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Radiología Simple |
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Efectuada con una buena preparación:
régimen pobre en alimentos flatulentos y con el uso de lavado
intestinal o laxante, puede informar de varios hechos: la situación
de los riñones a ambos lados de la columna con el eje mayor
divergente hacia abajo. El contorno de los riñones a veces
bien preciso y otras oculto parcialmente por gas y deposiciones
del colon. La grasa perirrenal da el contraste necesario para ver
masas de origen renal que deforman su contorno. La imagen de los
psoas debe ser simétrica. El borramiento de una de ellas
habla de un proceso inflamatorio perirrenal.
También pueden encontrarse calcificaciones en relación
a diferentes órganos del abdomen con gran frecuencia: "flebolitos",
que son trombos calcificados en venas pelvianas, visibles como formaciones
esferoidales muy regulares y con el centro menos denso. Generalmente
se ubican en posición más externa que el trayecto
del uréter de ese nivel.
Los cálculos de la vesícula biliar se calcifican
con mucho menor frecuencia que los cálculos urinarios. Cuando
lo hacen generalmente son laminados y polifacetados y múltiples.
Los cálculos urinarios varían entre el coraliforme
total calcificado y el de un cáliz o cálices moldeados
con su aspecto característico. Los cálculos en la
pelvis y uréter son suficientemente radiopacos como para
verse en una buena placa simple de abdomen en el 90% de los casos.
También es posible apreciar calcificaciones de ganglios
mesentéricos, páncreas, aorta y arterias ilíacas
y aneurismas de la aorta. En el área renal pueden encontrarse
calcificaciones de adenocarcinoma renal. En el hígado pueden
haber calcificaciones de un quiste hidatídico; con alguna
frecuencia se delinean calcificaciones de arterias viscerales: renales,
esplénicas, celíacas, etc., pudiendo reconocerse aneurismas
calcificados. |
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Urografía Intravenosa o de Eliminación |
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La placa de abdomen simple o renal simple constituye
la primera etapa de una urografía intravenosa. Este examen
junto a la ecotomografía constituye uno de los primeros pasos
en el estudio de patologías renales. Se utiliza la inyección
intravenosa de un medio de contraste yodado no ionizable que se
excreta casi por completo por filtración glomerular. Al minuto
de la inyección ya hay suficiente medio de contraste para
dar una imagen de impregnación parenquimatosa conocida como
nefrograma, que permite observar la forma y tamaño de los
riñones. El eje mayor del riñón mide 3,7 veces
la altura del cuerpo de la segunda vértebra lumbar del paciente.
A continuación se observarán cálices, pelvis,
uréter y vejiga, ya desde algunos minutos luego de la inyección
hasta veinte a treinta minutos de ella. Después de este tiempo
las imágenes se hacen cada vez más débiles
y comienza a contrastarse la vejiga.
La densidad del medio de contraste en el sistema colector disminuye
si hay obstrucción ureteral; también habrá
un retardo en la aparición de suficiente contraste y se deberán
tomar placas más tardías. Esto significa que el urograma
intravenoso (U.I.V.) debe ser controlado por el radiólogo,
quien indicará el momento de obtener nuevas placas conforme
el desarrollo de cada examen. Los medios yodados intravenosos pueden
agravar una insuficiencia renal y en este caso se cambiará
la U.I.V. por TAC sin contraste o U.P.R.
En los niños la presencia de infección urinaria comprobada
con pus en la orina deberá ser estudiada siempre con U.I.V.
y cistografía de relleno (colocando el medio de contraste
en vejiga con un catéter y llenando la vejiga), para determinar
la existencia de una obstrucción congénita o reflujo
vesicoureteral. |
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Ureteropielografía Retrógrada |
| En otras ocasiones se utilizará la uretero- pielografía
retrógada (U.P.R.), en la cual a través de una cistoscopia
se cateteriza el uréter y se inyecta el medio de contraste
en la vía urinaria. Su indicación es para conocer bien
la anatomía del uréter y pelvis renal insuficientemente
contrastados en la U.I.V. Habitualmente se la efectúa como
procedimiento preoperatorio inmediato en la sala de operaciones, bajo
anestesia, con lo cual se evitan las molestias al paciente y se obtiene
un buen diagnóstico morfológico. |
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Pielografía Directa o Anterógrada |
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También se puede recurrir a la pielografía
anterógrada inyectando el medio de contraste en la pelvis
por punción.
