La infección del tracto urinario (ITU) comprende un amplio espectro
clínico que va desde la bacteriuria asintomática hasta la
pielonefritis aguda complicada con sepsis. Tradicionalmente, ella se clasifica
en infección urinaria baja, alta y bacteriuria asintomática
. Esta revisión destaca los principales avances en el diagnóstico
y manejo de cada una de las dichas presentaciones clínicas.
Epidemiología
La Tabla 1 la prevalencia de las ITU por grupo de edad y los factores
de riesgo asociados en cada uno de los grupos. Más del 95% de
las infecciones urinarias son monobacterianas y Escherichia coli es
la responsable de la mayoría de ellas, especialmente en pacientes
ambulatorios con infección aguda. En pacientes con infección
recurrente (uropatía obstructiva , anomalías congénitas,
vejiga neurogénica, etcétera) y en infecciones intrahospitalarias,
aumenta en forma importante la frecuencia relativa de otros microorganismos,
como Proteus,Pseudomonas , Klebsiella, Enterobacter, Enterococcus y
Staphylococcus spp.
TABLA 1
PREVALENCIA Y FACTORES DE RIESGO DE INFECCION URINARIA SEGUN SEXO Y
EDAD
|
Grupo de edad (Años)
|
Mujeres
|
Hombres
|
|
Prevalencia %
|
Factor de Riesgo
|
Prevalencia %
|
Factor de Riesgo
|
|
<1
|
1
|
Alt. urológica funcional o anatómica
|
1
|
Alt.urológica funcional o anatómica
|
|
1 - 5
|
4 - 5
|
Alt. congénita vesicouretral
|
0,5
|
Alt. congénita
Fimosis
|
|
6 - 15
|
4 - 5
|
Reflujo vesicouretral
|
0,5
|
Desconocido
|
|
16 - 35
|
20
|
Actividad sexual
Diafragma vaginal
|
0,5
|
Homosexualidad
|
|
36 - 65
|
35
|
Cirugía ginecológica
Prolapso vesical
|
20
|
Hiperplasia nodular prostática
Obstrucción
Cateterismo
Cirugía
|
|
> 65
|
40
|
Lo anterior, Incontinencia. Sonda vesical a permanencia
|
35
|
Lo anterior. Incontinencia. Sonda a permanencia
|
|
La Tabla 2 muestra la patogenicidad de una serie de microorganismos
presentes en el tracto urinario.
|
|
TABLA 2
FLORA NORMAL, Y PATOGENA DEL TRACTO URINARIO
|
Urupatógenos comunes
|
Uropatógenos menos frecuentes
|
Flora normal
|
|
Escherichia coli
Klebsiella spp.
Proteus spp.
Pseudomonas aeruginosa
Enterobacter spp.
Serratia marcescens
Staphylococcus aureus
Enterococcus spp.
Staphylococcus saprophyticus
Providencia spp.
Morganella morganii
Candida spp.
Staphylococcus coagulasa negativo
|
Neisseria gonorrheae
Streptococcus agalactiae
Gardnerella vaginalis
Corynebacterium jeikum
Corynebacterium grupo D-2
|
Diphteroides
Bacillus spp.
Micrococcus
Lactobacillus spp.
Strepcoccus grupo viridans
|
Patogenia
La vía urinaria es estéril desde el glomérulo
hasta el tercio medio de la uretra. Desde un punto de vista teórico,
las bacterias pueden invadir el tracto urinario empleando tres mecanismos:
- Ruta ascendente. Es el principal mecanismo de infección
y fue demostrado por primera vez por el médico chileno Ennio
Vivaldi , profesor de la Universidad de Concepción. El punto
de partida es la flora perineal , vaginal y uretral residente, desde
donde los gérmenes migran hacia las porciones más proximales
de la uretra, vejiga y ureteres. La mayor frecuencia de ITU en la
mujer destaca la importancia de este mecanismo:la uretra femenina
es más corta y anatómicamente vecina del área
vulvar y perineal.Un cateterismo vesical aislado provoca ITU sólo
en el 1% de los pacientes ambulatorios, en cambio casi el 100% de
los pacientes con sonda vesical a permanencia desarrolla infección
3-4 días después.
