Los traumatismos encefalocraneanos pueden producir lesiones muy diversas tanto por su extensión como por su naturaleza. Así, puede tratarse de lesiones focales o difusas, de fracturas craneanas, hemorragias meníngeas o cerebrales, alteraciones celulares, edema, herniaciones. Ejemplos importantes de lesiones que ocurren en traumatismos cerrados son las contusiones cerebrales y la lesión axonal: la primera representa una lesión focal; la segunda, una difusa.

 

Contusiones Cerebrales

Se trata de encefalomalacias superficiales, acompañadas de pequeñas hemorragias, que se producen en el sitio del impacto (lesión de golpe) y en el diametralmente opuesto (lesión de contragolpe) .Cuando la cabeza está inmóvil y recibe un impacto, predominan las lesiones de golpe ; cuando la cabeza está en movimiento y se desacelera bruscamente por un choque, predominan las lesiones de contragolpe. Las contusiones ocurren preferentemente en polos frontales, superficies orbitarias, polos temporales y regiones inferolaterales adyacentes de los lóbulos temporales, además, en polos occipitales y regiones posteroinferiores de hemisferios cerebelosos. La superficie ósea rugosa del piso de la fosa anterior del cráneo y el peñasco, que ofrecen mayor resistencia al deslizamiento de la masa cerebral, explican las zonas de predilección mencionadas en lóbulos frontales y temporales (Fig. 9-35). Las lesiones se producen típicamente en la cúspide de las circunvoluciones y comprometen también la capa molecular (dos diferencias con respecto a lesiones necróticas laminares por hipoxia o microinfartos). Las lesiones dejan como secuela una cicatriz glial amarillo anaranjada por la hemosiderina: son las llamadas manchas amarillas.


Figura 9.35

Topografía de las contusiones cerebrales más frecuentes.

 

Lesión Axonal Difusa

Esta representa el substrato anatómico principal detectado hasta hoy en el cuadro clínico de la conmoción cerebral. Se trata de ruptura de fibras nerviosas por acción mecánica, la lesión suele acompañarse de pequeñas hemorragias. Se afectan fibras preferentemente de la substancia blanca en extensión variable. El cabo distal de las fibras rotas sufre una degeneración walleriana.