Para establecer el diagnóstico y el tratamiento en los pacientes
con enfermedades infecciosas, el médico requiere del apoyo del Laboratorio
de Microbiología. La estrecha colaboración entre los médicos
tratantes y el Laboratorio es imprescindible para obtener el máximo
beneficio para los pacientes.
El diagnóstico etiológico de la enfermedad infecciosa se
establece desde el momento en que se aisla e identifica el agente causante.
En algunas oportunidades no es posible este aislamiento, por lo que el
diagnóstico debe establecerse mediante otros parámetros,
como son aumento del título de anticuerpos, o bien el hallazgo
de antígenos, componentes celulares o un producto metabólico
específico del microorganismo. El aislamiento y la identificación
de bacterias y virus necesitan de la cooperación del médico
tratante, quien debe familiarizarse con los conceptos generales para la
obtención y transporte de las muestras clínicas.
Recolección transporte de muestras
Los resultados que se obtienen en el Laboratorio de Microbiología
dependen en gran medida de la calidad y condiciones de transporte de la
muestra obtenida; es por esto que las recomendaciones más a bajo
explicitadas deben tenerse presentes y cumplirse cabalmente durante la
recolección, manipulación y transporte de las muestras.
- Las muestras deben obtenerse preferentemente antes de comenzar la
terapia con antibióticos o bien antes de introducir cualquier
modificación al tratamiento con antimicrobianos.
- La muestra obtenida no debe presentar contaminación con flora
habitual, o ésta debe ser la mínima posible.
- Los sistemas de recolección deben ser apropiados al tipo y
volumen de la muestra que se desea obtener. El material usado debe ser
estéril y libre de material residual, como detergentes o desinfectantes.
- La muestra debe llegar al Laboratorio en un mínimo de tiempo.
De existir demora entre la toma de la muestra y su procesamiento, el
transporte debe hacerse en los medios de transporte proporcionados por
el laboratorio.
- Las muestras deben ser identificadas con una etiqueta adherida al
envase, y los datos anotados deben coincidir exactamente con los de
la solicitud de examen.
- Deben incluirse aquellos datos del paciente que permitan al laboratorio
elegir el mejor procedimiento para el aislamiento de patógenos,
tales como edad, hipótesis diagnóstica, tratamientos concomitantes
(especialmente antibióticos) enfermedades concomitantes, etcétera.
El Laboratorio de Microbiología presta apoyo al clínico
a través de:
- Información adecuada y actualizada para la toma de muestras.
- Detección e identificación de los patógenos aislados.
- Determinación de la sensibilidad de estos microorganismos.
- Apoyo a los epidemiólogos y encargados de la vigilancia de
infecciones nosocomiales en la identificación y seguimiento de
las cepas causantes de las infecciones intrahospitalarias.
En comparación con los otros campos del laboratorio, el de
Microbiología ha tenido un avance más lento en el desarrollo
de medios específicos y rápidos para el diagnóstico
de los agentes etiológicos de las enfermedades infecciosas.
Para indicar una terapia adecuada en base a la sensibilidad a los antibióticos
es indispensable identificar, en forma rápida y correcta el agente
causal de la infección. Las herramientas diagnósticas
más empleadas, siguen siendo la observación directa, con
o sin tinción y las técnicas de cultivo. Considerando
que estos últimos suelen demorar algunos días, se ha logrado
acelerar su informe en la detección de microorganismos procedentes
de los hemcultivos y en el cultivo de los Mycobacterium. Estos métodos
han sido complementados y perfeccionados con la introducción
de técnicas computacionales, que han permitido la recuperación
de las bacterias en tiempos reducidos (ver artículo sobre hemocultivos
en esta monografía).
Observación microscopica
Observación directa sin tinción o preparación
al fresco
Sepuede obtener información rápida a través de la
observación microscópica de la muestra sin teñir,
para la búsqueda de hongos, bacterias y parásitos. La muestra
se suspende en suero fisiológico, en solución de KOH, o
bien en tinta china.
