Figura: Bujías y filiformes

 
     
 

Figuras 2: Sondas Foley de 2 y 3 vías.

 
 
  Figura 3: Tipos de doble J.  
     
  Figura 4: Cistostomía  
     
  Figura 5: Stent uretral. Soluciona uropatía obstructiva  
     
 
  La historia de los avances de la urología está muy ligada a los progresos tecnológicos que han permitido confeccionar sondas y catéteres cada vez más sofisticados.

Muchas de las dificultades que presentaban diversas técnicas quirúrgicas han desaparecido gracias al diseño de catéteres especiales y también a materiales, como la silicona. Este material ha permitido eliminar los problemas de las incrustaciones calcáreas que sufrían las sondas de goma. Además del diseño y fabricación de elementos cada vez más finos y precisos a la vez más satisfactorios. El progreso en el desarrollo de estos insumos urológicos ha sido casi tan importante como el desarrollo de la fibra óptica y de los lentes de alta resolución.

 
     

Sondas Nélaton

 

Son las más simples, usadas en diversas alternativas, muy útiles para los auto-sondeos uretrovesicales. Hay algunas en materiales blandos que producen poco trauma y hay confeccionadas expresamente con materiales semirígidos. Son útiles para vencer obstáculos en la vía urinaria, pero deben ser empleadas SOLO por personas muy entrenadas en el tema.

La dureza de las sondas rígidas las hace temibles en manos no expertas. Con gran facilidad crean falsas vías en la uretra, que es muy frágil. El sondeo vesical en pacientes con dificultad para vaciar la vejiga en un postoperatorio debe ser hecho con sondas 16 ó 18 Fr y blandas. Las sondas más finas dañan más la uretra.

 
     

Sondas Foley

 

Es una nelaton, pero que la tecnología le agregó un balón, un conducto fino y una válvula que permite inflar este balón y hacer de autocontención en la vejiga. Es la más empleada en nuestra especialidad e imprescindible cuando se desea dejarla por un tiempo prolongado. Los materiales han variado y existe la de goma corriente para los usos poco prolongados hasta las de siliconas que permiten que permanezca sin necesidad de cambio hasta 8 semanas. También las hay en materiales semirrígidos para aquellos casos en que haya dificultad en el pasaje o para casos en que se quiera extraer coágulos sin que la sonda se colapse.

Existe otro modelo muy usado en que se agrega otra vía, una tercera, que permite irrigar la vejiga con suero fisiológico. Muy utilizada en la cirugía prostática, existiendo variedades con balones de 15 cc, 30 cc y hasta 100 cc para casos extremos. Su utilidad está en irrigar la vejiga impidiendo que la sangre coagule y obstruya la sonda. En casos en que hay coágulos en el interior es peligrosa porque se obstruye la salida pero no la entrada y el paciente sufre las consecuencias de enormes globos vesicales, con dolor y aumento de la hemorragia. Para que sea útil, deben vaciarse los coágulos primero y luego colocar la irrigación.

En un tiempo fue usada para aclarar orinas purulentas. Hoy en día su uso se ha restringido, entre otras cosas porque un globo vesical por obstrucción de la sonda permite el pasaje muy importante de gérmenes al torrente sanguíneo y puede ser la causa del agregado de sepsis urinaria.

 
     

Catéteres Ureterales

 

De desarrollo muy antiguo, ha disminuido algo su uso por la aparición de nuevos medios de imágenes. Muy útiles para realizar ureteropielografías retrógradas (UPR), se los ha confeccionado con una oliva en la punta para disminuir el escape del medio de contraste (chevaseaux).

Los hay de distintos diámetros y materiales, llevando todos marcas cada centímetro para permitir conocer bajo visión del cistoscopio cuántos centímetros han sido avanzados en el uréter.

 
     

Catéteres Doble J (pigtail)

  También de uso ureteral, permiten ser dejados puestos y al incurvarse ambos extremos hace muy difícil que sean expulsados por la contractilidad de la vía urinaria. Imprescindibles en las plastias pieloureterales, son muy útiles en todos los tratamientos de la litiasis urinaria, tanto LEC con endourológico o cielo abierto. Los materiales han permitido dejarlos puestos largas semanas sin riesgo y muchos pacientes los usan en forma permanente con cambios regulares.  
     

Catéter J

  Más largos que los anteriores, se curvan sólo en un extremo. Muy útiles en las neo-vejigas con intestino. Su objetivo es llevar la orina desde el riñón al exterior, manteniendo seca la zona de la cirugía, permitiendo una mejor cicatrización.  
     

Instrumentos Metálicos

 

Ha disminuido su utilización como dilatadores en estrecheces uretrales, gracias a los uretrótomos con visión directa. Sin embargo, son indispensables en todo centro que realice cirugía urológica. El uso en manos experimentadas permite solucionar problemas serios, imposibles de manejar en otra forma.

La endourología exigió el desarrollo de diversos tipos de sondas de uso muy especializado. Entre ellas las sondas de dormia o con canastillo, que permitían extraer cálculos uretrales, las de Davis que servían en el mismo fin. Catéteres con cepillos que permitían obtener muestras para citología urinaria. Sondas rígidas para la fragmentación de cálculos por medio del ultrasonido y catéteres blandos para el mismo fin por medio de golpes electrohidráulicos. Otros catéteres metálicos han sido desarrollados para fragmentar cálculos por medio de golpes directos. La tecnología ha permitido desarrollar estos mismos equipos, pero para ureteroscopios flexibles. Ello permite llegar al riñón con un mínimo de trauma y con una máxima visión al curvarse el instrumento en todas las direcciones. Son equipos de alto costo, frágiles y de uso muy limitado y en manos muy expertas.

 
     

Cistostomías

 

El procedimiento quirúrgico ha quedado con un uso ocasional dentro de otro tipo de operaciones. Cuando no es posible o no se desea invadir la uretra, es preferible colocar una sonda intravesical por punción suprapúbica.

Para ello sólo se requiere de anestesia local, la presencia de globo vesical importante y un trócar de punción universal. A través de este trócar se puede introducir una sonda nelaton, con múltiples orificios, la que luego se fija a la piel. La tecnología ha desarrollado equipos de punción que traen todos los elementos preparados y que tienen un gran filo, lo que hace fácil la punción. Sin embargo, es necesario recordar que existen trócares universales y sondas nelaton en todos los hospitales de Chile. Son de bajo costo y solucionan problemas serios como retenciones de orina imposibles de sondear, en forma ambulatoria y con mínimas complicaciones.

 
     

Stents Uretrales

  Son una novedad tecnológica aplicable en aquellos pacientes en condiciones psicoorgánicas deterioradas que no toleran una anestesia. La idea es colocarlos con anestesia local. Son de alto costo y con un porcentaje alto de fracasos. No pueden ser reutilizados, por lo que adquirir una experiencia por medio de la curva de aprendizaje normal no es financiable con nuestros recursos. Al envejecer nuestra población, tarde o temprano serán necesarios, a la vez que su costo debe bajar.