- Diseminación hematogéna. Es muchísimo
más rara, observándose en pacientes con bacteremia o
endocarditis infecciosa, los que desarrollan abscesos múltiples
por microorganismos como Staphylococcus Aureus.
- Diseminación linfática. No existe evidencia
suficiente para asignarle un rol fundamental.
Virulencia bacteriana. Sólo algunos serotipos de Escherichia
coli, denominados uropatógenos, causan la mayoría de las
infecciones. Estos tienen algunos factores de virulencia específica:mayor
adherencia al epitelio vaginal y vía urinaria, resistencia a
la acción bactericida del suero producción de hemolisina
(facilita la invasión tisular), presencia de aerobactina cromosomal
(sideróforo) y una mayor cantidad de antígeno K capsular
(inhibidor de la fagocitosis). Estos factores están presentes
especialmente en las cepas que infectan individuos previamente sanos.
En cambio, los pacientes con alteraciones estructurales o funcionales
de la vía urinaria (como niños con reflujo vésicouretral),las
cepas infectantes pueden carecer de los factores encontrados en las
uropatógenas.
Defensas del huésped. Pequeñas cantidades de bacterias
sueles llegar a la vejiga, pero sólo en algunas ocasiones se
establece la infección. Los mecanismos responsables de eliminar
en forma efectiva a los microorganismos son el buen vaciamiento vesical
y factores que inhiben el crecimiento bacteriano. Estos últimos
son la elevada osmolaridad urinaria, la alta concentración de
urea y el pH urinario bajo, También participan la actividad inhibitoria
de las secreciones de la próstata y la proteína de Tamm-Horsfall.
Esta última contiene abundantes residuos de manosa, que se unen
(neutralizan) a adhesinas de las enterobacterias, reduciendo su unión
a células epiteliales.
Establecida la infección, el huésped monta una respuesta
inflamatoria, con la llegada de macrófagos y polimorfonucleares
que fagocitan las bacterias. Esta respuesta es responsable de los síntomas
de la cistitis.
Toma de Muestra
El urocultivo estándar emplea orina de segunda micción.
Los primeros 10-12 ml de orina deben eliminarse para arrastrar las bacterias
presentes en el tercio distal de la uretra, que pueden contaminar la
muestra. Requiere aseo genital previo y frasco estéril.
En lactantes y preescolares se usa comúnmente el recolector,
con el cual deben tomarse las mismas precauciones de aseo y además
realizar el recambio del dispositivo por lo menos cada 30 min, para
reducir la posibilidad de contaminación con flora perineal. La
orina debe enviarse al laboratorio para su siembra dentro de los primeros
30 minutos o conservarse refrigerada hasta un máximo de 4 horas.
Una alternativa, empleada en nuestra institución, es el laminocultivo
(Cult-dip) que permite la siembra inmediata de la muestra, su transporte
y practicar recuento bacteriano semicuantitativo. Otros métodos
de obtención se orina son el cateterismo y la punción
suprapúbica.
La punción vesical es de exclusivo resorte médico y en
este caso no debe usarse laminocultivo.
Examen de Orina
Piuria. La evaluación de la piuria en una muestra de
orina es fácil y rápida. Ella está presente en
casi todas las ITU sintomáticas y su ausencia sugiere otro diagnóstico.
Su detección puede hacerse a través del examen microscópico
y y también por la presencia de leucocitoesterasa.
La forma más exacta de evaluar la piuria es través de
la tasa de excreción leucocitaria; tasas de 400.000 leucocitos/hora
se correlacionan con ITU sintomática. Sin embargo, el método
es caro y engorroso.