La suspensión en suero fisiológico permite demostrar la
presencia de Trichomonas Treponemas.Para estos últimos, además,
se recomienda la observación en campo oscuro.
La suspensión en KOH se utiliza preferentemente en la identificación
de hongos. La muestra clínica (expectoración, raspado de
piel o de tejidos) es mezclada con la solución de KOH al 10%, dejándola
actuar por 1-15 minutos (se puede calentar suavemente, para acelerar la
digestión de los tejidos).
La suspensión en tinta china se usa para la visualización
de Cryptococcus neoformans. Una vez centrifugado el líquido cefalorraquídeo
(LCR), se coloca sobre una lámina portaobjetos y se mezcla con
una gota de tinta china diluida. La cápsula mucoide que envuelve
a la levadura aparece como un halo claro que la rodea. Es importante observar
levaduras en yemación para asegurar el diagnóstico. La observación
debe hacerse entra lámina y laminilla, usando un objetivo de 40X.
Observación directa con tinción
Tinción de Gram. La diferente coloración que adquieren
las bacterias Grampositivas se basa en el menor contenido lípidos
de la pared celular y en la reducida permeabilidad a los solventes de
estos microorganismos, en comparación con los gramnegativos. Las
bacterias grampositivas se tiñen violeta por la retención
del complejo cristal violeta genciana/yodo, mientras que las grannegativas
no retienen el complejo y se tiñen rojas al usar la contratinción
de safranina.
La tinción de Gram ayuda a determinar rápidamente las características
morfológicas , por lo que es útil en la indicación
de los antibióticos. Esta tinción también permite
establecer si el material enviado al laboratorio para su cultivo posee
la calidad adecuada. Por ejemplo, es inadecuada una muestra de expectoración
en que se observan abundantes células epiteliales, lo que indica
que está constituida principalmente por saliva y no secreción
del tracto respiratorio. La presencia de polimorfosnuecleares (PMN) puede
indicar infección. Los hongos levaduriformes se observan formando
pseudomicelios cuando hay invasión y no sólo colonización.
Tinción de Giemsa y Wright. Es útil en el diagnóstico
de algunos parásitos como malaria y babesiosis . En las lesiones
producidas por virus Herpes simplex y virus varicela-zoster, se observan
células gigantes multinucleadas, propias de las lesiones virales,
lo que permite distinguirlas de las lesiones piodérmicas bacterianas.
Tinción argéntica (Gomori metenamina de plata, Dieterle).
Es una técnica difícil de efectuar, reservada a los laboratorios
especializados, útil en la detección de Pneumocytis carinii,
Legionella.Treponema, hongos, rickettsias, y microorganismos asociados
a la enfermedad por arañazo de gato.
Tinción ácido periódico de Schiff (PAS).
Permite la detección de hongos en muestras de tejido.
Tinción con anaranjado de acridina. Utiliza un fluorocromo
que tiñe el ácido desoxirribonucleico (ADN). Es más
sensible que la tinción de Gram , ya que aún las bacterias
dañadas por los antibióticos pueden ser visualizadas.
Requiere de microscopio de fluorescencia.
Tinción con azul de metileno. Es usada en la búsqueda
de leucocitos fecales, permitiendo una buena tinción de los núcleos
de estas células. Se visualizan en las infecciones intestinales
invasoras de la pared del tubo digestivo, como las producidas por Escherichia
coli enteroinvasora, Shigella, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn
y enterocolitis asociada a antibióticos.
Cultivos
Hemocultivo. La indicación más empleada de los hemocultivos
es la sospecha de una bacteremia. Ver artículo específico
en esta monografía.
Urocultivo. Destinado a la investigación de la infección
urinaria. Ver "Infección urinaria: Diagnóstico y Tratamiento"
en esta monografia.
