En el alcoholismo pueden producirse diversas lesiones del sistema nervioso central, a lo menos una de ellas, la atrofia del vermis superior del cerebelo, es causada aparentemente por la acción tóxica directa del alcohol en el tejido nervioso. En otras se trata de una acción indirecta. Entre estas últimas están la mielinolisis pontina central, consecuencia aparentemente de un trastorno electrolítico, y la encefalopatía de Wernicke, atribuida hoy a una deficiencia de tiamina (Fig. 9-21).


Figura 9.21

Lesiones del sistema nervioso central relacionadas con el alcoholismo. Rayado oblicuo: topografía de las lesiones en la encefalopatía de Wernicke.

 

En la encefalopatía de Wernicke, llamada clásicamente polioencefalitis hemorrágica superior, las alteraciones se producen en los cuerpos mamilares, en la substancia gris alrededor del tercer ventrículo, del acueducto de Silvio y, en la polioencefalitis hemorrágica inferior, en el piso del cuarto ventrículo. Las lesiones, que pueden manifestarse clínicamente en el síndrome de Wernicke-Korsakoff, son más acentuadas en los cuerpos mamilares. Ellas consisten principalmente en hemorragias, tumefacción endotelial, proliferación capilar y gliosis astrocítica y microglial con formación de macrófagos, algunos de éstos eventualmente con hemosiderina. Las neuronas sufren relativamente poco daño. En las fases recientes los cuerpos mamilares muestran en la superficie de corte una coloración rojiza por las hemorragias; después, un tono ocre pardusco por la hemosiderina.