Estudios de los años 60 demostraron que todos los pacientes
sintomáticos con más de 100.000 ufc/ml (ufc=unidades formadoras
de colonias) tenían 10 leucocitos/mm' en el recuento del hemodensitómetro,
sistema que tampoco se empleó rutinariamente, En la mayor parte
de los laboratorios se realiza la observación microscópica
directa en una gota del sedimento centrifugado, lo cual resulta inadecuado
para la cuantificación.
Entre nosotros, el examen microscópico está estandarizado
en relación al volumen de muestra inicial, tiempo de centrifugación,
volumen de resuspensión y cantidad de sedimento analizado, semejando
un recuento en cámara.
Los niveles patológicos sugeridos por este sistema son mayores
a 6 leucitos/microlitro .
La leucocitoesterasa es una enzima de los gránulos primarios
de los neutrófilos, detectable en el examen químico de
orina mediante tira reactiva.Su sensibilidad es de 75-96% y su especificidad
de 94 a 98% al compararla con urocultivos positivos > 100.000 ufc/ml.
El valor predictivo positivo es sólo 50% pero el valor predictivo
negativo es 92%, por lo que es un método razonable de tamizaje
para evaluar la necesidad de cultivo.
Bacteriuria. Se refiere a la presencia de bacterias en la orina.
Normalmente la orina es estéril en la vejiga. La bacteriuria
puede ser el resultado de una infección o una contaminación
(flora uretral o perineal) en el momento de la recolección de
la muestra.
También puede analizarse mediante el examen microscópico
y las tiras reactivas. En el examen microscópico, el empleo sistemas
estandarizados entrega una muy buena correlación (p< 0,001)
cuando se encuentran más de 10 bácilos/ml; la sensibilidad
es 94% y el valor predictivo negativo de un 94%.La tira reactiva revela
la presencia de bacterias en la orina a través de la detección
de nitritos, los cuales aparecen cuando los nitratos de la orina son
reducidos por la nitratoreductasa bacteriana. La sensibilidad es muy
baja, pero la especificidad es del 92%. La presencia de falsos negativos
puede explicarse por una baja cantidad de nitratos en la dieta o porque
la bacteria carece de la enzima, como por ejemplo ocurre en Pseudomonas
sp., Staphylococcus sp. y Enterococcus sp.
Urocultivo-Bacteriuria significativa
El término se introdujo para diferenciar la infección
real de una contaminación. Los estudios de Kass y cols. llevaron
a considerar significativos recuentos de 100.000 ufc/ml en orinas de
segunda micción. Esta cifra tiene una alta especificidad en mujeres
sintomáticas, pero una baja sensibilidad. Cabe destacar aquí
el grupo de pacientes descrito por Stamm, que presentaban disuria, poliaquiuria
y urgencia miccional con recuentos bacterianos persistentemente bajos.
Estas pacientes tenían piuria y la aspiración suprapúbica
demostró presencia de coliformes y Staphylococcus saprophyticus
en el 45% de ellas, con cultivos puros y recuentos menores de 1000 ufc/ml
y hasta 40.000 ufc/ml, lo que no debe olvidarse al momento de interpretar
el examen. Por esto, los recuentos empleados para definir bacteriuria
significativa actualmente son:
- >100 coliformes/ml o > 100.000 de no coliformes en
mujeres sintomáticas.
- >10000 bacterias /ml en hombre sintomáticos.
- >100.000 bacterias/ml en individuos asintomáticos en dos
muestras consecutivas.
- Cualquier crecimiento en muestras obtenidas por punción vesical.
- >100 bacterias/ml en muestras obtenidas por cateterismo.
En consecuencia, recuentos persistentemente bajos pueden reflejar una
verdadera infección. La interpretación debe realizarse
en conjunto con la clínica y el estudio de la piuria.
