaciones histológicas se guardan en un archivo especial y sirven como respaldo del diagnóstico histopatológico, como material de referencia y también de estudio e investigación. De igual manera, las inclusiones en parafina se archivan para eventuales revisiones. El estudio con microscopía de luz sigue siendo la base fundamental del diagnóstico histopatológico aplicado a la clínica, especialmente en biopsias y autopsias , donde este diagnóstico histopatológico sirve de referencia para identificar enfermedades, evaluar pronóstico y tratamientos realizados, observa efectos de enfermedades y plantear tratamientos específicos. |
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