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Introducción |
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Existen distintas clasificaciones de
tumores renales, sin embargo, prácticamente ninguna de ellas
ofrece una manera simple y sistemática de agruparlos.
Una manera sencilla de agrupar los tumores renales es de acuerdo
al origen de éstos. Así tenemos:
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- Tumores derivados del epitelio tubular: |
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benignos malignos |
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- Tumores derivados del estroma: |
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benignos (fibroma, lipoma, leiomiosarcoma,
etc.) malignos (fibrosarcoma, liposarcoma, rabdomiosarcoma,
etc.) |
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- Tumores derivados del urotelio: |
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Carcinoma de células transicionales
Carcinoma escamoso (epidermoide) Adenocarcinoma |
Los tumores derivados del epitelio tubular son los que deben concentrar
nuestra atención, por su frecuencia e implicancias clínicas. |
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Clasificación de los Tumores Renales (derivados
del epitelio) |
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| - Malignos: |
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(Carcinoma de células renales)
Convencional o común
(células claras): |
70-80% |
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Papilar |
10-15% |
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| - Cromófobo |
5-10% |
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De túbulo colector No
clasificable |
1%
5% |
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| - Benignos: |
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Adenoma papilar Oncocitoma
Adenoma metanéfrico |
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Carcinoma de Células Renales |
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Epidemiología
Aproximadamente 28.800 casos nuevos de carcinoma renal son diagnosticados
anualmente en los EE.UU. y son causa de más de 11.300 muertes
al año. El cáncer renal aparece a una edad promedio
de 65 años y los hombres se afectan aproximadamente dos veces
más frecuente que las mujeres.
Un número importante de factores ambientales han sido implicados
en la etiología del cáncer renal, incluyendo el tabaco,
obesidad, exposición a cadmio, asbesto y productos petroquímicos.
Este tumor, así como el de mama, colon y próstata,
se puede presentar en forma hereditaria o esporádica (no
hereditaria).
Ejemplos de cáncer renal hereditario son:
- Asociado a la enfermedad de Von Hippel-Lindau (VHL) [mutación
del gen VHL (3p)]
- Asociado a translocación t(3;8), t(3;6) o t(2;3)
- Cáncer renal papilar hereditario [mutación del
gen met (7q)]
Patología
El cáncer renal convencional (células claras) está
compuesto, predominantemente, por células con citoplasma
claro (por su alto contenido de lípidos y glicógeno),
pudiendo coexistir áreas de células granulares. La
arquitectura es habitualmente sólida, con algunas áreas
quísticas y, ocasionalmente, alguna estructura papilar. Transformación
sarcomatosa ocurre hasta en un 5% de estos tumores. Se presume que
este tumor se origina del epitelio tubular proximal.
La lesión se origina en la corteza y tiende a crecer hacia
el tejido perinefrítico. No posee cápsula propia,
pero frecuentemente se constituye una pseudocápsula compuesta
por parénquima renal comprimido, tejido fibroso e infiltrado
inflamatorio. Calcificaciones intratumorales son características
de este tumor.
Patogenia
Son tumores hipervascularizados que tienden a invadir el tejido
perinefrítico, órganos adyacentes y a extenderse directamente
a la vena renal y a la vena cava inferior (VCI).
Aproximadamente el 40% de los pacientes tienen una enfermedad ya
diseminada al momento del diagnóstico, siendo el pulmón
el sitio a distancia más frecuentemente comprometido. Otros
sitios frecuentes son hígado, hueso, ganglios linfáticos,
suprarrenal y riñón contralateral.
Etapificación
Una correcta etapificación permite tomar una conducta terapéutica
determinada y establecer un pronóstico. Para ello se requiere
de una historia clínica completa, examen físico, exámenes
de laboratorio (HMG+VHS, perfil bioquímico, orina completa),
radiografía de tórax (ocasionalmente TAC de tórax),
TAC abdominal y rara vez de una cintigrafía ósea.
Las dos clasificaciones más usadas son la de Robson y la
TNM (de la UICC y AJCC). Esta última es más acuciosa
en evaluar la extensión de la enfermedad y, por ende, en
establecer un pronóstico más certero.
Clasificación de Robson
Etapa I: Tumor confinado al parénquima renal.
Etapa II: El tumor invade la grasa perinefrítica, pero está
confinado al interior de la fascia de Gerota (incluyendo suprarrenal).
Etapa IIIA: El tumor afecta la vena renal principal o la vena cava
inferior.
Etapa IIIB: El tumor invade ganglios linfáticos regionales.
Etapa IIIC: El tumor afecta vasos locales y ganglios linfáticos
regionales.
Etapa IVA: El tumor invade órganos vecinos (colon, páncreas,
etc.).
Etapa IVB: Metástasis a sitios distantes.
Clasificación TNM (1997)
Tumor primario (T)(Toda magnitud referida al diámetro
mayor):TX: Tumor primario no puede ser evaluado.
T0: Sin evidencia de tumor primario.
T1: Tumor de 7,0 cm o menos, confinado a riñón.
T2: Tumor mayor 7,0 cm, confinado a riñón.
T3: Tumor se extiende a venas principales, glándula suprarrenal
o tejido perirrenal, pero confinado a la fascia de Gerota.
T3a: Tumor invade glándula suprarrenal o tejidos perirrenales,
confinado a la fascia de Gerota.
T3b: El tumor visiblemente invade una o ambas venas renales o
la vena cava, por debajo del diafragma.
T3c: El tumor visiblemente invade una o ambas venas renales o
la vena cava, por encima del diafragma.
