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Patología y Cirugía de las Glandulas
Adrenales
Dr. Pedro Martínez Sanz
PUC |
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La historia de la cirugía de las glándulas
suprarrenales es uno de los capítulos más interesantes
de la urología moderna. Ya en 1756, Cook estableció
la relación entre un tumor de la glándula suprarrenal
y ciertas manifestaciones clínicas de tipo hormonal. Se atribuye
a Thorton, en 1889, la primera extirpación de un tumor suprarrenal.
Roux, en Lausanne, en febrero de 1926, y Charles Mayo, en Rochester
en octubre del mismo año, efectuaron por primera vez la extirpación
de un feocromocitoma. En ambos casos se desconocía el diagnóstico
antes de la operación. En 1929 Pincoff y Shipley efectuaron
correctamente el diagnóstico de feocromocitoma, operándolo
con éxito. A partir de entonces, las indicaciones quirúrgicas
para las diferentes enfermedades de las glándulas adrenales
se han ido aclarando. Así, hoy se indica cirugía para
tumores malignos de las glándulas adrenales, trastornos funcionales
de la médula y corteza y en los nódulos tumorales hallados
en ecotomografías o tomografías axiales computarizadas
efectuadas en el estudio de otras enfermedades abdominales. |
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Anatomía de las Glándulas Adrenales |
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Su peso varía de 3 a 5 gramos
y su tamaño fluctúa de 40 a 60 mm de longitud, 20
a 30 mm de ancho y 2 a 8 mm de grosor. Su irrigación arterial
está sujeta a múltiples variantes, pero usualmente
la forman ramas de tres orígenes diferentes: de la arteria
diafragmática, de la aorta y de la arteria renal. El drenaje
venoso habitualmente es a izquierda por una gran vena que drena
a la vena renal y a derecha por una vena que llega a la cava inferior.
Pueden existir otras venas accesorias, de menor importancia, que
drenan a la cava inferior a izquierda y a la vena renal a derecha.
Mayor importancia parece tener el sistema porta de la glándula
suprarrenal, que proporciona sangre rica en gluco-corticoides a
la médula. Se favorece así la acción de la
enzima feniletanolamina-N-metil-transferasa, responsable de la metilación
de la norepinefrina para formar epinefrina. Debido a esto, el 95%
de la epinefrina se genera en la médula suprarrenal.
Las glándulas suprarrenales son muy frágiles, especialmente
la médula. Este hecho debe tenerse en cuenta en toda cirugía,
ya que la adrenalectomía parcial efectiva es muy díficil
de efectuar en forma controlada.
Las glándulas adrenales son órganos endocrinos en
que se suman dos orígenes embriológicos; un componente
ectodérmico (médula) con secreción de catecolaminas
(noradrenalina y adrenalina) y un componente mesodérmico
(corteza) en que se reconocen las tres líneas de corticoides
especializados: glucocorticoides, mineralocorticoides y esteroides
sexuales producidas en las zonas glomerular, fascicular y reticular
de la corteza. La hormona ACT H gobierna a la corteza, mientras
que la médula tiene una conexión nerviosa simpática
importante y también con el sistema renina angiotensina.
Las alteraciones en este gobierno complejo pueden dar origen a cuadros
de desajustes hormonales graves.
La situación de las glándulas adrenales profundamente
en el retroperitoneo y en la porción superior y posterior
del riñón, junto a su tamaño con un eje principal
no mayor de 5 cm, las hacen de difícil acceso al examen físico
y requieren de medios de exploración más sofisticados.
Hoy por hoy existen dos formas de examen para las glándulas
adrenales:
1. El aspecto morfológico: que es muy bien informado
por los medios de imágenes:
a) Ecotomografía renal y abdominal, que permiten detectar
aumentos de volumen, y
b) Otras características de la glándula. Con
frecuencia el estudio con ecotomografía abdominal descubre
masas adrenales ignoradas.
c) El uso de tomografía axial computarizada da una mayor
precisión y permite establecer muy bien las relaciones
con los otros órganos vecinos: riñón, cava,
arterias, etc.
Permite también explorar la región aórtica,
interilíaca y pelviana para revisar posibles localizaciones
heterotópicas de estos tejidos
d) La resonancia nuclear magnética puede dar información
muy similar al TAC.
e) Existen exámenes de funcionalidad y captación
específica de elementos radioactivos como monoyodo dibencilguanidina
que tiene afinidad especial por el tejido cromafín retratando
en la cámara de conteo a la masa captadora.
2. Desde el punto de vista funcional las glándulas adrenales
pueden ser estudiadas gracias a la dosificación de las hormonas
que producen y de sus acciones en el organismo por hiper o hipofunción.
De este modo el estudio morfológico y funcional de las glándulas
adrenales está bien reglado y permite diagnósticos
seguros y tratamientos exitosos, entre los cuales la cirugía
ocupa un lugar importante.
Así, hoy día se indica cirugía en tumores
malignos de estas glándulas, en trastornos funcionales de
la médula y de la corteza suprarrenal y en nódulos
tumorales adrenales diagnosticados como hallazgos de ecotomografías
o TAC, realizadas por estudio de otras enfermedades abdominales.
Basado en la experiencia adquirida en nuestro hospital a lo largo
de 30 años, entre enero de 1969 y diciembre 2000, revisamos
retrospectivamente la experiencia adquirida.
Nuestra serie fue reclutada en 30 años entre 1969 y 2000
con 111 pacientes cuya edad promedio fue de 45,4 años (9-78).
La distribución por sexo fue de 42 hombres (39,6%) y 63
mujeres (69,4%).
