El cuerpo humano normalmente alberga varios cientos de especies bacterianas
y un número más pequeño de virus, hongos y protozoos.
La mayoría de ellos son comensales, ya que viven con nosotros sin
causar daño. Su número, así como la variedad de especies,
cambia permanentemente. En cada momento cada uno de nosotros posee un espectro
particular e individualizado de microorganismos. El término "flora"
se debe a que la gran mayoría de los microorganismos aislados de
nuestro cuerpo son bacterias y estas pertenecen al reino vegetal El dilema
del microbiólogo clínico es decidir cuál de los microorganismos
aislados de una muestra clínica son causantes de la enfermedad. Para
el clínico, por otra parte, el conocimiento de los microorganismos
de la flora normal es indispensable en la interpretación de los hallazgos
de los exámenes microbiológicos.
Flora bacteriana normal
Hablamos de flora normal para referirnos a aquellos microorganismos
que habitualmente encontramos sobre la superficie o en el interior del
cuerpo de las personas sanas. La flora normal se adquiere con rapidez
durante y poco después del nacimiento y cambia de constitución
en forma permanente a lo largo de la vida. Muchos de estos microorganismos
también coexisten en algunos animales o bien pueden desarrollar
una vida libre.Es por lo tanto bastante difícil definir la flora
normal, puesto que depende en gran parte del medio en que nos desenvolvemos.
Como ejemplo podemos citar el de los astronautas de la NASA , que antes
de los vuelos espaciales fueron convertidos en seres prácticamente
estériles desde el punto de vista microbiológico, mediante
el uso de antibióticos. Después de su regreso a la tierra
se necesitaron más de seis semanas para repoblar su organismo
con una flora bacteriana, la que fue exactamente idéntica a la
de sus vecinos inmediatos. De manera similar, los lactantes alimentados
con pecho materno tienen estreptococos y lactobacilos en su tracto gastrointestinal,
mientras que los alimentados en forma artificial muestran una variedad
mayor de microorganismos.
Con cierta frecuencia, la zona de demarcación de lo que consideramos
flora normal no es muy clara. Como un ejemplo podemos citar a los meningococos
o neumococos, ambos patógenos, capaces de producir meningitis,
septicemia o neumonía. Sin embargo cada uno de ellos se puede
encontrar en la faringe de un 10% de personas normales y sanas; podrían
incluirse dentro de la flora de estos sujetos, pero no en el otro 90%
de la población. Estos microorganismos debieran considerarse
como transitorios en estos individuos. Por esto, quizás sea más
adecuado hablar de flora habitual.
Localización de la flora
Los microorganismos se encuentran en aquellas partes del cuerpo expuestas
al medio ambiente o que comunican con él como piel, nariz y boca,
intestino y tracto urogenital. Los órganos y tejidos internos
son habitualmente estériles. Las áreas colonizadas con
el mayor número de microorganismos se muestran en la Tabla 1.
|
Tabla 1
AREAS MAS COLONIZADAS DEL ORGANISMO
|
Ubicación
|
Sitio anatómico específico
|
|
Piel
|
áreas húmedas: región inguinal, región
axilar, espacio interdigital de los pies.
|
|
Tracto respiratorio
|
fosas nasales, faringe
|
|
Tracto digestivo
|
boca, intestino grueso
|
|
Tracto genitourinario
|
tercio anterior, uretra, vagina
|
Las bacterias, y en menor escala los hongos y protozoos, residen y
proliferan activamente en estos sitios. Las otras partes del cuerpo
humano, como el resto del tracto respiratorio y del tracto digestivo,
la vejiga y el útero, tienen microorganismos en menor número
y sólo están de paso El hallazgo de microorganismos patógenos
en estos sitios es altamente sugerente de enfermedad, pero no lo certifica.
Por otra parte, existen otros tejidos y órganos en que no existen
microorganismos, son territorios estériles. La presencia de microorganismos
en estos lugares es generalmente considerada de significado diagnóstico.
Incluidos entre éstos están la sangre, el líquido
cefalorraquídeo, los líquidos articulares (sinovial) y
los tejidos profundos en general. La densidad de la población
bacteriana oscila de un sitio a otro como se puede apreciar en la Tabla
2.
|
Tabla 2.
