El Barroco

 

El término barroco, un concepto estilístico de las artes plásticas, se ha hecho extensivo a la poesía, música y a la época histórica que abarca el siglo XVII. En lo que toca a la filosofía y a las ciencias, este período está marcado por dos corrientes opuestas, el racionalismo y la experimentación, que hacia mediados del siglo XVII, complementándose una con otra, culminarán dando la forma básica del pensamiento científico moderno de las ciencias naturales.

El barroco exhibe grandes obras de la razón humana: la invención del cálculo infinitesimal independientemente por Leibniz y Newton, el descubrimiento de las leyes del movimiento de los cuerpos celestes por Kepler, las primeras leyes de la cinemática por Galileo, el enunciado de la ley de la gravitación universal y la formulación de las leyes de la mecánica por Newton, en la que quedaron incluidas las leyes de Kepler y Galileo. En los Principia Mathematica de Newton el intelecto pareció alcanzar la mayor altura a que podía aspirar la razón humana.

Autor del racionalismo del barroco es Descartes, filósofo y matemático nacido en 1596 y muerto en 1650. Descartes, en la búsqueda de lo evidente e irrefutable de las ideas del hombre, encontró sólo una cosa: pienso, y de ahí concluye: luego existo. Esta existencia atañe a una substancia que consiste en el pensar, la substancia pensante, y que es, por tanto, inmaterial: es el alma. El mundo circundante, al que pertenece el cuerpo, consiste esencialmente en una substancia que ocupa espacio, la substancia extensa. Dios garantiza que puedan adquirirse conocimientos sobre el mundo, para ello hay intuir sólo las ideas claras y distintas, que se refieren a los aspectos esenciales de la substancia extensa y sobre los cuales no puede haber error, a saber, a sus propiedades geométricas. De éstas ha de partir la deducción. La física es para Descartes esencialmente geometría, y la aplicación a ésta del análisis algebraico dió origen a la geometría análitica, de la que Descartes es uno de los fundadores. En el dualismo cartesiano el alma está separada enteramente del cuerpo, y éste, como substancia extensa, es concebido como una máquina. Según Descartes sólo en el hombre hay sólo un órgano en que interactúan alma y cuerpo: es la epífisis.

Francis Bacon, jurisconsulto que vivió del año 1561 al de 1626, es tenido por el fundador del método experimental moderno. Bacon había llegado a ser canciller del reino, se dedicó a filosofar después de retirarse tras haber sido acusado de recibir sobornos. En su Novum organum sive inditia vera de cognitione naturae Bacon expone el método inductivo para la adquisición de conocimientos y parte así de los hechos de observación. De éstos eventualmente podrá ser inferida una ley que los relacione.

Galileo, iniciador de la cinemática, combina en sus investigaciones deducción, experimentación e inducción. Galileo nació en 1564 y vivió hasta 1642. La obra en que mejor se ejemplifica el método de investigación es Discursos y demostraciones matemáticas en torno a dos nuevas ciencias. El punto de partida es una hipótesis intuitiva aceptada como cierta, de ella se siguen deducciones lógico-matemáticas; luego las conclusiones se someten a prueba experimental y, finalmente, de los resultados experimentales se saca una conclusión inductiva que confirme o, mejor, no contradiga la hipótesis o conduzca a modificarla. Esta unión de intuición, deducción e inducción es uno de los fundamentos de la ciencia moderna.