Coprocultivo. Se usa de preferencia en las búsqueda de
patógenos intestinales productores de enterocolitis aguda. La muestra
se obtiene directamente de la deposición recientemente emitida
o bien de un hisopado rectal. Debe usarse un medio de transporte adecuado
(Cary-Blair) si ésta no va a ser procesada de inmediato.
La selección de los medios de cultivo, así como el procedimiento
de islamiento a seguir, dependen del agente etiológico que se esté
investigando. Si no se explicita otra situación, rutinariamente,
la búsqueda se concentra en los patógenos habituales como
Salmonella y Schigella.En los casos especiales, debe indicarse si se sospecha
Escherichia Coli enteropatógena, enteroinvasora, enterotoxigénica,
enterohemorrágica , o entero agregante; Campylobacter SPP.,Vibriocholera,
Yersinia enterocólitica, etcétera.
Cultivo de Mycobacterium spp. Util en el diagnóstico
de tuberculosis pulmonar pausibacilar y especialmente en las formas extrapulmonares.
Actualmente está indicado, además del cultivo en medio sólido,
el cultivo en medios líquidos, disminuyendo así los tiempos
de desarrollo. En nuestro laboratorio utilizamos el sistema MB/Bact semiautomizado
para todo tipo de muestras, excepto sangre.
Cultivo de hongos. La búsqueda puede ser de hongos levaduriformes
o miceliados. Es importante conocer hacia cuál de ellos se inclina
la sospecha, dado que los tiempos de incubación son diferentes.
Los hongos levaduriformes se incuban por plazos que oscilan entre 5 y
7 días, en cambio los filamentos deben ser incubados por plazos
más largos, de 20 hasta 30 días.
Cultivo anaerobio. Algunas bacterias de importancia clínica
son anaeróbicas, difíciles de cultivar y oxígeno
lábiles, por lo que en su recolección y transporte deben
usarse envases especiales que contengan una atmósfera reducida,
es decir, con un bajo potencial de oxidoreducción. Es de extraordinaria
importancia que la muestra sea procesada de inmediato.
La muestra en lo posible debe ser obtenida por aspiración. Las
tórulas no son adecuadas, por la desecación y exposición
al oxígeno ambiental. Deberá evitarse la contaminación
con flora residente, ya que en ella están ampliamente representadas
las bacterias anaeróbicas.
Los sitios anatómicos adecuados para la obtención de muestras
para estudio de anaerobios son líquidos orgánicos estériles
(Líquido pleural, sangre, bilis, líquido peritoneal, liquido
sinovial, (LCR), muestras quirúrgicas obtenidas de sitios estériles
(Contenido de abcesos, aspirado de heridas profundas) y muestras de biopsias
obtenidas en forma aséptica (Transcutánea pulmonar, aspiración
vesical suprapúbica, líquido de culdocentesis , etcétera).
Es importante tener presente que a toda muestra procesada para la búsqueda
de anaerobios, debe efectuársele una tinción de Gram. Dado
que los cultivos son demorosos en entregar resultados, el Gram puede proporcionar
una buena información temprana, útil para iniciar tratamiento
y, al mismo tiempo, verifica la concordancia con los resultados de los
cultivos.
Catéteres intravenosos. Los catéteres intravenosos
son cultivados cualitativa o semicuantitativamente, dependiendo de las
técnicas usadas en los laboratorios. La técnica de cultivo
semicuantitativo (Maki) , consiste en hacer rodar el extremo del catéter
sobre la superficie de una placa de medio cultivo, e informar el número
de colonias que se desarrollan en ésta. La presencia de 15 o más
colonias se correlaciona con inspección.
Falta de desarrollo en el cultivo
La falta de desarrollo de un cultivo puede deberse a:
- Diagnóstico incorrecto. La inspección es debida
a microorganismos no cultivables en los medios habituales, como virus,
rickettsias, mycoplasmas y chlamydias.