NUMERO DE BACTERIAS POR SITIO ANATOMICO Y RELACION ENTRE BACTERIAS
AEROBIAS Y ANAEROBIAS
|
Sitio anatómico
|
Número bacterias/ml
|
Relación aerobios/anaerobios
|
|
Cisura gingival
|
1011 - 1012
|
1/1.000
|
|
Estómago
|
102 - 105
|
1/1
|
|
Colon
|
1011 - 1012
|
1/1000
|
|
Piel superficie
|
104 - 105
|
1/100
|
|
Piel intrafolicular
|
105 - 106
|
1/100
|
Importancia de la Flora
La flora habitual juega un importante papel tanto en la salud como
en la enfermedad. La manifestación más fácilmente
perceptible es la producción de variados olores en las superficies
epiteliales del sujeto.
Rol en la nutrición y metabolismo humano. Se sabe que
la flora intestinal del hombre juega un papel en la nutrición
y metabolismo, pero poco se sabe cuánta es la importancia de
esta función. Dado que el hombre no puede llegar a ser absolutamente
libre de microorganismos, los datos obtenidos son extraídos de
los experimentos hechos en animales. Se sabe que algunas especies de
Bacteroides y de Escherichia coli sintetizan vitamina K, lo que puede
ser una importante fuente de esta vitamina tanto para el hombre como
para los animales. El metabolismo de varios compuestos clave comprende
la excreción desde el hígado hacia el intestino y su vuelta
al hígado. Este circuito enterohepático es importante
en el metabolismo de las hormonas esteroidales sexuales y de las sales
biliares, sustancias que son excretadas a través de la bilis
en forma conjugada con glucurónidos o sulfatos, pero no pueden
ser reabsorbidas de esta manera. Algunos integrantes de la flora intestinal
son capaces de desconjugar estos compuestos mediante glucuronidasas
y sulfatasas.
Rol de la formación de carcinógenos. Los elementos
que ingerimos pueden ser modificados por la variada actividad metabólica
de la flora intestinal. Algunas de las modificaciones conocidas son
efectuadas por las enzimas bacterianas. Entre las reacciones conocidas
podemos dar como ejemplo la modificación que introduce una sulfatasa
bacteriana sobre el edulcorante ciclamato (sulfato de ciclohexamina),
transformándolo en un activo carcinógeno para la vejiga,
la ciclohexamina.
Estimulación inmune. Nuestro abundante repertorio de
inmunoglobulinas refleja, en parte, la estimulación antigénica
de la flora intestinal. En general, no existen títulos muy altos
de anticuerpos contra las bacterias, virus y hongos que habitan en nuestro
cuerpo. Sin embargo este bajo contenido de anticuerpos es suficiente
para mantener una vigilancia suficiente contra la posible invasión
de los integrantes de la flora. Este es un claro beneficio que presenta
la flora intestinal. Entre los anticuerpos formados se cuentan las inmunoglobulinas
de la clase IgA, que son secretadas a través de las membranas
mucosas.
Los anticuerpos formados por el estímulo de los antígenos
de la flora intestinal a veces presentan reacciones cruzadas con los
antígenos normales de los propios tejidos del individuo. Un buen
ejemplo de esto lo presentan los anticuerpos frente a los grupos sanguíneos
ABO. Las bacterias del tracto digestivo poseen antígenos que
reaccionan en forma cruzada con las sustancias propias de los grupos
A y B. Los antígenos bacterianos estimulan la formación
de anticuerpos, ya que son ajenos; pero no se producen anticuerpos frente
a los sanguíneos porque son inmunológicamente tolerantes
a los propios. Este tipo de reactividad cruzada generalmente no produce
enfermedades. En otras circunstancias, como es el caso del lupus erimatoso,
se forman anticuerpos contra el ADN. Se tiene claro que estos anticuerpos
no se han formado contra el propio ADN, sino por estímulo antigénico
de lipopolisacáridos de las bacterias de la flora intestinal.
Eliminación de invasores. En algunos sitios del cuerpo,
la flora habitual se encarga de mantener el nicho ecológico ocupado,
impidiendo de esta manera la colonización por parte de otras
bacterias.Algunas de las bacterias son capaces de producir sustancias
que inhiben el desarrollo de otras que tratan de colonizar, a través
de la producción de antibióticos o proteínas letales,
llamadas bacteriocinas. Cuando la flora habitual es barrida por el uso
masivo de antibióticos, se está dando la oportunidad de
una colonización con bacterias diferentes a las habituales, o
bien la chance de que los microorganismos exógenos o endógenos
produzcan enfermedad. Los pacientes tratados con antibióticos
de amplio espectro tienen más oportunidades de desarrollar diarrea
asociada a antibióticos, incluyendo una forma más grave
de patología del intestino grueso, la "colitis pseudomembranosa".