Cistitis aguda no complicada en la mujer
Un 30% de la mujeres presenta síntomas sugerentes de cistitis
en algún momento de su vida. Los síntomas son disuria, poliaquiuria,
urgencia e incontinencia urinaria; se encuentra hematuria macroscópica
hasta en un 30% de los casos. El diagnóstico diferencial de una
mujer con disuria aguda incluye crisis bacteriana (75% de los casos),
uretritis (Chlamydiatrachomatis, Neisseria, Herpes simplex) y vaginitis
(Candida o Trichomonas). La Tabla 3 describe los elementos clínicos
y de laboratorio para su diferenciación.
|
TABLA 3
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL DE DISURIA AGUDA
|
|
|
Cistitis
|
Uretritis
|
Vulvovaginitis
|
|
Agente
|
E coli otros
|
C. Trachomatis,
N. gonorrheae, Herpes
|
Candida
Trichomona vaginalis
|
|
Síntomas
|
Disuria, poliaquiuria, urgencia, incontinencia
|
Disuria, secreción uretral, secreción vaginal
|
Descarga vaginal, prurito, disuria.
|
|
Comienzo
|
Brusco
|
Gradual
|
Gradual
|
|
Antecedentes
|
Variables
|
Cambio pareja sexual
|
Vulvovaginitis previa
|
En consecuencia, una vez descartada la vulvovaginitis, la cistitis bacteriana
es muy probable y es por esto que algunos autores recomiendan un estudio
de laboratorio simplificado y una terapia empírica considerando
que los gérmenes causales y su susceptibilidad son conocidos.
- Si existen síntomas típicos, el test de tira reactiva
es positivo y existe piuria al examen microscópico, la paciente
se trata con terapia estándar sin practicar urocultivo. Conviene
confirmar la erradicación con un urucultivo de control post tratamiento.
- Si el examen leucocitoesterasa es negativo pero existen síntomas,
debiera practicarse urocultivo y estudio microscópico en busca
de piuria. Si no existe piuria o los elementos clínico son atípicos
, o sugieren ITU complicada, el urocultivo previo al tratamiento es
mandatorio.
- Toda disuria en un niño o en un hombre requiere urocultivo
y sedimento urinario previo al tratamiento, ya que la ITU es infrecuente
a esa edad y requiere investigación posterior.
Un 30% de portadoras de molestias urinarias bajas presenta una infección
alta simultánea; sin embargo se las trata inicialmente como cistitis,
ya que por ahora la comprobación de laboratorio de una ITU alta
es más compleja. La persistencia de un mismo germen sugiere un
foco de descarga, en el hombre, habitualmente la próstata.
Tratamiento
El tipo de antibióticos, la dosis y la duración de la
terapia depende de varios factores:tipo de germen y su sensibilidad,
velocidad de eliminación de la droga, su capacidad de erradicar
o no bacterias acantonadas en vagina, seguridad y costo.
La duración del tratamiento ha sido muy discutida, pero por
ahora existe acuerdo en lo siguiente:
- Si bien la terapia con dosis única es económica y prática
no es recomendable. Esta contraindicada en embarazadas, diabéticas,
inmunosuprimidas o en pacientes con alguna anormalidad de la vía
urinaria, pues justamente allí su aplicación no erradica
la infección. Además, es de menor eficacia que la terapia
de tres o más días y suele ser mal tolerada e incluso
causar vómitos. Estudios controlados, demuestras que la frecuencia
de curación es baja y la recurrencia alta para antibióticos
de rápida eliminación, especialmente en mujeres que ha
posteriori resultaron tener una inspección alta o Escherichia
coli acantonada en la secreción váginal.
- La terapia de tres días es la más recomendada. Su rendimiento
es mejor que la dosis única y semejante al de tratamientos más
prolongados. Los antibióticos más recomendados son cotrimoxazol
y amoxicilina/ácido clavulínico. para cepas resistentes,
conviene emplear cefalosporina o quinolonas.
- Los síntomas debieran reducirse en 48 horas; si eso no ocurre
debe practicarse urocultivo. Es recomendable efectuar además,
urocultivo de control.