- Interpretación errada de la tinción de Gram.
Se interpreta como microorganismos la presencia de artefactos en la
preparación.
- Muestra inadecuada. La muestra clínica no es representativa
del material propio del sitio de la infección.
- Transporte inadecuado o prolongado. Si esto sucede, algunos
microorganismos pueden no ser viables al momento de llegar al laboratorio.
Esto ocurre con anaerobios, estreptococos, Neisseria. Si el transporte
es prolongado, puede haber sobre crecimiento de flora residente que
oculte la presencia de patógenos, lo que pueden haber estado
en menor número.
- Terapia con antibióticos. Aunque sea una dosis única,
ésta muchas veces es suficiente para inhibir o retardar el
crecimiento bacteriano.
- Metodología de cultivo inadecuada. Se requiere de
técnicas especiales para el cultivo de determinados patógenos,
como el caso de anaerobios, micobacterias, hongos y ciertas bacterias
exigentes en cuanto a sus nutrientes y/o condiciones de vida. Por
esto, el laboratorio debe conocer cuál es la sospecha diagnóstica,
para tener la oportunidad de cultivar al agente etiológico.
Técnicas inmunológicas
El diagnóstico rápido de las enfermedades infecciosas se
ve facilitado por el empleo de técnicas inmunológicas abreviadas.
Ninguna de ellas es tan específica o sensible como el cultivo,
por lo que este último debe ser considerado el "estándar
de oro" frente a cualquier comparación.
Las técnicas inmunológicas pueden estar orientadas a la
búsqueda de anticuerpos o de antígenos. Las destinadas a
la búsqueda de anticuerpos necesitan del tiempo necesario para
que se produzca un alza significativa del título de anticuerpos.
Los antígenos en cambio, pueden ser detectados desde el comienzo
de la enfermedad. Constituye una ventaja el que aún durante el
tratamiento con antibióticos, los antígenos sean detectables.
Entre las enfermedades infecciosas diagnosticadas por exámenes
serológicos están sífilis, rubéola, leptospirosis
toxoplasmosis, mononucleosis infecciosa, etcétera.
Existen diferentes exámenes que permiten su titulación,
entre los que se cuentan aglutinación, precipitación, fijación
del complemento, hemaglutinación, neutralización, inmunofluorescencia,
ensayo inmunoenzimático, radioinmunoensayo, etcétera.
Los exámenes serológicos se usan en la determinación
del grado de inmunidad que posee un sujeto para el diagnóstico
de infección aguda.
Diagnóstico del estado inmune. Es de interés verificar
el estado inmune del sujeto. Una situación de este tipo, por
ejemplo, es determinar el grado de inmunidad frente a rubéola
en una mujer en edad fértil.
Diagnóstico de infección aguda. El diagnóstico
de infección aguda se establece comparando los títulos
de dos sueros pareados, uno obtenido en la fase aguda y otro en la fase
de convalescencia, o 14 días después de la primera muestra.
El suero de fase aguda debe obtenerse tan temprano como sea posible
en el transcurso de la enfermedad. El suero de la fase convalesciente
debe extraerse no antes de 10 días de comenzada la enfermedad,
de preferencia 2-4 semanas después.
Sueros pareados. Cuando se usan sueros pareados, la conversión
de seronegativo a seropositivo o un aumento de 4 veces o más
del título de anticuerpos obtenido inicialmente es indicador
de infección reciente. Sería altamente recomendable que
en todo paciente hospitalizado con un estado febril no diagnosticado,
se guarde una muestra de suero congelado, para su uso en eventuales
estudios serológicos. Para que las pruebas serológicas
pareadas tengan validez ambas muestras de suero (fase aguda y fase de
convalescencia) deben procesarse simultáneamente.
Muestra única de suero (fase aguda). Una muestra única
de suero también puede ser útil para el diagnóstico.