El antibiótico en este caso barre la flora intestinal y deja
que el Clostridium difficile, que estaba en muy baja concentración,
se desarrolle, produciendo la citotoxina responsable del cuadro.
Miembros de la flora habitual
La flora nativa o autóctona y los micros organismos de diferentes
áreas del cuerpo han sido descritos, aunque su lista está
permanentemente en crecimiento.Estos mismos microorganismos también
han sido aislados de lesiones, aunque muchas veces la relación
causal es tenue. Los microorganismos no incluidos como patógenos
ni nativos, habitualmente son ignorados totalmente, de lo que se puede
concluir que estas listas no son exhaustivas;la omisión o inclusión
de una especie bacteriana en cualquiera de las categorías no implica
que no pueda ser aislada de otra ubicación anatómica o que
no pueda causar enfermedad, complicar una enfermedad subyacente, o colonizar
anormalidades anatómicas de origen congénito,trau-mático
o iatrogénico. En los hospitales, especialmente, se produce una
presión ejercida por los antibióticos que permite la entrada
de microorganismos resistentes en la biósfera humana íntima.
Las áreas por describir se dividen en dos categorías: aquellas
que generalmente albergan microorganismos y aquellas que son generalmente
estériles.
Tracto respiratorio
Areas que generalmente albergan microorganismos. Diferentes
micrococos pigmentados, Staphylococcus epidermidis taphylococcus aureusPeptostreptococcus
spp. son abundantes en la saliva y en la superficie de los dientes.
Los Streptococcus pyogenes están presentes en un porcentaje del
5 al 10% de los sujetos sanos. Los streptococcus pneumoniae pueden encontrarse
hasta en un 25% de los individuos normales. Las Neisseria spp.pigmentadas,
Branhamella catarrhalis, Veillonella spp. y Corynebacterium spp. son
comunes en la saliva y en las encías La familia de las enterobacterias
está bien representada, siendo Escherichia coli, Klebsiella spp.
y Enterobacter spp.los más comunes en la saliva y sobre la superficie
de los dientes. La distribución de los microorganismos en el
tracto respiratorio se puede ver en la Tabla 3.
|
Tabla 3
MICROORGANISMOS DEL TRACTO RESPIRATORIO
|
Microorganismo
|
Ubicación
|
Enfermedad
|
|
Acinetobacter spp.
|
Nasofárinx
|
Meningitis, neumonía bacteriana
|
|
Actinomyces spp.
|
Boca, amígdalas
|
Actinomicosis, cálculos salivales
|
|
Arachnia propionica
|
Boca
|
Actinomicosis
|
|
Bacterionema matruchotii
|
Sup. dentaria gingival
|
No determinada
|
|
Bacteroides spp.
|
Boca, amígdalas
|
Absceso pulmonar grangrena pulmonar
|
|
Bacteroides pneuosintes
|
Faringe
|
Enfermedad crónica de las meninges (rara).
|
|
Bifidobacterium spp.
|
Boca
|
Actinomicosis.
|
|
Campylobacter sputorum
|
Nasofárinx, encías, superficie dentaria, saliva
|
No determinada
|
|
Candida albicans
|
Boca, faringe
|
Algorra, neumonitis
|
|
Corynebacterium spp.
|
Boca, nariz
|
Endocarditis bacteriana subaguda, absceso pulmonar
|
|
Enterobacteriaceae
|
Boca, faringe
|
Neumonía, absceso pulmonar
|
|
Enterococcus
|
Boca, amígdalas, nariz
|
Bacteremia, meningitis, neumonía, endocarditis
|
|
Eubacterium spp.
|
Boca
|
No determinada
|
|
Fusobacterium spp.
|
Boca, amígdalas
|
Angina de Vincent?, Absceso pulmonar
|
|
Haemophilus spp
|
Boca , nasofárinx
|
Laringotraqueobronquitis, meningitis, neumonitis, bacteremia,
conjuntivitis.