De este total 68 pacientes (64,8%) presentaron clínica y/o
laboratorio propios de algunas de las patologías adrenales
primarias. Destacamos también que 37 (35,2%) se presentaron
como un nódulo adrenal no funcionante, condición definida
como la de un paciente portador de una masa adrenal no sintomática
con un estudio bioquímico y endocrinológico negativo
para alteraciones específicas de las enfermedades de las
glándulas adrenales.
En esta tabla se ve que el feocromocitoma fue la patología
más frecuente, 42 casos (37,4%); en segundo lugar el hiperaldosteronismo
primario 20 casos (19,04%); en tercer lugar el hipercortisolismo
16 casos (15,23%), y cuarto lugar el cáncer adrenal: primario
o metastático con 15 casos (15,23%). Además se detallan
otras patologías menos frecuentes (14,3%).
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Tabla 1
Patologia Adrenal
1969 - 2000
|
| |
Total |
% |
Funcionantes |
No Funcionantes |
| Feocromocitoma |
42 |
37,14 |
33 |
7 |
| Hiperaldosteronismo |
20 |
19,04 |
20 |
0 |
| Hipercortisolismo |
16 |
15,23 |
16 |
0 |
| Cáncer suprarrenal |
10(7) |
9,52(6,66) |
2 |
8 (**) |
| Metástasis |
5 |
5,71 |
1 |
5 |
| Adenoma cortical |
4 |
3,60 |
0 |
3 |
| Hiperplasia cortical |
3 |
2,86 |
0 |
3 |
| linfagioma quística |
3 |
2,86 |
0 |
3 |
| Hematoma |
2 |
1,90 |
0 |
2 |
| Angiomielolipoma |
2 |
1,90 |
0 |
2 |
| Lipoma periadrenal |
1 |
0,95 |
0 |
1 |
| Tuberculosis SR |
1 |
0,95 |
0 |
1 |
| Mesotelioma |
1 |
0,95 |
0 |
1 |
| Quiste hiatídico Sr. |
1 |
0,95 |
0 |
1 |
| Ganglioneuroma |
1 |
0,95 |
0 |
1 |
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| Totales |
111 |
100 |
71 (64%) |
38 (34 %) |
Nota:
(*) No funcionantes del punto de vista endocrino.
(**) De los Cánceres SR. tres son funcionantes: dos Sd.
Cushing´s están tabulados como hipercorticolismo
y un feocromocitoma maligno. |
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Feocromocitoma |
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La patología de la médula adrenal
incluye los feocromocitomas, neoplasias cromafines bien diferenciadas
y de comportamiento benigno y los neuroblastomas indiferenciados
y casi siempre malignos.
El feocromocitoma la mayor parte de las veces es sospechado por
su clínica. Los síntomas y signos del feocromocitoma
son causados por la liberación de catecolaminas al torrente
circulatorio desde el tumor. La HTA es el signo más frecuente
(84%) y hasta en un 37% de curso crónico. Las crisis hipertensivas
muestran gran variedad en frecuencia y duración. En 34 (82%)
casos presentaron clínica sugerente. La mayoría de
estos casos se estudiaron en el contexto de una HTA secundaria en
pacientes jóvenes. Algunos pacientes no presentan HTA, pero
son estudiados en relación a crisis de taquicardia y sudoración.
Por otro lado, 7 (18,4%) pacientes se presentaron como masas adrenales
no funcionantes. Estos fueron detectados como hallazgos en exámenes
de imágenes (ecografía y TAC) solicitados por dolor
abdominal, masa abdominal palpable o control por otras patologías
abdominales. También se detectó un caso por hallazgo
intraoperatorio de una masa en el polo superior del riñón
derecho.
Los síndromes familiares asociados a feocromocitoma son el
NEM IIa-IIb en los cuales son comunes los feocromocitomas bilaterales
y displasias neuroctodérmicas que incluyen a la neurofibromatosis,
esclerosis tuberosa y síndrome de Von Hippel Lindau, en las
cuales lo habitual es el feocromocitoma unilateral. Dos pacientes
presentan feocromocitomas unilaterales asociados a enfermedad de
Von Hippel Lindau (padre e hijo). Tres pacientes presentaron un
feocromocitoma bilateral asociado a un síndrome de NEM II;
uno de ellos falleció a los 7 meses por metástasis
múltiples de un cáncer medular de tiroides. Estos
pacientes con síndromes familiares requieren un seguimiento
cercano y una vigilancia periódica de feocromocitoma especialmente
antes de cualquier cirugía electiva.
Una vez establecida la sospecha diagnóstica, se requiere
documentar el exceso de catecolaminas secretadas por el tumor (diagnóstico
de laboratorio), a través de su medición en plasma
o en orina de 24 horas. La presencia de catecolaminas urinarias
elevadas es el examen bioquímico más sensible. La
medición de catecolaminas plasmáticas presenta buena
sensibilidad cuando se miden durante las crisis hipertensivas, pero
sus niveles se pueden superponer con los de HTA esencial, perdiendo
especificidad.
En relación a la localización del feocromocitoma,
este se presenta en situación extradrenal en 10-15% y en
un 9% son bilaterales. En la serie, el 95,5% de los tumores fueron
localizados a través de métodos de imágenes.
Detectándose 34 feocromocitomas unilaterales (82%), 3 bilaterales
(7,7%) y 4 extradrenales (10,25%).
La TAC fue el método de imágenes con mayor rendimiento
en la localización del feocromocitoma en nuestra serie (100%)
y se recomienda como método de imágenes inicial (14-26).
El cintigrama con MIBG permite rastrear tejido cromafín,
presentando una sensibilidad del 87,4% y una especificidad del 99%.
Util para el rastreo de feocromocitoma residual o maligno (16-27).