Los anticuerpos tipo Igm aparecen tempranamente durante la infección
primaria y persisten por varias semanas. Por lo tanto la presencia de
anticuerpos Igm es indicadora de infección reciente.
Detección de antígenos
Son pruebas destinadas a la detección de antígenos en
las muestras clínicas. Estas reacciones inmunológicas
no dependen de la presencia de microorganismo viables, sino que sólo
de sus antígenos, por lo que pueden ser usadas aun en sujetos
que estén recibiendo antibióticos. Estos exámenes
son de gran apoyo al diagnóstico por su rapidez, pero no sustituyen
a los cultivos, a la tinción de Gram ni a otras técnicas
de diagnóstico. Entre las técnicas más usadas está
la aglutinación mediante partículas de látex recubiertas
con anticuerpos específicos, que pueden utilizarse para demostrar
en forma rápida la presencia de antígenos bacterianos
y fúngicos.
En el diagnóstico de cryptococosis, por ejemplo, se usan partículas
de látex recubiertas con anticuerpos antipolisacárido
de la cápsula del Crytococcus neoformas, que provocan una aglutinación
visible cuando está presente en el LCR o en el suero del paciente.
En casos de meningitis, se puede detectar en el LCR la presencia de
antígenos de Haemophilus influenzae (tipo b; Streptococcus pneumoniae
(omnitipo); Neisseria meningiditis (tipos A, B, C, W e Y) y de Streptococcus
beta hemolítico grupo B.
Ensayo inmunoenzimático (ELISA). Esta técnica
detecta una amplia variedad de agentes infecciosos. Se deja interactuar
el suero del paciente, en el que se encuentra el antígeno, con
un anticuerpo específico, luego se extrae el anticuerpo no ligado
sobrante y se agrega una inmunoglobulina anti-humana conjugada con una
enzima específica (fosfatasa alcalina, peroxidasa). Finalmente
se agrega un sustrato para la enzima. La enzima ligada al complejo actúa
sobre el sustrato, produciendo cambio de color, el que puede leerse
a simple vista o mediante un espectrofotómetro, permitiendo su
cuantificación.El color que se produce es proporcional a la cantidad
de anticuerpo específico que se fija al antígeno. El método
se utiliza en la detección de virus sincial respiratorio. Chlamydia
trachomatis, Neisseria gonorrhoeae, rotavirus, adenovirus, virus hepatitis,virus
varicela-zóster, etcétera.
Inmunofluorescencia directa (IFD). Usa un anticuerpo marcado
con isotiocianato de fluoresceína, que permite la identificación
de antígenos bacterianos o virales en las muestras clínicas.
Se usa en la detección de virus respiratorios (influenza, parainfluenza,
adenovirus, virus sincicial respiratorio), virus herpes, sarampión
y parotiditis, así como en bacterias como Bordetella pertussis,
Rickettsia rickettsia y Chlamydia trachomatis. Es una técnica
muy sensible, que requiere de sueros de muy buena calidad y de personal
adiestrado.
Inmunofluorescencia indirecta (IFI). Usa el suero del paciente
para investigar anticuerpos. Este suero es incubado en presencia de
un antígeno específico. Para la visualización del
completo resultante, se utiliza un anticuerpo antiglobulina humana,
marcado con isotiocianato de fluoresceína.
Sensiblidad In Vitro a antibióticos
Sólo haremos un resumen de este tema, puesto que éste se
trata en profundidad en otro artículo de esta monografía.
Se emplean dos grupos de técnicas en la determinación de
sensibilidad de los microorganismos a los antibióticos.
Técnica de difusión. Se basa en la difusión
del antibióticos a partir de un disco de papel impregnado con
una cantidad determinada de antibiótico. Esta técnica,
basada en el método de Kirby-Bauer, es un método suficiente
para la determinación de la sensibilidad de las bacterias de
crecimiento rápido. Los discos con el antibiótico son
colocados sobre una placa de agar Mueller-Hinton, previamente sembrada
con un inóculo estándar del microorganismo a estudiar.
