Se define como tos crónica aquella que persiste
por al menos tres semanas sin tener una causa evidente. Algunos pacientes
consultan por esta razón precozmente, mientras que otros sólo
buscan atención médica después de varios años,
en que ella puede haber tenido un curso recurrente.
La tos crónica es un problema frecuente,
que todo médico general ha debido enfrentar en su práctica
diaria. Las causas de tos crónica son muy variadas y su frecuencia
varía en distintos estudios, pero cuatro de ellas producen más
del 95% de los casos. Estas son asma bronquial, afecciones rinosinusales,
reflujo gastroesofágico (RGE) y bronquitis crónica asociada
a tabaco u otra exposición ambiental. Otras enfermedades menos
frecuentes se mencionan en la Tabla 1.
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Tabla 1.
CAUSAS DE TOS CRÓNICA
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Frecuentes
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Afecciones rinosinusales
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Asma bronquial
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Reflujo gastroesofágico
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Bronquitis crónica
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Menos frecuentes
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Bronquiectasias
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Insuficiencia cardiaca
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Cáncer bronquial
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Lesiones de vía aérea central
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Fibrosis pulmonar
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Es probable que la prevalencia de cada una de estas
causas varíe según el medio en que se haga el estudio. Las
cifras que se mencionan más adelante son las publicadas en investigaciones
clínicas desarrolladas en centros especializados. No obstante,
creemos que las cuatro causas mencionadas son también las más
frecuentes en la práctica clínica no especializada. Es probable
que en este último medio a ellas haya que agregar la tos persistente
propia de algunas infecciones respiratorias altas.
El síndrome de descarga posterior es la
condición patológica más frecuente, pudiendo causar
hasta el 87% de los episodios en algunas series. Incluidos en este síndrome
se encuentran las rinitis alérgicas, sinusitis crónica,
rinitis vasomotora y pólipos nasales. Aunque sugieren este diagnóstico
la presencia de rinorrea, carraspera y antecedentes de sinusitis, su ausencia
no descarta esta frecuente posibilidad.
Aproximadamente un tercio de los pacientes con
tos crónica presentan como diagnóstico final asma bronquial,
enfermedad que puede manifestarse por tos crónica como único
síntoma. Esto ocurre especialmente en los grupos pediátricos,
puesto que hasta un 39% de los niños asmáticos puede llegar
a tener esta forma de presentación. Hace sospechar este diagnóstico
la tos que aparece durante el ejercicio o ante irritantes ambientales,
su mayor prevalencia estacional o ante desencadenantes específicos,
la que es agravada por las infecciones respiratorias, así como
también la sensación de sibilancias o el hallazgo de signos
de obstrucción bronquial.
El RGE puede producir tos por estimulación
de receptores vagales que se encuentran a nivel del tercio inferior de
esófago y, menos comúnmente, por irritación directa
de las vías respiratorias altas por líquido ácido,
sin que éste llegue a aspirarse. Entre un 10 a 21% de los pacientes
que presentan RGE, éste puede manifestarse sólo con tos,
sin los signos clásicos de reflujo. Sugiere esta posibilidad la
tos predominantemente nocturna o en decúbito o en relación
a alimentos que favorecen el RGE.
La bronquitis crónica, definida como la
producción de expectoración por más de tres meses
en cada año por al menos dos años, no asociada a otras enfermedades
específicas, comprende aproximadamente un 5% de los pacientes con
tos crónica; habitualmente son fumadores, pero también debe
tenerse en consideración exposiciones ambientales.
De lo anterior se podría concluir que una
buena anamnesis y un cuidadoso examen físico bastarían para
identificar y solucionar el problema en la mayoría de los casos.
En la realidad esto no es así, ya que el manejo de este problema
se complica por tres razones:
- Con frecuencia la presentación de estas
enfermedades es atípica, comandada por la tos, mientras que otros
síntomas y signos característicos están ausentes.
- En aproximadmente un cuarto de los casos existe
más de una enfermedad que explica la tos crónica, por
lo que la demostración y tratamiento de una de ellas puede no
ser suficiente para solucionar el problema.
- En algunos pacientes que presentan más
de una de estas condiciones, una o más de ellas no son la causa
de la tos, por lo que su tratamiento no contribuye a la mejoría.