|
|
Lactobacillus spp.
|
Boca, saliva
|
Endocarditis bacteriana (muy rara)
|
|
Leptotrichia buccalis
|
Boca, sup.dentaria
|
No determinada
|
|
Micrococcus spp.
|
Boca, amígadalas
|
No determinada
|
|
Moraxella spp.
|
Nasofárinx
|
Conjuntivitis
|
|
Neisseria spp.
|
Boca, nasofárinx
|
Meningitis
|
|
Peptostreptococcus spp.
|
Boca, amígdalas
|
Gangrena pulmonar, faringe absceso pulmonar
|
|
Propionibacterium acnes
|
Nariz
|
Acné, endocarditis
|
|
Rothia dentocariosa
|
Boca
|
Absceso
|
|
Selenomonas sputigena
|
Nasofárinx
|
No determinada
|
|
Staphylococcus aureus
|
Boca, nasofárinx, nariz
|
Neumonía, otitis absceso
|
|
Staphylococcus epidermis
|
Boca, nasofárinx, nariz
|
Endocarditis bacteriana subaguda
|
|
Streptococcus pneumoniae
|
Boca, amígdalas, nariz
|
Neumonía, conjuntivitis, meningitis, otitis
|
|
Torulopsis glabrata
|
Boca
|
Infecciones tracto urinario
|
|
Treponema denticola
|
Boca
|
No determinada
|
|
Treponema refringens
|
Boca
|
Angina de Vincent?
|
|
Veillonella spp.
|
Boca, amígdalas
|
Endocarditis bacteriana
|
|
Vibrio sputorum
|
Boca
|
No determinada
|
|
Streptococcus grupo viridans
|
Boca, faringe
|
Endocarditis bacteriana subaguda
|
Areas generalmente estériles. La laringe, la tráquea,
los bronquios, los bronquíolos, los alvéolos y los senos
accesorios de la cara son habitualmente estériles. La contaminación
por algún microorganismo es ocasional, pero los mecanismos de
defensa se encargan de eliminarlos eficientemente.
Tracto gastrointestinal
Areas que generalmente albergan microorganismos. La parte del
tuvo digestivo que invariablemente alberga microorganismos es el intestino
grueso, aunque ocasionalmente también pueden recuperarse de íleon
bajo en sujetos normales, como se muestra en la Tabla 4.
|
Tabla 4
MICROORGANISMOS DEL TRACTO GASTROINTESTINAL
|
Microorganismo
|
Ubicación
|
Enfermedad
|
|
Achromobacter spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Infecciones post-operatorias, post-traumáticas
|
|
Acidaminococcus frementans
|
Intestino grueso
|
No determinada
|
|
Acinetobacter calcoaceticus
|
Intestino grueso, íleon
|
Infecciones post-operatorias
|
|
Aeromonas spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Diarrea (rara), septicemia (rara), osteomielitis
|
|
Alcaligenes faecalis
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Gastroenteritis (rara), bacteremia
|
|
Bacillus spp.
|
Intestino grueso
|
Intoxicación alimentaria, infección herida
|
|
Bacteroides spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Peritonitis, absceso, colecistitis, enteritis
|
|
Bifidobacterium spp.
|
Intestino grueso
|
Diverticulitis, peritonitis
|
|
Butyriviberio fibrosolvens
|
Intestino grueso
|
No determinada
|
|
Campylobacter spp.
|
Intestino grueso
|
Diarrea
|
|
Candida albicans
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Complicaciones post-operatorias
|
|
Clostridium spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Intoxicación alimentaria, coledocistis, colecistitis,
enterocolitis pseudomembranosa
|
|
Corynebacterium spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
No conocida
|
|
Enterobacteriaceae
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Absceso, peritonitis, bacteremia, diarrea, fiebres entéricas,
fiebretifoidea complicaciones post- operatorias y post-traumáticas,
meningitis, endocarditis, intoxicación alimentaria
|
|
Enterococcus
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Peritonitis, colecistitis, complicaciones , post-operatorias
|
|
Eubacterium spp.