- La terapia por siete o más días no agrega ventajas y
en cambio aumenta los efectos secundarios (vaginitis micótica).
Se recomienda reservarla para pacientes con factores de riesgo. No conocemos
trabajos chilenos que comparen la duración del tratamiento.
- Se estima que un tercio de las cepas causantes de cistitis no complicada
son resistentes a amoxicilina y sulfas, 15-20% son resistentes a nitrofurantoína
y menos del 5% resisten a quinolonas. La resistencia al cotrimoxazol
varía entre 5-15%. Cotrimoxazol y quinolonas erradican la E coli
de la secreción vaginal, donde alcanza una alta concentración,lo
que no consiguen nitrofurantoína y los betalactámicos.
- La sensibilidad encontrada en el laboratorio de Microbiología
de la Universidad Católica aparece en la Tabla 4.
|
TABLA 4.
PORCENTAJE DE SENSIBILIDAD POR CONCENTRACION INHIBITORIA MINIMA
(ug/ml) DE MICROORGANISMOS AISLADOS DE ORINA
|
|
|
n
cepas
|
Amp
<16
|
Amp/sl
<16/8
|
Cefaz
<16
|
Cefur
<16
|
Genta
<4
|
Cotri
<2/38
|
Cipro
<4
|
Nitro
<64
|
Pipem
<32
|
|
Bacilos Gram Negativos
|
E. coli
|
5486
|
45
|
61
|
97
|
97
|
95
|
61
|
92
|
98
|
91
|
|
P. mirabilis
|
535
|
68
|
85
|
87
|
93
|
85
|
77
|
92
|
79
|
89
|
|
K. pneumoniae
|
462
|
6
|
51
|
86
|
83
|
93
|
81
|
91
|
64
|
86
|
|
K.oxytoca
|
93
|
17
|
60
|
79
|
81
|
95
|
79
|
96
|
84
|
96
|
|
E. cloacae
|
76
|
24
|
34
|
11
|
73
|
96
|
89
|
96
|
73
|
95
|
|
P. vulgaris
|
75
|
13
|
63
|
31
|
36
|
93
|
75
|
93
|
85
|
89
|
|
P. aeruginosa
|
65
|
2
|
6
|
6
|
8
|
62
|
11
|
75
|
3
|
60
|
|
C.freundii
|
64
|
29
|
53
|
23
|
66
|
84
|
64
|
83
|
88
|
77
|
|
Cocáceas Gram Positivas
|
Enterococcus
|
328
|
98
|
9
|
75
|
17
|
50
|
94
|
87
|
100
|
12
|
|
S.coagulasa(-)
|
290
|
84
|
88
|
93
|
88
|
79
|
80
|
81
|
100
|
71
|
|
S.aureus
|
68
|
51
|
60
|
59
|
56
|
56
|
76
|
54
|
99
|
43
|
|
Ampicilina (Amp) Ampicilina/Sulbactam (Amp/Sul)., Cefazolina
(cefaz), Cefuroxima (Cefur), Gentamicina (Genta), Clotrimoxazol
(Cotri), Ciprofloxazino (Cipro), Nitrofurantoína (Nitro)
A.pipemídico (Pipem).
|
Piuria con urocultivo de bajo recuento negativo
Se trata de cuadros de síndrome uretral agudo, donde existen
molestias bajas y una infección a gérmenes de muy bajo
recuento (< a 100 ufc/ml) o a una serie de agentes que no crecen
en medios de cultivo habitual. Estos provocan uretritis gonocócica
(Neisseria), uretritis no gonocócica (Chlamydia, Ureaplasma),
vaginitis, infección por herpes simplex II. Una buena historia
y examen físico (examen vaginal , búsqueda de secreción
uretral) con frecuencia sugieren el diagnóstico. La piuria estéril
en ausencia de síntomas bajos puede verse además en nefritis
intersticial aguda y en algunos casos de tuberculosis genitourinaria.