Las placas,después de ser incubadas por 18 horas, presentan zonas
de inhibición bacteriana alrededor de cada disco que contiene
un antibiótico activo frente al microorganismo. El diámetro
de la zona en inhibición determina si existe sensibilidad o resistencia.
Técnica de dilución. El antibiótico es
diluido sucesivamente a la mitad, ya sea en medio líquido o sólido.
Luego se procede a inocular el microorganismo en concentración
adecuada en cada una de las diluciones efectuadas.
Esta técnica permite establecer la concentración inhibitoria
mínima (CIM) para cada microorganismo analizado, valor que está
dado por la concentración de antibiótico presente en el
último tubo que no presenta desarrollo.
La determinación de sensibilidad por difusión es habitualmente
suficiente como indicador de la sensibilidad de un microorganismo, sin
embargo en ciertas situaciones se recomienda la determinación
de CIM por dilución.
Estas situaciones pueden resumirse en la endocarditis bacteriana, septicemia
y meningitis bacteriana (ver en artículo "Interpretación
de los estudios de susceptibilidad antimicrobiana")
Técnicas rápidas de determinación de resistencia.
Existen dos técnicas usadas en la determinación rápida
de resistencia a antibióticos. Una de ellas es la detección
de betalactamasas, que permite establecer la presencia de penicilinasa
o cefalosporinasa, enzimas que inactivan a los antibióticos betalactámicos.
Otra técnica que puede emplearse es la detección de resistencia
al cloramfenicol, mediante la acetiltransferasa, enzima que altera la
estructura del cloramfenicol, inactivándolo.
Monitoreo de la terapia antibiótica. Una forma de prever
la respuesta de la infección a los antibióticos, consiste
en determinar el poder bactericida del suero, conocido también
como test Schlichter . Para esto se necesitan la cepa causante de la
infección y el suero del paciente en período peak y valle
de la concentración plasmática. El suero del paciente
es puesto en contacto con la cepa, en diluciones sucesivas a la mitad,
determinándose la dilución máxima capaz de inhibir
o destruir el microorganismo. Se utiliza en la endocarditis bacteriana,
en la cual se necesita de una actividad bacteriana para la erradicación
del agente etiológico. Se considera eficaz el poder bactericida
del suero en los casos en que es capaz de inhibir el desarrollo del
microorganismo en diluciones entre 1:32 y 1:64, según se trata
de concentraciones valle o peak.Es una técnica poco usada, por
no existir una estandarización adecuada entre los diferentes
laboratorios.
Niveles séricos de antibióticos. En el manejo
de los pacientes críticos, es importante establecer los niveles
séricos de algunos antibióticos, especialmente de aquellos
con estrecho margen terapéutico, como es el caso de los aminoglucósidos,
o en los con toxicidad proporcional a la concetración sérica,
como son la vancomicina, el cloramfenicol y el cotrimoxazol. La toxicidad
puede prevenirse al mantener los niveles séricos de estos antibióticos
por debajo del umbral establecido.
Tecnología del ADN recombinante
Frente a la presión de contar con un diagnóstico precoz
y acertado del agente etiológico, durante los últimos años
se han introducido técnicas de punta, derivadas fundamentalmente
de la biología molecular.
En este último tiempo se ha producido un ambiente de excitación
en la comunidad microbiológica, debido al uso de las denominadas
"sondas de ácidos nucleicos" Estas sondas permitirían a
los microbiólogos identificar a aquellos patógenos difíciles
de cultivar, hacerlo en forma rápida y con un alto grado de especifidad
y efectuarlo directamente de las muestras clínicas.