|
Intestino grueso
|
Diverticulitis, peritonitis
|
|
Flavobacterium spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Meningitis, peritonitis
|
|
Fusobacterium spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Absceso, bacteremia
|
|
Lactobacillus spp,
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
No conocida
|
|
Mycobacteria spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
No por bacterias habituales
|
|
Mycoplasma spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
No determinada
|
|
Peptostreptococcus spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Colecistitis, absceso, peritonitis, mionecrosis
|
|
Propionibacterium spp.
|
Intestino grueso
|
Endocarditis
|
|
Pseudomonas aeruginosa
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Gastroenteritis, meningitis, bacteremia, complicaciones postoperatorias
|
|
Ruminococcus bromii
|
Intestino grueso
|
No determinada
|
|
Sarcina spp.
|
Intestino grueso
|
No determinada
|
|
Staphylococcus aureus
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
Absceso pancreático, enteritis, intoxicación
alimentaria, complicaciones de enterocolitis, pseudomembranosa
|
|
Veillonella spp.
|
Intestino grueso
|
No determinada
|
|
Streptococcus grupo viridans
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
No conocida
|
|
Vibrio spp.
|
Intestino grueso, íleon bajo
|
No por bacterias habituales
|
Areas generalmente estériles. Aunque el estómago
y el esófago se contaminan con bacterias cada vez que se ingiere
alimento, la población bacteriana no sobrevive bien en estas
dos áreas . De igual manera, el intestino delgado (excepto el
íleon distal),el hígado y la vesícula están
libres de bacterias o sólo las albergan transitoriamente. Lo
mismo ocurre con el peritoneo. La presencia de microorganismos en estos
sitios se debe a enfermedades subyacentes, como carcinoma o bien alcanzan
estos sitios después de una ruptura del intestino grueso.
Relación bacterias aeróbicas anaeróbicas en
el colon. Existe una gran variedad de especies de bacterianas en
el colon y la relación entre las bacterias aerobias y anaerobias
está en favor de lasanaerobias . En la Tabla 5 se muestra la
frecuencia relativa de las especies bacterianas.
|
TABLA 5
FRECUENCIA RELATIVA DE ESPECIES BACTERIANAS EN LA FLORA FECAL
|
Rango
|
Porcentaje
|
Microorganismo(s)
|
|
1
|
12.0
|
Bacteroides vulgatus
|
|
2
|
7.0
|
Fusobacterium prausnitzi
|
|
3
|
6.5
|
Bacteroides adolescentia
|
|
4
|
6.0
|
Ebacterium aerofaciens
|
|
6
|
4.5
|
Bacteroides thetaiotaomicron
|
|
7
|
3.6
|
Eubacterium eligens
|
|
9
|
3.2
|
Eubacteriumbioforme
|
|
11
|
2.3
|
Bacteroides distasonis
|
|
28
|
0.7
|
Bacteroides ovatus
|
|
29
|
0.6
|
Bacteroides fragilis
|
|
59 - 75
|
0.13
|
Enterococus faecalis
|
|
76 - 113
|
0.06
|
Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae y otras 37 especies
bacterianas
|
Tracto Genitourinario
Areas que generalmente albergan microorganismos. En la superficie
de los genitales externos se encuentran Staphylococcus epidermidis,
Streptococcus del grupo viridans, Enterococcus, Peptostreptococcus,
Corynebacterium spp.,Mycobacterium spp. , varios integrantes de la familia
Enterobacteriacea, Bacteroides spp., Mycoplasma spp. y Candida albicans.
Estas se detallan en la Tabla 6.
|
TABLA 6
MICROORGANISMOS DEL TRACTO GENITOURINARIO
|
Microorganismo
|
Ubicación
|
Enfermedad
|
|
Acinetobacter spp.
|
Uretra anterior, vagina
|
Uretritis, complicaciones de la instrumentación y de
la cirugía
|
|
Bacteroides sp.
|
Genitales externos
|
Complicaciones de la cirugía (mujeres)
|
|
Bifidobacterium sp.
|
Vagina
|
No conocida
|
|
Candida albicans
|
Genitales externos, vagina, uretra anterior
|
Candidiasis
|
|
Chlamydia spp.
|
Uretra, vagina
|
Uretritis, cervicitis, enfermedad recién nacido, linfogranuloma
venéreo
|
|
Clostridium sp.
|
Vagina
|
Complicaciones de la cirugía, aborto
|
|
Corynebacterium spp.