Estos procedimientos se utilizan cuando no es posible obtener representación
del sistema colector por la inyección intravenosa. También
pueden tener su indicación cuando hay intolerancia o reacciones
adversas al medio de contraste intravenoso; especialmente válida
es la U.P.R. en estos casos.
En ausencia de representación de un riñón
se debe usar la ecotomografía para obtener la información
renal necesaria. |
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Ecotomografía |
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Se basa en la emisión de un rayo de ondas
ultrasónicas que son transmitidas por tejidos sonolúcidos.
Una parte del rayo de ondas es reflejado hacia atrás cuando
se encuentra con una interfase dada por un tejido o estructura de
diferentes características acústicas. El tiempo que
demora en volver este eco localiza la distancia de la interfase
que lo refleja. El resto del rayo emitido continúa pasando
diferentes interfases hasta que finalmente es absorbido por completo.
Cuando el rayo ultrasónico encuentra una estructura rellena
de líquido pasa de largo y se refleja en la pared opuesta
(quistes). La onda ultrasónica es bien transmitida a través
de cualquier fluido, pero no es transmitida por el hueso, aire y
bario.
El rayo ultrasónico es producido en pulsos con intervalos
de silencio que se usan para que el mismo aparato capte los ecos.
Los ecos son convertidos electrónicamente en una imagen visual
en un monitor.
La ecotomografía requiere de transductores de sensibilidad
apropiada que se apoyan sobre la piel cubierta con un gel que elimina
el aire.
Es un método "operador dependiente" ya que va
íntimamente asociado a la habilidad e imaginación
de la persona que lo ejecuta. Es inocuo y no invasor y no requiere
de medios de contraste. Su principal limitación está
dada por la abundancia de tejidos grasos en personas obesas. Visualiza
muy bien los órganos sólidos intraabdominales: hígado,
riñones, bazo, adrenales. Es la mejor forma de diagnosticar
la patología biliar litiásica.
Visualiza las cavidades renales y puede usarse para seguir el uréter
y muchas veces visualiza un cálculo en la vía urinaria.
Sin embargo la presencia de gas, como el meteorismo en el cólico
renal, limita su utilización.
Cuando se examina la pelvis se recurre a la distensión vesical
con la orina, que rechaza asas intestinales y actúa como
interfase con otros órganos como la próstata que puede
ser muy bien estudiada en sus diferentes diámetros, permitiendo
valorar su volumen, como también la evacuación vesical
a través del residuo postmiccional.
La ecotomografía se puede aplicar al estudio de la próstata
usando un transductor transrectal, que permite valorar la densidad
ultrasónica de la próstata y situar biopsias prostáticas
a voluntad incluso en zonas no identificables en otra forma, zona
de transición.
La ecotomografía es el gran método para estudiar
las masas testiculares ya que diferencia el líquido (hidrocele
y quistes) de lo sólido, tumores testiculares. También
es capaz de delinear la existencia de una red de vasos venosos propia
del varicocele. Permite el diagnóstico preciso de los traumatismos
testiculares, en cuanto diferencia las rupturas de albugínea
de tratamiento quirúrgico urgente de otros que serán
de tratamiento médico o quirúrgico diferido. |
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La Uretrocistografía Retrógrada y
Miccional |
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La vejiga se opacifica y representa en el curso
de la urografía intravenosa. Así se pueden demostrar
defectos de llenamientos producidos por cáncer vesical, crecimiento
prostático, cálculos, etc. Sin embargo, muchas veces
es necesario estudiar la uretra y su relación con la vejiga,
lo que se consigue inyectando medio de contraste a través
de la uretra (uretrocistografía retrógrada) y viendo
su paso a la vejiga. Examen utilísimo y prioritario en el
estudio de los traumatismos pelvianos y del paciente politraumatizado
con uretrorragia, para reconocer las rupturas uretrales y/o de la
vejiga.