Nosotros lo hemos utilizado en 16 pacientes, a partir de 1990, con
una sensibilidad del 88% y una especificidad del 100% (incluye una
lesión bilateral y dos extradrenales en el órgano
de Zuckerkandl). En un paciente sintomático se localizó
un feocromocitoma microscópico extradrenal en la laparotomía
mediante la palpación paraaórtica realizándose
una linfadenectomía con resección del tejido cromafín
y curación.
El tratamiento del feocromocitoma es la resección quirúrgica
(adrenalectomía o resección del tumor extradrenal),
permitiendo la mejoría de los pacientes.
Debido a la labilidad cardiovascular de estos pacientes el manejo
preoperatorio requiere del uso de alfa y betabloqueadores, para
disminuir las crisis hipertensivas y las arritmias complejas durante
la cirugía. El alfa bloqueo con terazosina o doxazocina produce
vasodilatación expandiendo el volumen plasmático,
sin bloquear completamente la respuesta presora al manipular el
tumor. Esto último es importante en la localización
intraoperatoria de tumores pequeños, como sucedió
en uno de nuestros enfermos. Si se ha obtenido una buena expansión
de la volemia con un alfa bloqueo eficiente en el preoperatorio,
no deben producirse hipotensiones riesgosas en el postoperatorio.
Más del 50% de los pacientes que presentaron crisis hipertensivas
severas durante la cirugía recibieron un alfa o beta bloqueo
menor de tres días o con dosis subterapéuticas. Se
requiere de un alfa bloqueo adecuado tanto en dosis como en tiempo,
asociado a una buena reposición de volumen y sodio en el
curso de varios días para disminuir la incidencia de crisis
hipertensivas durante la cirugía. El beta bloqueo (en base
a derivados del propanol) es un tema más controversial no
utilizado por todos los centros y pretende disminuir la frecuencia
cardíaca máxima para evitar las taquiarritmias complejas
durante la cirugía. Si se utiliza el beta bloqueo, debe lograrse
primero un adecuado alfa bloqueo, porque si no se puede bloquear
la vasodilatación inducida por los alfa bloqueadores.
La vía de abordaje en el feocromocitoma era clásicamente
la anterior, para una completa exploración de ambas adrenales
y toda la cadena de tejido cromafín. Actualmente con el uso
de TAC y el cintigrama con MIBG ha sido posible una localización
precisa y segura del tumor permitiendo el abordaje por lumbotomía
en 11 feocromocitomas adrenales unilaterales, ofreciendo un excelente
abordaje que simplifica la cirugía y el postoperatorio, reduciendo
la morbilidad asociada. El abordaje anterior en la actualidad se
restringe a los casos de bilaterales y de localización extradrenal.
La cirugía del feocromocitoma consiste en la extirpación
del tumor. La manipulación debe ser mínima hasta lograr
la exclusión vascular venosa, de modo de evitar la liberación
de catecolaminas al torrente circulatorio para evitar las crisis
hipertensivas y las taquiarritmias.
No hubo mortalidad operatoria ni perioperatoria y hubo morbilidad
en 7 casos (17,9%) manejada satisfactoriamente. La serie tiene un
caso recidivado y reoperado con éxito a 8 meses.
Creemos que el diagnóstico de feocromocitoma se puede hacer
con bastante certeza en el preoperatorio basado en la sospecha clínica
y con la confirmación del laboratorio bioquímico.
La TAC es el método de imágenes de mayor rendimiento
en el estudio para la localización del tumor. El manejo preoperatorio
adecuado con alfa o alfa y beta bloqueo es importante para reducir
las complicaciones intraoperatorias. El tratamiento quirúrgico
curativo se puede realizar con baja morbilidad. Aun en los casos
de siembra extradrenal única suceptible de resecar completa. |
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Hipercortisolismo |
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El síndrome de Cushing corresponde al cuadro
clínico de exceso de glucocorticoides, descrito por primera
vez por Harver Cushing en 1932. El origen exógeno es hoy
día el más frecuente, en relación a ingesta
de glucocorticoides en dosis suprafisiológicas. Nos referiremos
al hipercortisolismo de causa endógena. La regulación
de la secreción de cortisol involucra circuitos de retroalimentación
negativos entre la corteza adrenal y el hipotálamo e hipófisis.
Aproximadamente en 70% de los hipercortisolismos, la secreción
primaria y autónoma de cortisol está determinada por
la corteza adrenal, lo que corresponde al 10-20% de los casos de
síndrome de Cushing. Entre las causas subyacentes destacan:
el adenoma cortical (50-60%), carcinoma adrenal (10-20%) e hiperplasia
cortical multinodular bilateral (20-30%).
El 70-80% de los hipercortisolismos son por una hiperplasia adrenal
secundaria a una hiperestimulación de ACTH (enfermedad de
Cushing). La causa adrenal de un síndrome de ACTH ectópico,
como un síndrome para neoplásico de un cáncer
bronquial, pancreático o timona maligno.
El hipercortisolismo adrenal corresponde habitualmente a un adenoma
hiperfuncionante más frecuente en mujeres. Meador describe
una hiperplasia multinodular autónoma con características
similares a un adenoma. En un 10% la causa del hipercortisolismo
es un cáncer adrenal cortical funcionante. Tuvimos tres casos
de hiperplasia nodular autónoma, un caso de síndrome
ACTH ectópico a primario desconocido y dos carcinomas adrenales
hiperfuncionantes. El 81,25% de los hipercortisolismo ocurrió
en mujeres.
En el hipercortisolismo hay cortisol plasmático elevado
y alteración del ciclo circadiano. El test de supresión
de Liddle con 2 y 8 mg de dexametasona diferencia el origen hipofisiario
o adrenal del hipercortisolismo. En los pacientes en que se practicó
fue bastante certero. Actualmente estamos utilizando el test de
Tirrel con 8 mg de dexametasona para el mismo objetivo, pero es
técnicamente más sencillo por medir el cortisol plasmático
y no los 17 OH urinarios.