Mujeres con ITU recurrente
Un 20% de las mujeres jóvenes con cistitis presenta recurrencia,
habitualmente por una infección nueva. Los mecanismos fisiopatológicos
se conocen sólo parcialmente, aunque los más importantes
parecen ser la susceptibilidad génetica (El uroepitelio presentaría
ligandos especiales para el E.Coli ) y la colonización vaginal
por E.coli (espermicidas). Es excepcional que estos casos presenten
alguna alteración anatómica demostrable mediante estudios
por imágenes.
Prevención. Requiere una adecuada educación, explicando
mecanismos, causas, efectos y promoción del autocuidado. Hay
una serie de recomendaciones que parecen lógicas y se siguen
empleando aunque no están respaldadas por trabajos prospectivos,
controlados. Se recomienda micción precoz post actividad sexual,
ingesta adecuada de agua, aseo anal y genital en dirección anteroposterior
y no al revés, etcétera.
Como muchos episodios de disuria se deben a una verdadera inspección,
el síntoma gatilla la secuencia: consulta médica- laboratorio-
nueva consulta- farmacia - antibiótico- laboratorio - doctor,
etcétera, con sus correspondientes gastos e incomodidades. Parece
lógico entonces, simplificar esa secuencia, para lo cual la mejor
estrategia parece ser educar a la paciente para reiniciar ella misma
una nueva terapia estándar de tres días, luego urocultivo
de control y visita médica posterior.
Sin embargo, una vez documentada la cistitis, la prevención
incluye otras tres estrategias::
Profilaxis pre o post actividad sexual. Algunas mujeres presentan
infecciones recurrentes por distintas cepas de bacterias Gram negativas
claramente asociadas con la actividad sexual.En esos casos , la frecuencia
de reinfección se reduce con una monodosis de antibiótico
y tal vez con un buen vaciamiento vesical post-relación. Se debe
usar cotrimoxazole simple (40/200 mg) nitrofurantoína 50-100
mg o trimetoprim 150-300 mg qd.
Profilaxis continua. Las drogas más recomendadas son:
macrodantina (50-100 mg po qd) y trimetroprim (150-300 mg pdo qd.).
Mujer post menopáusica. Un estudio controlado demostró
que la terapia estrogénica intravaginal reduce la frecuencia
de cistitis aguda en mujeres post menopáusicas.
Infección urinaria alta en la mujer
Los síntomas varían entre los de una cistitis, con leve
dolor lumbar, hasta lo de una grave sepsis. Los pacientes suelen presentar
dolor en el flanco o dorsal bajo, fiebre, náuseas, vómitos,
malestar general y postración. Al examen del sedimento sin centrifugar
existe piuria y bacteriuria casi constantes. Toda paciente con sospecha
de pielonefritis aguda (PNA) requiere urocultivo, el que puede presentar
recuentos menores de 100.000 ucf/ml hasta en el 20% de los casos ,Más
del 80% de estas infecciones son producidas por E. coli. Se recomienda
además usar la tinción de Gram, para orientar terapia,
antes de obtener el resultado del cultivo. El 20% de los enfermos hospitalizados
tiene hemocultivos positivos, por lo que es recomendable indicarlos.
Tratamiento
Oral. Los pacientes sin náuseas, vómitos ni síntomas
de intoxicación y con apoyo en su hogar, pueden recibir terapia
oral, ambulatoria, empleando quinolonas o amoxicilina/ácidoclavulánico.
Un 20-30% de las bacterias causantes de PNA son resistentes a amoxicilina
y a cefalosporinas de primera generación, por lo que estas drogas
no deben emplearse como monoterapia inicial. Tampoco es recomendable
iniciar tratamiento con cotrimoxazole por razones similares.