La presencia de extravasación del medio de contraste dará
el diagnóstico de ruptura uretral completa o incompleta y
también informará de posibles rupturas vesicales.
La repleción vesical permite estudiar la existencia de reflujo
vesicoureteral valorado de grado I a V según su extensión.
También una vez obtenida la repleción vesical se pasa
a tomar placas de vaciamiento, lo que puede completar muy bien la
situación de la vejiga y uretra, descubriendo patología
obstructiva por crecimiento prostático, estrechez uretral,
presencia de divertículos que no se vacían, reflujo
de alta presión, etc. |
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Tomografía Computada (TC) |
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Debe tenerse presente que la mayoría de
las veces la TC será un procedimiento complementario de clarificación
para problemas específicos y no el primer examen a efectuar.
Usualmente se utiliza la posición de decúbito dorsal,
por comodidad por el paciente, pero también puede ser efectuado
en decúbito ventral o laterales. La TC heliocoidal con nuevos
aparatos permite que el examen sea rápido. Al igual que todos
los exámenes en que se usa una radiación ionizante,
no deben hacerse durante el embarazo. En estos casos la utilización
de la ecotomografía es el procedimiento de elección.
Para el caso del estudio gastrointestinal se utiliza medio de contraste
oral. Para el aparato urinario, medio de contraste hidrosoluble
intravenoso que contraste los territorios irrigados por arterias,
capilares, fase nefrográfica y finalmente venas. Los medios
de contraste que se eliminan por filtración glomerular enriquecen
la vía urinaria y muestran su ubicación, trastornos,
desplazamientos por estructuras vecinas, etc.
La TAC abdominal se efectúa transaxialmente con cortes cada
1 ó 2 cm. En cada caso el radiólogo determinará
la conveniencia de hacer cortes más seguidos. Al examinar
una TAC debe recordarse que el observador mira desde los pies del
paciente, por lo cual el hígado aparece situado a la izquierda
del observador y del mismo modo todos los otros puntos de reparo.
Mientras más obeso es el paciente mejor contraste de interfase
proporciona el tejido graso. En enfermos muy delgados o emaciados
puede haber problemas de delimitación de órganos.
La TC obtiene una excelente representación de adrenales,
retroperitoneo con los grandes vasos, glanglios periaórticos,
páncreas, hígado, bazo, riñones, etc. Además
puede centrarse la atención en la vía urinaria efectuando
la llamada Pielo TAC.
Los cortes transaxiales deben ser reconstruidos mentalmente por
el observador para obtener una interpretación longitudinal.
Las reconstrucciones verticales gráficas no tienen la definición
ni el valor de las imágenes transaxiales. Es aquí
donde se produce una complementación entre TC y ecotomografía. |
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Resonancia Nuclear Magnética |
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En urología no tiene mejores resultados que
la TAC. Puede ayudar en definir algunas imágenes del retroperitoneo.
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Cintigrafía |
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El uso de medios de contraste marcados con un elemento
radiactivo pesquisable por un contador Geiger especializado tiene
gran aplicación, midiendo comparativamente la fase de perfusión,
concentración y excreción del riñón,
lo que permite valorar funcionalidad.
Usando marcadores específicos como monoyododibencilguanidina
(MBI) se obtiene representación del tejido medular suprarrenal
de mucho valor en tumores adrenales, feocromocitoma o extradrenales,
paragangliomas y sus metástasis.
A nivel óseo, el tecnesio, marcador afín al hueso,
se capta donde hay actividad ósea importante; así
se detectan las metástasis osteogénicas del cáncer
prostático, pero también fenómenos inflamatorios
o reparativos. Este examen es de gran valor para etapificar los
estadios avanzados D2 con compromiso óseo del cáncer
prostático. |
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Arteriografías |
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Se efectuaron por punción femoral inyectando
a gran presión medio de contraste yodado de alta concentración.