La enfermedad de Cushing se trata con hipofisectomía transesfenoidal
con 10% de recurrencia. Si fracasa se requiere de adrenalectomía
bilateral. El síndrome de Cushing adrenal unilateral se trata
con adrenalectomía generalmente por vía lumbar. La
cirugía, a la larga, es el mejor tratamiento. Los pacientes
no operados presentan un 50% de mortalidad a 5 años. El síndrome
de ACTH ectópico requiere del manejo del tumor primario,
pero en situación de un primario desconocido se realiza adrenalectomía
bilateral. El ketoconazol bloquea la esteroidogénesis y es
útil para lograr reducir la obesidad que ofrece dificultades
técnicas al operar estos pacientes (25,30). Hemos utilizado
esta droga en 12 (75%) pacientes con buena respuesta clínica,
sólo en 2 pacientes debió suspenderse por alteraciones
de las pruebas hepáticas.
Esta serie está compuesta por 13 (81,25%) mujeres y 3 (18,75%)
hombres. La edad promedio es 42,1 (23-69) años.
Tabla 2
Hipercortisolismo
(Hospital Clínico Pontificia Universidad
Católica de Chile) |
| Descripción de
la serie |
| Años |
Enero 1969-Julio 1998 |
| Número |
16 pacientes |
| Promedio edad |
42,1 (23-69) años |
| Hombres |
3 (18,75%) |
| Mujeres |
13(81,25%) |
Todos (100%) presentaron un cuadro clínico florido sugerente
de síndrome de Cushing (obesidad centrípeta, facies
característica, hipertensión arterial, acné,
estías violáceas, alteraciones menstruales e hirsutismo
en mujeres), que motivó el estudio.
En el laboratorio endocrino presentaron cortisol plasmático
elevado los 11 pacientes en que este se midió. En 13 pacientes
se utilizó el test de Nugent (cortisol plasmático
postfrenación con 1 mg de dexametasona) evidenciando en todos
ellos cortisol elevado. El test de Liddle con 2 mg de dexametasona
se realizó en 12 pacientes, en 9 de ellos no se produjo frenación
de los 17 OH urinarios. El conjunto de exámenes confirmó
el síndrome de Cushing en el 100%.
Tabla 3
Hipercortisolismo Estudio Clínico
(Hospital Clínico Pontificia Universidad Católica
de Chile) |
| N° |
Sexo |
Edad |
Radiología |
Laboratorio Endocrino |
Diagnóstico
Postoperatorio |
Tamaño(cm) |
| 1 |
M |
24 |
|
17 Ohu (e) Liddle 2 mg (-) |
Enfermedad de Cushing |
- |
| 2 |
M |
43 |
|
17 Ohu (e) cortisol (e)
Liddle 2 mg (-) Liddle 8 mg (-) |
Enfermedad de Cushing |
- |
| 3 |
|
30 |
|
17 Ohu (e) Liddle 2mg (-) Liddle 8 mg (-) |
Adenoma izquierdo |
3x3 |
| 4 |
F |
65 |
UIV/venografía |
17 Ohu (e) cortisol (e)
Liddle 2 mg (-) Liddle 8 mg (-) |
Carcicoma derecho |
10x6 |
| 5 |
F |
40 |
TAC |
Nugent(e) Cortisol (e)
Liddle 2 mg (-) Liddle 8 mg (-) |
Adenoma izquierdo |
2x2 |
| 6 |
F |
38 |
TAC |
Liddle 2 mg (-) Liddle 8 mg (-) |
Adenoma izquierdo |
6x5 |
| 7 |
F |
43 |
ECO/TAC |
Nugent(e) Cortisol (e)
Liddle 2 mg (-) Liddle 8 mg (-) |
Adenoma derecho |
4x5 |
| 8 |
F |
45 |
TAC |
Nugent(e) Liddle 2 mg (-)
Liddle 8 mg (-) |
Hiperplasia cortical bilateral |
|
| 9 |
F |
31 |
TAC |
17 Ohue(e) cortisol(e) Nugent(e)
Liddle 2 mg(+) Liddle 8mg(+) |
Adenoma pigmentario izquierdo |
25x3 |
| 10 |
F |
35 |
TAC |
17 Ohue(e) cortisol(e) Nugent(e)
Liddle 2 mg(-) Liddle 8mg(+) |
Hiperplasia multinodular cortical bilateral |
|
| 11 |
F |
23 |
TAC |
17 Ohue(e) cortisol(e) Nugent(e)
Liddle 2 mg(+) Liddle 8mg(+) |
Adenoma pigmentario derecho |
15x1 |
| 12 |
F |
66 |
ECO/TAC |
17 Ohue(e) cortisol(e) Nugent(e)
Liddle 2 mg(+) Liddle 8mg(+) |
Hiperplasia multinodular cortical bilateral |
|
| 13 |
F |
40 |
TAC |
Nugent(e) cortisol(e)
Liddle 8mg(-) |
Adenoma cortical |
|
| 14 |
F |
35 |
TAC |
Cortisol (e) Nugent (e)
Liddle 8 mg (-) |
Carcicoma cortical derecho |
12x11 |
| 15 |
M |
69 |
TAC |
Cortisol (e) Nugent (e)
Tirrel 8 mg (-) ACTH (e) Ectopico? |
Hiperplasia cortical bilateral |
|
| 16 |
F |
38 |
TAC |
Cortisol (e) Nugent (e)
Tirrel 8 mg (-) ACTH (baja) |
Adenoma cortical izquierdo |
|
Una vez confirmado el síndrome de Cushing, en 9 de los 13
pacientes se realizó el test de Liddle con 8 mg de dexametasona,
no se evidenció frenación de los 17 OH urinarios.