Debido a lo anterior existen pacientes con tos
crónica cuyo problema no es solucionado en años, pese a
consultas médicas repetidas. Para resolver el problema de estos
enfermos con frecuencia es necesario un estudio de laboratorio exhaustivo,
que descarte sistemáticamente las enfermedades más frecuentes,
junto a tratamientos de prueba.
Manejo
La historia clínica es un aspecto muy
importante de la evaluación. Al concluir la entrevista con un
paciente que consulta por tos crónica el médico debe poder
responder las siguientes preguntas:
1.- ¿Es realmente una tos crónica?
2.- ¿Está asociada a sibilancias
o sensación de pecho apretado?
3.- ¿Hay presente además
expectoración ? Características de ésta.
4.- ¿Tiene tendencia estacional?
5.- ¿Hay factores de riesgo, exposición
laboral, tabaco.
6.- ¿Conoce los
antecedentes del paciente?
Los estudios han demostrado que los hallazgos
del examen físico son poco sensibles y específicos, por
lo que generalmente no contribuyen al diagnóstico. El estudio
de los pacientes debe incluir siempre una radiografía de tórax,
que sirve para descartar causas poco frecuentes.
En los casos en que una causa de la tos aparece
como altamente probable, el caso puede manejarse haciendo un tratamiento
empírico, sin mayores estudios. Si no hay respuesta en un plazo
razonable es conveniente iniciar un estudio sistemático como
el que se describe a continuación.
En primer lugar, se procede a estudiar, confirmar
y tratar la causa más probable según la historia y el
examen físico. Posteriormente se evalúa los resultados
del tratamiento de prueba y, si éste fracasa, se continúa
buscando y tratando las otras causas en forma sistemática. El
plazo para obtener una respuesta al tratamiento es generalmente de algunas
semanas, por lo que no debe esperarse respuestas inmediatas.
Cuando la historia es sugerente de asma bronquial,
es aconsejable comenzar el estudio con espirometría. Si esta
resulta normal, se procede a realizar un estudio de la reactividad bronquial
mediante una prueba de provocación con histamina o metacolina,
aunque esta prueba puede indicarse en primer lugar en los casos en que
sea poco probable encontrar obstrucción bronquial. En el caso
que se confirme el diagnóstico se sugiere iniciar terapia sobre
la base de corticoides inhalatorios para manejo de inflamacion, beta2
agonistas inhalatorios como broncodilatador y efectuar el manejo ambiental
apropiado.
Si la historia sugiere RGE, el estudio más
sensible y específico es la medición continua de pH por
24 horas. Debe considerarse que el tratamiento específico para
RGE no demostrará cambios en la sintomatología antes de
dos semanas de recibir terapia específica. Este tratamiento generalmente
estará enfocado a la dieta, uso de antagonistas H2 y procinéticos
y algunas medidas físicas en cuanto al cambio de posición
de cama.
En las afecciones rinosinusales, la TAC de cavidades
con cortes coronales es una excelente alternativa para evaluar la anatomía
nasal, senos paranasales y es particularmente útil en la evaluación
de las celdillas etmoidales anteriores. La radiografía simple,
a pesar de ser un elemento diagnóstico más disponible,
posee algunas limitaciones en cuanto a la visión de alguna zonas
y además puede dar falsas imagenes. La terapia estará
enfocada al uso de antihistamínicos y descongestionantes en una
primera fase y posteriormente se evalúa el uso de corticoides
nasales inhalatorios.
En los pacientes fumadores la causa más
probable es su tabaquismo, por lo que sólo se aconseja suspender
el cigarrillo. El solo hecho de dejar de fumar tiene un gran impacto
en la reducción de la tos pero, en algunos casos puede ayudar
la adición de terapia broncodilatadora.
Por lo anteriormente expuesto, si bien los resultados
de ese método son altamente satisfactorios, con resolución
del problema en casi todos los casos, en algunos pacientes pueden pasar
varios meses antes de controlar la situación. Esta posible evolución
debe ser explicada al paciente en la primera visita, para evitar el
desaliento y las pérdidas de tiempo debidas a repetidos cambios
de médico tratante.
Referencias escogidas
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cough: Diagnosis and tratament update. Pediatric Annals 1996; 25: 162-168.
2.- Pratter M, Bartter T,Akers S, DuBois J. An algoritthmic approach
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3.- Patrick H, Patrick F. Chronic cough. Medical Clinics of North America
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sputum production. Chest 1995; 108: 991-997.
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