|
Genitales externos,vagina, uretra anterior
|
No determinada
|
|
Enterobacteriaceae
|
Genitales externos, vagina, uretra anterior
|
Pielonefritis, cistitis, Bacteriuria
|
|
Enterococcus
|
Genitales externos, vagina, uretra anterior
|
Pielonefritis, cistitis, bacteriuria
|
|
Fusobacterium spp.
|
Genitales externos, vagina
|
No determinada
|
|
Gardnerella vaginalis
|
Uretra anterior, vagina
|
Vaginitis
|
|
Lactobacilus spp.
|
Vagina
|
Ninguna
|
|
Moraxella spp.
|
Vagina
|
Complicaciones post-parto,post-operatorias y del recién
nacido (raro)
|
|
Mycobacterium spp.
|
Genitales externos, vagina, uretra anterior
|
No por bacterias habituales
|
|
Mycoplasma spp.
|
Genitales externos, vagina, uretra anterior
|
Uretritis inespecífica?
|
|
Neisseria spp.
|
Genitales externos, vagina, uretra anterior
|
No por bacterias habituales
|
|
Peptostreptococcus spp.
|
Genitales externos, vagina
|
Complicaciones post-parto, post-operatorias fiebre puerperal
|
|
Sarcina spp.
|
Genitales externos, vagina
|
Complicaciones post-parto, post-operatorias (raras)
|
|
Staphylococcus aureus
|
Genitales externos(raro), vagina, uretra anterior
|
Uretritis, furunculosis
|
|
Staphylococcus
|
Genitales externos (raro)
|
No claramente establecida
|
|
S. saprophyticus
|
coagulasa negativa
|
produce infección urinaria (mujeres jóvenes)
|
|
Streptococcus agalactiae
|
Vagina
|
Enf. del recién nacido, endocarditis, absceso, meningitis
miocarditis, osteomielitis, septicemia
|
|
Trichomonas vaginalis
|
Uretra anterior, vagina
|
Vaginitis
|
|
Streptococcus grupo viridans
|
Genitales externos(raro), vagina, uretra anterior
|
Ninguna
|
Areas generalmente estériles. Como regla general, el
resto de las estructuras del tracto genitourinario se encuentran estériles.
Piel, Oido y Ojos
Areas que generalmente albergan microorganismos. Los microorganismos
que alberga la piel refleja los contactos, hábitos, profesión,
etcétera, de cada uno de los individuos. Los microorganismos
se encuentran en un número relativamente bajo. Entre ellos está
Stapahylococcus epidermidis, que sobrepasa a Staphylococcus aureus,
ocasionalmente Streptococcus pyogenes, Corynebac-terium spp., Propionibacteriumacnes,
Mycobacterium spp. y una buena variedad de levaduras no -patógenas,
cuyo detalle se muestra en la Tabla 7.
Tabla 7
Microorganismos de la piel, oído y ojo
|
Microorganismo
|
Ubicación
|
Enfermedad
|
|
Acinetobacter sup.
|
Piel
|
Complicaciones en pacientes inmunocomprometidos
|
|
Bacillus spp
|
Piel
|
Iridociclitis, panoftalmitis, meningitis y bacteremia pacientes
inmunocomprometidos
|
|
Candida albicans
|
Piel
|
Paroniquia (rara)
|
|
Chlamydia trachomatis
|
Incierta
|
Tracoma, conjuntivitis por inclusión
|
|
Corynebacterium spp
|
Piel, oído, ojo
|
Endocarditis bacteriana, complicaciones de la cirgía
cardíaca
|
|
Epidermophyton floccosum
|
Piel
|
Infecciones de piel, pie de atleta
|
|
Haemophilus aegyptius
|
Ojo
|
Enfermedades del ojo
|
|
Haemophilus influenzae
|
Ojo
|
Enfermedades del ojo
|
|
Micrococcus spp
|
Piel
|
No determinada
|
|
Moraxella spp
|
Ojo
|
Enfermedad del ojo
|
|
Mycobacterium spp
|
Piel
|
Micobacteriosis (Piel)
|
|
Neisseria spp
|
Ojo, piel
|
No por bacterias habituales
|
|
Peptostreptococcus spp
|
Piel
|
No conocida
|
|
Pityrosporum ovale
|
Piel
|
Caspa?