Tres pacientes se realizaron un test de Tirrel con 8 mg de dexametasona
no demostrando frenación del cortisol plasmático en
todos ellos. Ambos exámenes sugirieron un origen adrenal
o ectópico en 12 casos. Sólo en dos pacientes se midió
ACTH, muy elevada en un caso de síndrome ACTH ectópico
y suprimida en un adenoma adrenal (Tabla 2).
El TAC tuvo un 100% de rendimiento en la localización y
en la diferenciación entre adenoma e hiperplasia adrenal
en los 12 últimos casos (antes no disponible). En dos pacientes
la localización se hizo con ecografía y confirmada
con la TAC (Tabla 2).
De los 16 pacientes con síndrome de Cushing, en 12 se utilizó
ketoconazol (200-400 mg/día) en el manejo preoperatorio,
con bloqueo en la síntesis de cortisol adrenal y baja de
peso. También mejora el acné cutáneo, con lo
que contribuye a disminuir infecciones. Sólo en dos casos
debió interrumpirse por alteración de las pruebas
hepáticas. La cirugía fue la adrenalectomía
unilateral por lumbotomía en 10 casos y bilateral por vía
anterior en 6 pacientes con hiperplasia autónoma suprarrenal
bilateral o enfermedad de Cushing.
La cirugía consistió en la adrenalectomía
de las suprarrenales afectadas.
La histología demostró: 8 adenomas corticales, 2
hiperplasias multinodular bilateral autónoma, 2 carcinomas
adrenales funcionantes y 2 enfermedades de Cushing, y 2 hiperplasias
bilaterales secundarias a síndrome ATCH ectópico.
Un paciente se reexploró meses después por una TAC
con masas en la raíz del mesenterio evidenciando un tumor
carcinoide (síndrome ectópico)
No hay mortalidad en la serie, 4 (25%) pacientes presentaron morbilidad
de tipo infecciosa: un absceso subfrénico, una atelectasia
pulmonar y dos infecciones de herida operatoria, manejadas satisfactoriamente. |
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Hiperaldosteronismo Primario |
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Es el síndrome que resulta de la hipersecreción
autónoma o semiautónoma de aldosterona. Las principales
manifestaciones son HTA, hipopotasemia y supresión del eje
renino-angiotensina. Es responsable del 0,5 a 1% de los casos de
HTA. y equivale al 5-10% de los casos HTA. tratables quirúrgicamente.
Generalmente afecta a personas jóvenes. Este síndrome
fue descrito por Conn en 1955 y se debería en un 20% de los
casos a una hiperplasia cortical adrenal y en un 70 a 80% a un adenoma
cortical. Sin embargo, para el patólogo suele ser muy difícil
poder hacer la diferencia en muchas ocasiones.
También pueden producir mayor secreción de aldosterona
el carcinoma adrenal cortical y algunos tumores ováricos
productores de aldosterona.
De 111 pacientes operados por patología adrenal entre 1969
y 1999, 20 pacientes tenían un hiperaldosteronismo primario.
La serie está compuesta por 11 (55%) mujeres y 9 (45%) hombres.
La edad promedio es de 44.5 (25-74) años.
Descripción de la serie |
| Años |
Enero 1969-Julio 1998 |
| Número |
20 pacientes |
| Promedio edad |
44,5 (25-74) años |
| Hombres |
9 (45%) |
| Mujeres |
11(55%) |
El hiperaldosteronismo primario es causado en la mayor parte de
los casos (+/-70%) por un adenoma cortical. En un 15 a 20% se debe
a una hiperplasia cortical y en mucho menor frecuencia un carcinoma
SR o tumores ováricos productores de aldosterona. El exceso
de aldosterona explica las manifestaciones como la hipokalemia y
alcalosis.
El principal problema en el diagnóstico del HAP se debe
a que todos los signos y síntomas son moderados e inespecíficos,
favoreciendo el subdiagnóstico de esta patología.
Los síntomas más frecuentes son cefalea, fatiga, polidipsia,
poliuria y nicturia. Estos son secundarios a la hipokalemia y la
supresión del eje renina-angiotensina. Debido a la retención
de sodio aumentada por el exceso de aldosterona, se produce una
expansión del volumen intravascular que lleva a la HTA. La
HTA moderada está casi siempre presente; más del 70%
presenta presión arterial diastólica menor de 120
mmHg. Todos nuestros pacientes presentaron HTA y síntomas
asociados a la hipokalemia, que permitieron plantear la sospecha
diagnóstica de HAP.
Ante la sospecha clínica de HAP, debemos confirmar una hipokalemia
menor de 3,5 meq/lt, previa suspensión de estrógenos,
diuréticos por 2 semanas (6 semanas en el caso de espironolactona)
bajo una dieta de sobrecarga de sodio (6-12 grs/día NaCI),
se debe demostrar la supresión del eje renina-angiotensina
a través de la medición de la actividad de renina
plasmática (APR<1, 0ng/kg/hr) y el aumento de la aldosterona
plasmática y/o urinaria (>14 mg/día). Por lo tanto,
el diagnóstico bioquímico de HAP se establece frente
a aldosterona elevada y supresión del eje renina-angiotensina.
Frente a casos con valores límites o como examen confirmatorio,
se puede realizar el test de supresión con 25 mg de Captopril,
midiendo aldosterona plasmática y ARP. En HAP la aldosterona
no disminuye; la ARP sigue suprimida.
