El citodiagnóstico, también llamado examen citológico o simplemente citología, es el diagnóstico morfológico basado en los caracteres microscópicos de células y componentes extracelulares, desprendidos de los órganos espontáneamente u obtenidos por procedimientos que, en general, son menos invasivos que la biopsia.

 

Objetivos del Citodiagnóstico

1) Colaboración en el diagnóstico y tipificación de neoplasias malignas, mediante la evaluación de las alteraciones de la morfología del núcleo, del citoplasma y de las relaciones entre las células.

2) Diagnóstico específico de algunas lesiones benignas, por ejemplo: tumores benignos, hiperplasias, ciertas infecciones virales o micóticas.

3) Elección de pacientes que deben ser estudiados más profundamente en grupos de alto riesgo para un tipo específico de cáncer.

4) En hematología, examen cualitativo y cuantitativo de los elementos figurados de la sangre periférica (hemograma) y de la médula ósea (mielograma).

 

Métodos de Obtención de la Muestra

1) Citología exfoliativa
Se recoge material desprendido espontáneamente o en forma inducida de las superficies de los órganos. En la mayoría de los casos, la toma de la muestra se hace recogiendo material de un área amplia, sin visión directa de una zona sospechosa, como se aprecia en los siguientes ejemplos.

Muestra de mucosa cérvico-vaginal, por raspado con espátula de madera.

Este es el examen citológico más usado. Se aplica en programas de detección de cáncer del cuello uterino, examinando mujeres asintomáticas ("examen de Papanicolaou"). Las mujeres cuyo frotis contiene células atípicas son luego sometidas a examen clínico dirigido del cuello y biopsia, para confirmar si se trata de lesiones preneoplásicas o carcinoma infiltrante.

Muestra de líquido de una serosa aspirado con aguja, en caso de derrame (acumulación anormal de líquido) peritoneal, pleural o pericárdico.

Se utiliza para el diagnóstico diferencial entre inflamación y tumor maligno. Los tumores malignos generalmente son metástasis de carcinoma en la serosa. El recuento de los diferentes tipos de células en el líquido de las serosas y en el céfalorraquídeo es importante también para el diagnóstico diferencial entre procesos patológicos benignos, por ejemplo: leucocitos polinucleares neutrófilos, eosinófilos, monocitos, linfocitos.

Muestra de superficie del peritoneo por lavado en una intervención quirúrgica para detectar metástasis

Muestra de esputo, espontáneo o inducido, o de lavado broncoalveolar.

Se utiliza para detectar carcinoma bronquial o bien infecciones específicas en pacientes inmunodeprimidos (Pneumocystis carinii, hongos, alteraciones citopáticas virales)

Muestra de orina obtenida por micción espontánea.

Se usa como método complementario para el dianóstico de cáncer de la vejiga, en particular el tipo plano, o para el control después del tratamiento.
En otros casos, la toma de muestra se hace con ayuda de un instrumento que permite ver una zona sospechosa, de la que se recoge material mediante cepillado o lavado. Se practica al paciente una endoscopía, del árbol bronquial o del tubo digestivo. Al encontrar una zona sospechosa de la mucosa, el médico puede introducir un cepillo y obtener material para hacer un frotis. También puede lanzar un chorro de suero a la lesión y aspirar el líquido que contiene células desprendidas. Con frecuencia el endoscopista también puede introducir una pinza y tomar una pequeña biopsia; en estos casos el examen citológico es complementario de la biopsia.

 

2) Citología por aspiración con aguja fina
Se introduce en la lesión una aguja más fina que las empleadas para biopsia. El corte por el filo de la aguja y la aspiración por la presión negativa que se produce dentro de ella desprenden un líquido sanguinolento que contiene grupos de células; con este líquido se prepara el frotis.
Se pueden distinguir dos tipos de muestras por punción aspirativa con aguja fina:

a) Punción directa de lesiones superficiales palpables.