Parenteral. Las pacientes embarazadas, diabéticas o complicadas
con náuseas, vómitos, deshidratación y compromiso
del estado general, deben hospitalizarse. Habitualmente los síntomas
ceden en 48-72 hrs y la paciente continúa su tratamiento por
vía oral hasta completar 14 días. No se ha demostrado
mejor respuesta prolongando la terapia por más de dos semanas,
por lo que esa es nuestra conducta aún con pacientes con hemocultivos
positivos. Tampoco existen trabajos controlados que demuestren mejor
respuesata con tratamientos más cortos
En general, empleamos cefalosporinas de segunda o tercera generación
y agregamos aminoglicósidos, guiados por el urocultivo, si es
necesario. Si la tinción de Gram demuestra cocáceas Gram
positivas y el urocultivo confirma un enterocco, debe emplearse ampicilina
y gentamicina. La tinción de Gram también puede ocasionalmente
demostrar cocaceas en racimos (Staphylococcus saprophyticus o S.aureus),
generalmente sensibles a antibióticos de uso habitual. Lamentablemente,
algunas cepas de Enterobacter , Serratia, Citrobacter y Pseudomonas
aeruginosa, han desarrollado cefalosporinasas betalactasas que las hacen
resistentes a cefalosporinas de tercera generación e incluso
a aminoglicósidos , ciprofloxacino, cotrimoxazole. Dichos organismos
requieren el empleo de imipenem, resistente a betalactamasa.
Si el dolor, la fiebre y el compromiso del estado general se mantienen
pasadas 72 hrs. la paciente debe recultivarse y practicarse una ecografía
en busca de una complicación de la vía urinaria (urolitiasis,
uropatía obstructiva) o un absceso perinefrítico o intrarrenal.
No es necesario practicar estudio de imágenes en toda paciente
con pielonefritis aguda, sino sólo cuando se sospecha una complicación,
el cuadro se repite, o existen elementos clínicos tales como
infección en la niñez, diabetes mellitus, hematuria, cólico
renal, uropatía obstructiva o inmunosupresión.
Dos semanas después del tratamiento, debe practicarse urocultivo
de control.
Infección intrahospitalaria
La ITU es la más frecuente de las infecciones nosocomiales y representa
el 15% de las bacteremias nosocomiales. La instalación de una sonda
vesical en un paciente hospitalizado produce infección, siendo
los gérmenes más frecuentes los bacilos Gram negativos aunque
en inmunosuprimidos o pacientes tratados con antibióticos de amplio
espectro, suelen agregarse las candidas.
La ITU nosocamial se previene, aplicando algunas normas simples que son:
- Sólo instale sonsa vesical cuando sea indispensable. La mejor
forma de evitar la ITU es no instalarla.
- El sondeo intermitente infecta menos que la sonda a permanencia. Muchos
pacientes con vejiga neurogénica, por ejemplo por esclerosis
múltiple, han usado esta técnica exitosamente (por ejemplo
tres veces al día), sin infectarse.
- Si el sondeo es inevitable, recuerde las siguientes recomendaciones:
- Retire la sonda lo antes posible.
- Insista en lavado de manos.
- Mantenga el equipo de drenaje cerrado y permeable y no separe
la sonda del equipo de drenaje
- Mantenga firme la sonda.
- Ubique la bolsa de drenaje por debajo del nivel de la vejiga.
- Sólo irrigue la sonda si se obstruye.
Otras medidas, como antibioterapia profiláctica, irrigación,
acidificación urinaria y el uso de antisépticos, son inútiles
para prevenir la infección urinaria asociada con una sonda vesical.
La colonización asintomática de una vejiga cateterizada,no
requiere tratamiento. Si aparece fiebre o molestias locales, debe administrarse
antibióticos.
La ITU por Candida suele desaparecer si se suspende la antibioterapia
de espectro amplio, pero si la infección persiste, debe cambiarse
la sonda.S i aún persistiera, conviene irrigar la vejiga con anfotericina
cada doce horas o administrar fluconazol oral.
Referencias escogidas
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|