Debe determinarse si la hipersecreción proviene de un adenoma
o una hiperplasia de la corteza adrenal, dado que el tratamiento
del primero es quirúrgico (adrenalectomía) y el del
segundo es médico con espironolactona. Las pruebas endocrinas
posturales o de respuesta a la espironolactona permiten sospechar
el origen del HAP debido a que la supresión de la renina
es más radical en el caso del adenoma que de la hiperplasia.
En nuestra serie se realizó estudio endocrino en 17 (85%)
pacientes, confirmándose el HAP en todos ellos (100%). Sólo
en 3 pacientes se efectuaron pruebas orientadas a diferenciar adenoma
de hiperplasia que sugirieron adenoma.
Tabla 4
Estudio Clínico en Pacientes con Hiperaldosteronismo |
| Na |
Sexo |
Edad |
Radiología |
Laboratorio |
Histología |
Tamaño (cm) |
| 1 |
F |
35 |
venografía |
ALDu |
Adenoma cortical |
2x2 |
| 2 |
F |
49 |
venografía |
ALDu ARP |
Adenoma cortical |
15x1 |
| 3 |
M |
61 |
venografía Tac suprimida |
ALDu ARP |
Adenoma cortical |
2x2 |
| 4 |
M |
30 |
venografía Tac suprimida |
ALDu ARP |
Hiperplasia cortical |
|
| 5 |
M |
38 |
venografía |
|
Hiperplasia cortical |
|
| 6 |
F |
63 |
TAC arteriografía |
|
Adenoma cortical |
3x2 |
| 7 |
F |
25 |
TAC |
ALDu ARP
Suprimida postural (APA)
Captopril (APA) |
Adenoma cortical |
3x2 |
| 8 |
F |
37 |
TAC |
ARP Suprimida
Captopril (APA) |
Hiperplasia cortical |
|
| 9 |
M |
44 |
TAC ECO |
ALDu suprimida |
Adenoma cortical |
4x8 |
| 10 |
F |
30 |
TAC |
ALDu ARP
suprimida |
Adenoma cortical |
2 |
| 11 |
M |
41 |
TAC ECO |
Postural (APA)
Captopril (APA) |
Adenoma cortical |
15x1 |
| 12 |
F |
40 |
TAC |
ALDu ARP
suprimida |
Adenoma cortical |
12x7 |
| 13 |
M |
44 |
TAC ECO |
ALDu |
Adenoma cortical |
6x5 |
| 14 |
M |
45 |
TAC |
ALDu ARP
suprimida |
Hiperplasia cortical |
|
| 15 |
M |
63 |
TAC |
ALDu |
Hiperplasia cortical |
1x1 |
| 16 |
F |
41 |
TAC ECO RNM |
ARP suprimida |
Adenoma cortical |
3,5x4 |
| 17 |
F |
74 |
TAC ECO |
ALDu alta |
Adenoma cortical |
3,3x4 |
| 18 |
M |
48 |
TAC RNM |
ALDu alta Captopril |
Adenoma cortical |
|
| 19 |
F |
40 |
TAC ECO |
ALDu alta |
Adenoma cortical |
|
| 20 |
F |
43 |
TAC ECO |
ALDu alta |
|
1,5 |
El tercer paso en el diagnóstico requiere la localización
de la masa adrenal. La TAC permite localizar esta masa y diferenciar
entre adenoma e hiperplasia cortical adrenal en la mayoría
de los casos, constituyéndose en el examen diagnóstico
de elección. En esta serie el rendimiento del TAC fue del
100%, sugiriendo adenoma en todos ellos. La venografía presenta
menor rendimiento que la TAC; puede presentar serias complicaciones
como infartos de la glándula. Actualmente no se utiliza.
En los primeros 5 pacientes de la serie tuvo un 80% de rendimiento.
En los adenomas siempre debe hacerse tratamiento médico
con espironolactona por plazo +/ de 1 a 3 meses previo a la
cirugía. Esto permite normalizar la presión arterial,
la kalemia y favorecer la recuperación de la renina evitando
un hipoaldosteronismo hiporeninémico al extirpar el tumor
y dejar la otra glándula crónicamente frenada y atrofiada.
Dado que habitualmente el HAP está dado por un adenoma unilateral
(75%) localizado por la TAC, esto permite un abordaje por vía
lumbar con excelente campo y seguridad. La cirugía consiste
en la resección de la adrenal afectada. En esta serie 17
(85%) se abordaron por vía anterior. En 2 casos se utilizó
una lumbotomía mínima video-asistida. No ha habido
mortalidad, con mínima mortalidad en relación a la
herida operatoria.
Existe controversia y dificultad en el diagnóstico histológico
de adenoma cortical e hiperplasia cortical productora de aldosterona.
Muchos de los aspectos microscópicos del adenoma se repiten
en menor tamaño en los casos diagnosticados como hiperplasias. |
|
| |
|
|
Cáncer Adrenal |
| |
De los 15 casos de cáncer adrenal, sólo
2 se estudiaron por presentar clínica de hipercortisolismo,
los 13 restantes se presentaron como nódulo adrenal no funcionante
diagnosticados por estudios de imágenes (Eco y/o TAC) solicitados
por: dolor lumbar en 2 casos, masa abdominal palpable en 3 casos,
estudio de imágenes de control en cáncer renal operado
en 4 casos, hallazgo intraoperatorio en 1 caso y como hallazgo de
imágenes pedidos por otras enfermedades abdominales en 3
casos. De los 15 casos de cáncer adrenal, 10 son primarios
(8 no funcionantes, incluyendo 1 de los feocromocitomas malignos
bilateral y 7 carcinomas adrenales) y 5 metastásicos no funcionantes
(4 metástasis de carcinoma renal y 1 cáncer de tiroides).
También metastizan en las adrenales el cáncer bronquial,
de mama y páncreas.
El tamaño de las lesiones malignas varió entre 2,8
y 15 cm (promedio = 6,4 cm).