Su carácter invasor hace que hoy día no se utilice,
salvo excepciones. En cambio se usa la arteriografía por
sustracción con medio de contraste vía intravenosa,
que permite estudiar la anatomía vascular renal en detalle.
La unión de cintigrafía y arteriografía a
nivel pulmonar permite diagnosticar embolia pulmonar. La falta de
captación del marcador radiactivo en un segmento del pulmón
es muy fuerte sospecha de embolia, comprobable y tratable con la
arteriografía pulmonar que permite colocar urokinasa que
digiere el coágulo repermeabilizando el vaso. |
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Cavografía y Eco-Doppler |
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Los grandes vasos venosos: femorales, ilíacos
y cava pueden ser estudiados con la combinación Eco-Doppler,
exploración ultrasónica y la cavografía que inyecta
medio de contraste radiopaco en la cava, vía ilíaca.
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Endoscopia |
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La vía urinaria puede ser explorada bajo
visión directa a través de la uretra. Las endoscopias
modernas se basan en transmitir la luz por fibras ópticas
desde una fuente externa. Opticas de gran resolución permiten
visualizar diferentes segmentos de la vía urinaria.
Hay endoscopios rígidos y flexibles. Cada uno presenta ventajas
y limitaciones. Según su uso se llaman ureteroscopio, cistoscopio,
ureterorrenoscopio, etc.
Son instrumentos valiosísimos para el urólogo, pues
dan la mejor exploración posible para segmentos como la uretra,
próstata y la vejiga, uréter y aparato pielocaliciliar.
Para ello se utilizan instrumentos de calibre adecuado desde 8-9
Charrière o F. (3 mm) hasta 24 Charrière o F. (8 mm).
Estos endoscopios pueden tener un canal operatorio por el cual se
pasa una pinza para extraer un cálculo o tomar biopsia, un
litotritor electrohidráulico o ultrasónico, un cepillo
para obtener citología u otros. También permiten colocar
catéteres para U.P.R. o para drenaje reno-ureterovesical.
Estos procedimientos endoscópicos son efectuados algunos
con anestesia especial y control radioscópico y otros con
anestesia local en forma ambulatoria.
Se requiere de algunas condiciones generales como: compatibilidad
del calibre uretral y el endoscopio, distensibilidad de la vía
urinaria y vejiga, lo que se consigue instilando solución
fisiológica y un medio óptico transparente, lo que
significa limitación de estos procedimientos cuando hay hematuria
importante.
La exploración mediante catéteres de la uretra permite
valorar su calibre y proceder a dilatación de zonas estenóticas
cuando es necesario. Para ello hay una amplia gama de catéteres
de diferentes calibres y formas que permiten reconocer al tacto
indirecto una obstrucción y salvarla. Estos procedimientos
se efectúan con anestesia local para contar con la colaboración
y guía del paciente.
Por último, el gran método para confirmar la sospecha
de diagnóstico de cáncer prostático es la biopsia
seriada transrectal. En ella se complementan la ultrasonografía
transrectal y el tacto digital que guían la aguja a zonas
específicas y situando las muestras de modo que tengan el
máximo de representatividad. |
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Flujometría Urinaria |
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Examen no invasor, simple, que cuando se instruye
bien al paciente permite valorar la existencia de uropatía
obstructiva a través de la medición de flujo urinario
en ml por segundo. |
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Laboratorio y Otros Procedimientos Especializados |
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Constituyen un valiosísimo aporte al estudio,
diagnóstico y control del paciente urológico. Todos
los exámenes pueden ser muy importantes según el caso.
Deben destacarse el examen de orina químico y microscópico,
la creatininemia y el clearance de creatinina, la citología
urinaria, el espermiograma, la anatomía patológica de
biopsias y piezas quirúrgicas, etc. |
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