Generalmente la practica un médico en el consultorio con una aguja fina corriente. Se usa frecuentemente en casos de quistes y nódulos mamarios o tiroideos, para el diagnóstico diferencial entre lesión benigna y cáncer. Otro ejemplo es la punción de ganglios linfáticos superficiales (linfoadenopatías), como parte del diagnóstico diferencial entre inflamación, hiperplasia, linfoma o metástasis.

b) Punción de lesiones profundas no palpables, dirigida por imágenes.

Es realizada por médico radiólogo en paciente hospitalizado, utilizando agujas finas largas, de diseños especiales. La punción se practica bajo control de imágenes ecográficas o de tomografía computada. Se emplea en masas hepáticas, pancreáticas, pulmonares, mediastínicas o retroperitoneales, para el diagnóstico diferencial entre lesiones benignas y malignas.

 

Preparación y Examen de la Muestra

El material obtenido por raspado, cepillado o punción aspirativa se extiende sobre un portaobjeto en forma de una delgada capa y se fija inmediatamente en alcohol de 96º. Los líquidos (orina, ascitis, material de lavado) se fijan con un volumen igual de alcohol de 50%; a continuación se centrifugan. Parte del sedimento se extiende sobre un portaobjeto. Los frotis o extendidos así preparados se colorean con el método de Papanicolaou o con hematoxilina-eosina. En hematología los frotis se secan al aire y se tiñen el método de May-Grünwald- Giemsa y se examinan al microscopio.En los laboratorios que procesan muchos exámenes, un citotecnólogo hace un examen preliminar y marca las zonas del extendido que contienen células sospechosas (screening); luego el patólogo examina dichos elementos y formula el diagnóstico citológico.Se pueden guardar extendidos adicionales por si es necesario practicar métodos auxiliares de tinción para identificar elementos específicos como bacterias, hongos, o practicar reacciones de inmunocitquímica.Se recomienda incluir en parafina los grumos de material o sedimento sobrantes, para hacer cortes histológicos que completan el examen citológico ("blocks celulares").

Ejemplos de Diagnósticos Citológicos

Examen citológico negativo para células neoplásicas malignas
(Se observan elementos celulares compatibles con fibroadenoma)
(Se observan estructuras micóticas del género Candida)
(Se observa abundante exudado purulento compatible con peritonitis aguda)

Examen citológico no concluyente
(Se observan atipias celulares sospechosas, pero no diagnósticas, de carcinoma; se sugiere practicar biopsia)

Examen citológico positivo para células neoplásicas malignas
(Alteraciones compatibles con carcinoma espinocelular)
(Alteraciones compatibles con metástasis de melanoma)
(Alteraciones compatibles con tumor maligno indiferenciado)

Muestra insuficiente para examen citológico

 

Ventajas del Examen Citológico

En comparación con la biopsia, la toma de muestra citológica es más fácil, más económica y menos cruenta. El procesamiento es también más sencillo y el resultado se puede obtener con más rapidez. La muestra citológica en general, abarca un área mucho más amplia que la de una biopsia. En muchos casos permite detectar lesiones no visibles a ojo desnudo (Ejemplos: lavado peritoneal, examen de Papanicolaou).

 

Limitaciones del Examen Citológico

Para el diagnóstico de tumores malignos, se basa fundamentalmente en los caracteres celulares de malignidad (heterotipía); el extendido no permite ver directamente la distorsión de la microarquitectura ni la invasión. En algunos casos es difícil distinguir entre caracteres citológicos de cáncer y anaplasia de regeneración. La aplicación de técnicas de inmunohistoquímica es más dificultosa que en los cortes histológicos. Finalmente, es necesario destacar que un diagnóstico negativo para cáncer no descarta la existencia de un tumor maligno, especialmente cuando ese diagnóstico no demuestra una lesión benigna específica (tumor benigno, agente etiológico de un proceso infeccioso). Esta aseveración es válida para todos los métodos de diagnóstico.