|
|
Propionibacterium spp
|
Piel
|
Acné, endicarditis bacteriana
|
|
Sarcina spp
|
Piel
|
Complicaciones pacientes inmunodeprimidos
|
|
Staphylococcus aureus
|
Piel, oído, ojo (raro)
|
Antrax, furúnculos, impétigo, mastitis
|
|
Staphylococcus epidermidis
|
Piel, oído, ojo
|
Acné, endocarditis, complicaciones de la cirugía
cardíaca, tromboflebitis.
|
Sangre y Líquido Cefalorraquídeo
La sangre y el líquido cefalorraquídeo de los sujetos
sanos son estériles. Ocasionalmente se pueden aislar bacterias
de la sangre de sujetos sanos. A menudo estas bacterias representan
una contaminación de bajo nivel de lesiones inaparentes o bacteremias
transitorias, como las que ocurren durante la masticación, el
cepillado de dientes, etcétera.
Heridas y Quemaduras
La flora de las heridas depende del sitio anatómico, del modo
en que se produjo (traumática o quirúrgica), del ambiente
donde se produjo y del grado de contaminación de las áreas
adyacentes que fueron lesionadas al producirse la herida. Las heridas
traumáticas generalmente se infectan con microorganismos aeróbicos
nativos, especialmente Staphylococcus aureus, Streptococcus grupo A,
Enterococcus Pseudomonas aeruginosa, Escherichia coli, Proteus spp.
Flavobacterium spp. y Acinetobacter spp. Entre las bacterias anaeróbicas
que con mayor frecuencia infectan las heridas traumáticas se
encuentran los Clostridium spp., siendo los más frecuentes los
clostridios de la gangrena gaseosa, tales como Clostridium perfringens
tipo A, , Clostridium septicum y Clostridium novyii, aunque pueden ser
simples contaminantes de las heridas, por lo que el diagnóstico
de la gangrena gaseosa es estrictamente clínico, apoyado por
los hallazgos de laboratorio.
Las infecciones que complican las heridas quirúrgicas pueden
ser producidas de dos formas. La infección quirúrgica,
generalmente es una complicación de un procedimiento de cirugía
limpia. Estas heridas dan cultivos positivos para Staphylococcus aureus,
Enterococcus o bacilos Gram negativos. La segunda clase de infección
ocurre cuando el cirujano interviene en un área contaminada.
Generalmente las bacterias que complican este tipo de cirugía
son Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa, Proteus spp, Providencia
spp., el grupo Klebsiella-Enterobacter-Serratia, Flavobacterium, Acinetobacter
spp.,Bacteroides spp,entre los anerobios.
Muestras de Autopsia
Las muestras de autopsia pueden dar información de inmenso valor,
cuando son tomadas tempranamente, en forma aséptica, cuando los
cultivos son sembrados de inmediato y se acompañan de frotis
para tinción. Rutinariamente las muestras de riñón,
bazo, hígado y pulmón son negativas, a menos que existan
lesiones claramente establecidas en estos órganos. Si han transcurrido
más de 6 horas entre el deceso y la toma de muestra, los cultivos
tanto de sangre de órganos sólo reflejan la contaminación
postmortem o perimortem producida por los microorganismos del intestino
grueso. Una inmensa variedad de microorganismos, incluso algunos inesperados,
pueden ser recuperados y subsecuentemente demostrarse en los cortes
de tejido. Estos varían desde los más comunes, hasta otros
como Brucella, Nocardia, Penicillium, Aspergillus, Streptococcus pneumoniae,
Streeptococcus grupo A, Zygomycetes, Clostridium, Salmonella y Shigella,
para nombrar algunos.
Referencias escogidas
- Murray PR, EJ, MA, Tenover FC. Yonken RH (editores). Manual of Clinical
Microbiology, 6a edición. American Society for Microbiology,
Washington, DC 1995.
- Mims CA, Playfair JHL, Roitt IM, Wakelin D, Williams R (editores).
Microbiología Médica. Mosby/Doyma Libros, Gran Bretaña,
1995
- Shaechter M, Medoff G, Eisenstein BI (editores). Mechanisms of MicrobiaDisease.
2a edición. Williams & Wilkins, Baltimore, 1993.
- Shulman ST, Phair JP, Sommers HM (editores). The Biology & Clinical
Basis of Infectious Diseases. 4a edición W.B. Saunders Company,
Philadlphia, 1992.
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