Con las técnicas de hidridización es posible detectar cantidades
mínimas de ADN. Para el infectólogo esto significa la posibilidad
de diagnosticar microorganismo en forma específica, cuando el aislamiento
es imposible, poco sensible, impracticable, demanda un trabajo exagerado
o no es costo afectivo. Las técnicas de hibridización son
capaces de detectar el equivalente a 0,1 pg de ADN. También sería
capaz de detectar infecciones latentes o abortivas. En situaciones que
la multiplicación viral es mínima o no se produce, las técnicas
de hibridazación son más sensibles que el aislamiento viral
directo para determinar la presencia del virus.
Esta tecnología puede utilizarse con ventaja en la caracterización
de aquellos microorganismos responsables de un brote epidémico,
precisando en esa forma su pertenencia a una misma cepa. Permite determinar
la resistencia a los antibióticos de microorganismos tales como
Salmonellas, así como también define la epidemiología
de las infecciones.
Otro ejemplo lo constituyen los fingerprints del ADN tratado con endonucleasas
de restricción, que son una poderosa herramienta para la identificación
de microorganismos en las infecciones nosocomiales.
El desarrollo más relevante en el campo de la vía molecular
es la Reacción de polimerasa en cadena (Polymerase Chain Reaction,
PCR).Es un método rápido que permite sintetizar millones
de copias de una secuencia discreta de ADN o de ARN. La PCR fué
descrita en el año 1985 por Saki y otros colaboradores. Su técnica
ha sido perfeccionada en los últimos años, haciéndose
popular en muchas áreas de la investigación médica
y biológica, como también en el diagnóstico clínico.
Es un método in vitro elegante y simple de amplificación
en pocas horas, por un factor de 100.000 a 1.000.000, de la secuencia
de un ADN blanco.
La reacción consiste de tres pasos que constituyen un ciclo:
- Desnaturalización por el calor del ADN de doble hebra, (separación
de las dos hebras).
- Unión de "amplímeros" específicos a las secuencias
complementarias (o casi complementarias) del ADN.
- Acción de la ADN que extiende las secuencias del ADN.
La amplificación por PCR requiere de dos oligonucleótidos
sintéticos, "primers", del ADN blanco con la secuencia deseada,
de cuatro deoxirribonucleótidos y de ADN polimerasa En el primer
paso, la desnaturalización por calor del ADN blanco deja dos hebras
simples de ADN que actúan como molde. En el segundo paso, los primers,
que poseen las secuencias complementarias de una u otra hebra del molde
de ADN, se unen al sitio que flanquea la región a ser amplificada.
Al final del primer ciclo, la extensión en direcciones opuestas
de los dos primers unidos, producida por la polimerasa en el tercer paso,
produce hebras complementarias de un segmento de secuencia deseada, delimitadas
por los primers en el ADN blanco. El número de amplificaciones
de secuencias de ADN blanco producidas por PCR se duplica después
de cada ciclo.
El uso de una ADN polimerasa termoestable (polimerasa Taq, del Thermus
aquaticus) obvia la necesidad de agregar enzima después de cada
ciclo, simplificando el procedimiento, permitiendo su automatización.
El número de secuencias del ADN blanco aumenta aproximadamente
10/8 a 10/9 veces después de 30 ciclos.
Se requieren cantidades mínimas de ADN para comenzar la reacción
(1 picogramo, que es el material genético equivalente a 1 bacteria).Se
puede decir que una sola copia de la secuencia de ADN genómico
humano puede ser amplificado a partir de una muestra de menos de 50 ng
de ADN.
La tecnología de PCR está encontrado muchas aplicaciones,
tanto en el diagnóstico como en la investigación.
Tiene un gran campo de aplicación en la detección de mutaciones
responsables de las alteraciones genéticas. Se usará corrientemente
en microbiología para la identificación de patógenos
virales bacterianos, y se empleará para examinar la función
y regulación de genes en la investigación del cáncer.
Actualmente, en nuestro laboratorio de Microbiología se está
usando técnica de PCR en la búsqueda de Mycobacterium tuberculsis
en muestras pulmonares.
Referencias escogidas
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