De los 37 pacientes que presentaron masas adrenales no funcionantes,
22 (59,5%) fueron hallazgo de la ecografía y/o TAC solicitadas
por otro motivo, 5 casos se estudiaron por masa abdominal palpable,
8 casos por dolor abdominal, 1 caso por hematuria y 1 caso fue hallazgo
intraoperatorio en una colecistectomía. En este grupo se
encontraron 13 (86,6%) de los 15 cánceres adrenales.
La mayoría de estos cánceres (7 casos, 54%) presentaron
masas con un diámetro mayor de 6 cm. El resto de las lesiones
varió entre 2,8 y 4,5 cm, con un promedio de 3,5 cm.
La combinación de la clínica, laboratorio endocrino-bioquímico
y los diferentes métodos de imágenes permitieron el
hallazgo y/o confirmación diagnóstica de todas las
lesiones. La TAC, como método de imágenes individual,
fue la más efectiva en la localización (92% en 83
casos en que se utilizó) de masas adrenales.
Un total 15 casos presenta cánceres adrenales primarios
o metastásicos. Sólo el 13,3% (2 casos ) eran funcionantes
(síndrome de Cushing). La mayoría son no funcionantes
(86,7%). El diámetro promedio fue de 6,4 cm. La literatura
refiere que los nódulos adrenales de menor tamaño
pueden corresponder a lesiones involutivas secundarias a cambios
cíclicos en el trofismo de la glándula adrenal, que
incluso protruyen fuera de ésta (33).
En nuestra serie no detectamos ninguna de estas lesiones y si hubiéramos
considerado el tamaño en la indicación quirúrgica
habríamos no resecado 3 lesiones metastásicas de 2,8
y 3 cm (2 en cáncer, renal y 1 en cáncer tiroides).
Actualmente a los pacientes con lesiones menores de 3 cm los seguimos
con TAC seriada (3-6 meses) y si estas crecen se indica cirugía.
Las masas adrenales no funcionantes se diagnostican cada vez con
más frecuencia por el uso generalizado de métodos
de imágenes como ecografía y TAC. La ecografía
tiene un rol de pesquisa dado su bajo costo y alta sensibilidad.
La TAC presenta entre un 0,6-1,3% de incidentalomas. La probabilidad
de malignización de una masa adrenal incidental menor de
3 cm es menor de 0,006% (46). De nuestros pacientes con masas suprarrenales
no funcionantes un 35,1% (13 casos) presenta cánceres adrenales
primarios o metastásicos y un 18,9% (7 casos) presentan feocromocitoma,
ambas patologías de resolución quirúrgica.
La mayoría de los cánceres adrenales presentan lesiones
mayores de 6 cm de diámetro (60%). A pesar de ello, 3 casos
tenían metástasis en lesiones de 3 cm. Dado que las
imágenes no permiten determinar la naturaleza maligna o benigna
de las lesiones adrenales con certeza, pensamos que el diagnóstico
lo da la histología. Las imágenes permiten localizar
la lesión y orientar el abordaje; a nuestro parecer, este
es la lumbotomía por su excelente campo y mejor postoperatorio.
Tabla 5
Cáncer Adrenal - Características |
| |
|
Funcionante |
No funcionante |
| Primarios |
10 |
2 |
8 |
| Metastásicos |
5 |
0 |
5 |
| Total |
15 |
|
|
| |
|
|
|
| Primarios |
Carcicoma cortical |
6 |
|
| |
Carcicoma indiferenciado |
2 |
|
| |
Carcicoma medular |
1 |
|
| |
Feocromocitoma maligno |
1 |
|
| Metastásicos |
Cáncer renal |
4 |
|
| |
Cáncer de tiroides |
1 |
15 |
|
|
| |
|
|
Vía de Elección para la Cirugía
Adrenal |
| |
La existencia de la glándula adrenal en
ambos lados del cuerpo plantea escoger una vía de acceso
para cada patología. La precisión topográfica
que se obtiene mediante los medios de imágenes, en especial
la TAC, junto a la precisión de los diagnósticos funcionales,
permiten hoy día elegir vías de acceso preferenciales
para determinadas patologías y para cada paciente de acuerdo
a sus características particulares.
La vía anterior mediante laparotomía media o transversa
subcostal se utilizará para patologías bilaterales.
Estos son los casos de feocromocitomas bilaterales asociados a NEM
II, los feocromocitomas extraadrenales o paragangliomas que requieren
de una exploración y disección muy amplias. También
en los casos de adrenalectomía bilateral en los hipercortisolismos
por hiperplasia bilateral autónoma o en casos del síndrome
de ACTH ectópico sin primario conocido.
En los casos de lesiones unilaterales incluyendo feocromocitomas,
adenomas corticales y en tumores adrenales no funcionantes, hemos
preferido la lumbotomía, por proporcionar un excelente acceso
directo sin las dificultades de la vía transperitoneal y
procedimiento quirúrgico de breve duración.
También en los nódulos adrenales no funcionantes
unilaterales hemos utilizado con éxito el método de
lumbotomía mínima y adrenalectomía endoscópica
video-asistida extraperitoneal. Este método presenta todas
las ventajas de no comprometer mayormente la pared abdominal. Debe
usarse para casos muy bien seleccionados en que las condiciones
locales y el entrenamiento del equipo quirúrgico lo permitan.
| N° |
Edad |
Sexo |
Prsentación |
Estudio Rx |
Diam (cm) |
Lado |
Diagnóstico |
| 1 |
40 |
M |
Sida TBC (hallazgo) |
Tac (+) |
10 |
Izq. |
Feocromocitoma |
| 2 |
58 |
F |
Masa Op. |
Tac (+) |
3,6x6 |
Bilat. |
Feocromocitoma |
| 3 |
73 |
F |
Masa Abd. |
Tac (+) |
8 |
Der. |
Feocromocitoma |
| 4 |
34 |
F |
Dolor Abd. |
Eco Tac (+) |
6 |
Izq. |
Feocromocitoma |
| 5 |
45 |
M |
Masa Abd. |
Angio (-) |
10 |
Izq. |
Ca. medular |
| 6 |
38 |
F |
Masa Abd. |
Angio (+) |
15 |
|
Ca. Cortical |
| 7 |
60 |
M |
Masa Abd. |
|
10 |
Izq. |
Ca. indiferenciado |
| 8 |
67 |
M |
Ca. Renal Control |
Eco (-) Tac (+) |
7,1 |
Der. |
Met. Ca. Renal |
| 9 |
63 |
M |
Ca. Renal Control |
Eco (-) Tac (+) |
2,8 |
Izq. |
Met. Ca. Renal |
| 10 |
66 |
M |
Ca. Renal Control |
|
3 |
Der. |
Met. Ca. Renal |
| 11 |
59 |
F |
Ca. Renal Control |
Eco (-) Tac (+) |
1 |
Izq. |
Hiperplasia nodular |
| 12 |
66 |
M |
Nod. (hallazgo) |
Eco (-) Tac (+) |
3 |
Izq. |
Met. Ca. Tiroides |
| 13 |
55 |
M |
Dolor Lumbar |
Eco (-) |
5,5 |
Izq. |
Hematoma |
| 14 |
62 |
F |
Masa Abd. |
|
10 |
Der. |
TBC SR |
| 15 |
63 |
F |
HTA (hallazgo) |
Angio (+) |
8 |
Der. |
Adenoma cortical |
| 16 |
62 |
M |
Hematuria |
Urv Tac (+) |
7 |
Der. |
Angiomelipoma |
| 17 |
66 |
F |
Hallazgo |
Tac (-) Eco (+) |
2 |
Izq. |
Adenoma cortical |
| 18 |
58 |
M |
Hallazgo |
Tac (+) |
3,5 |
Izq. |
Adenoma cortical |
| 19 |
49 |
F |
Hallazgo |
Eco (+) Tac (-) |
3 |
Der. |
Hiperplasia nodular |
| 20 |
54 |
F |
Hallazgo |
Eco (+) Tac (-) |
2,2 |
Der. |
Hiperplasia nodular |
| 21 |
61 |
F |
Dolor Lumbar |
Tac(+)MIGB(-) |
3 |
Izq. |
Linfongiomaquístico |
| 22 |
30 |
F |
Hallazgo |
Eco (+) Tac (-) |
8 |
Izq. |
Linfongiomaquístico |
| 23 |
35 |
M |
Hallazgo |
Eco (+) Tac (-) |
4,2 |
Izq. |
Hematoma |
| 24 |
34 |
F |
Hallazgo |
Eco (+) Tac (-) |
4 |
Der. |
Feocromocitoma |
| 25 |
58 |
M |
Hallazgo |
Tac (-) |
6 |
Der. |
Feocromocitoma |
| 26 |
64 |
M |
Dolor Lumbar |
Eco (+) |
4 |
Izq. |
Lipoma adrenal |
| 27 |
50 |
M |
Hallazgo |
Tac (+) |
4 |
Izq. |
Ca. indiferenciado |
| 28 |
14 |
M |
Hallazgo |
Tac (+) |
6,5 |
Der. |
Feocromocitoma |
| 29 |
35 |
F |
Dolor Lumbar |
Eco (+) Tac (-) |
5 |
Izq. |
Linfangiomaquístico |
| 30 |
69 |
F |
Dolor Lumbar |
Eco (+) Tac (-) |
|
Izq. |
Ca. Sr. Renal |
| 31 |
53 |
M |
Ca. Renal Control |
Tac (+) |
4,7 |
Izq. |
Met. Ca. Renal |
| 32 |
11 |
M |
Hallazgo |
Tac (+) |
14,5 |
Der. |
Ganglioneuroma |
| 33 |
74 |
F |
Hallazgo |
Tac (+) |
15 |
Izq. |
Ca. Sr. Cortical |
| 34 |
69 |
F |
Hallazgo |
Tac (+) |
9 |
Izq. |
Mesotelioma pa. Sr. |
| 35 |
48 |
M |
Dolor Lumbar |
Eco (+) Tac (+) |
9 |
Izq. |
Quiste Hiatídico Sr. |
| 36 |
63 |
M |
Dolor Lumbar |
Tac (+)Rnm(+) |
8 |
Der. |
Ca. Sr. Cortical |
| 37 |
54 |
M |
Hallazgo |
Tac (+) |
8,6 |
Izq. |
Mielolipoma |
No hemos utilizado la vía laparoscópica que está
descrita como posible; pero queda por demostrarse sus ventajas en
especial por la necesidad de desplazamientos de órganos intraperitoneales
como colon, duodeno, riñón etc. El tiempo operatorio
y las preferencias del cirujano frente a cada caso son también
factores muy importantes a considerar.
La elección de la vía de acceso a la(s) glándulas
adrenal(es) es una decisión del cirujano frente a cada caso
particular considerando que hay patologías en que la bilateralidad,
la presencia de tumores funcionantes heterotópicos, la necesidad
de una disección extensa hacen ya necesario un abordaje amplio
y seguro.
La utilización de estos criterios de elección ha
contribuido a que en esta experiencia de 111 pacientes intervenidos
a lo largo de 30 años no haya mortalidad operatoria ni perioperatoria,
que los resultados de la cirugía hayan sido óptimos
y que el número de complicaciones haya sido bajo y siempre
todos con éxito. |
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