T4: El tumor invade más allá de la fascia de Gerota.
Ganglios linfáticos regionales (N):NX: No se pueden
evaluar los ganglios linfáticos regionales.
NO: No hay metástasis a ganglios regionales.
N1: Metástasis a un solo ganglio linfático regional.
N2: Metástasis a más de un ganglio linfático
regional.
Metástasis a distancia (M):MX: No es posible evaluar
metástasis a distancia.
M0: No hay metástasis a distancia.
M1: Metástasis a distancia.
Agrupamiento por etapas: Etapa I: T1 N0 M0
Etapa II: T2 N0 M0
Etapa III: T1 N1 M0
T2 N1 M0
T3a N0,N1 M0
T3b N0,N1 M0
T3c N0,N1 M0
Etapa IV: T4 cualquier N M0
Cualquier T N2 M0
Cualquier T cualquier N M1 |
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Clínica |
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a) Síntomas y signos
- Tríada clásica: hematuria, dolor lumbar y masa
palpable.
Sólo presente en 10-15% de los pacientes. Generalmente
indica enfermedad avanzada.
Hematuria (Micro o macroscópica): 60%
Dolor: 41%
Masa palpable: 24%
- Síntomas derivados de enfermedad metastásica (disuria,
tos, dolor óseo, etc.): puede ser el síntoma inicial
en hasta 30% de los enfermos.
Actualmente, con el uso frecuente de métodos de diagnóstico
por imágenes (especialmente la ecografía), el diagnóstico
incidental de un tumor renal puede llegar hasta el 50% (asintomáticos).
b) Síndromes paraneoplásicos
- eritrocitosis : 3 -10%
- hipercalcemia : 3 -13%
- hipertensión : hasta 40%
- disfunción hepática (síndrome de Stanffer):
elevación de fosfatasas alcalinas e hiperbilirrubinemia, hipo
albuminemia, prolongación del tiempo protrombina de hipergamaglobulinemia.
c) Laboratorio
- Es frecuente encontrar anemia, hematuria y VHS elevadas.
- Estas alteraciones son inespecíficas y su normalidad no descarta
el diagnóstico.
d) Radiología
- Ecografía:Método sencillo, rápido, no
costoso; sin embargo, operador dependiente. Ha permitido el diagnóstico
precoz e incidental de un alto porcentaje de tumores renales.
- Ecografía Doppler:Permite evaluar extensión
de compromiso vascular (V. Renal y VCI).
- Pielografía de eliminación:Es el estudio diagnóstico
inicial de un paciente con hematuria. No logra pesquisar tumores de
la corteza que no deformen la vía urinaria, y que no sean exofíticos.
- TAC:
Método diagnóstico y de etapificación
de elección. Masa sólida, heterogénea,
con calcificaciones, que capta medio de contraste. Permite
evaluar compromiso y extensión local, ganglios regionales,
compromiso de vena renal y VCI, metástasis intraabdominales.
En casos de duda en radiografía de tórax: TAC de
tórax.
Si existe sospecha de compromiso de SNC: TAC de cerebro.
- Arteriografía:
Uso excepcional, actualmente desplazada por la TAC.
Util en algunos casos de cirugía conservadora.
- Resonancia Nuclear Magnética:
No es superior a TComputada en el diagnóstico.
Permite evaluar extensión de compromiso vascular
(V. Renal y VCI) No irradia y no requiere de medio de
contraste. |
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Tratamiento |
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Enfermedad Localizada
El tratamiento quirúrgico es el único tratamiento
curativo para el cáncer renal, hasta el momento. Una adecuada
etapificación es indispensable para decidir la terapia más
apropiada.
La nefrectomía radical es el tratamiento estándar
en esta etapa. El rol de la linfadenectomía es controversial;
sin embargo, tiene utilidad para establecer un pronóstico
más preciso, pero no tendría un rol terapéutico.
En pacientes con tumores bilaterales, riñón único,
enfermedad renal previa o insuficiencia renal, se plantea un tratamiento
más conservador, preservando tejido renal, como la nefrectomía
parcial o la tumorectomía.
En tumores menores o iguales a 4 cm de diámetro, aun con
riñón contralateral normal, debiera intentarse una
cirugía conservadora. La recurrencia y las tasas de sobrevida
son comparables a los obtenidos con la cirugía radical.
Cirugía en casos con extensión local de la enfermedad.
Enfermedad Diseminada
En esta etapa (metástasis a distancia), la nefrectomía
está indicada solamente como tratamiento paliativo, en cuadros
de dolor intratable, hematuria persistente significativa, presencia
de síndrome paraneoplásico, o como medida previa al
uso de inmunoterapia.
- Radioterapia: No es efectiva en el tratamiento del cáncer
renal.
Eventualmente, se indica como terapia paliativa (alivio del dolor)
en lesiones metastásicas óseas.
- Hormonoterapia: El uso de progestágenos, andrógenos
y antiestrogénicos no han demostrado una mejoría
en la sobrevida.
Las respuestas no son mayores al 1-2%.
- Quimioterapia: Este tipo de tumores no responde a quimioterapia
.- Inmunoterapia:
Diversos agentes y esquemas han sido utilizados en
el tratamiento de estos tumores, sin embargo, los resultados
no son muy alentadores. Estos incluyen, por ejemplo, el uso
de interferón, células asesinas activadas por
linfoquinas (LAK), linfocitos activados infiltrantes de tumores
(TIL), interleukina 2 (IL-2), y otros.
La respuesta global de estos agentes moduladores
de la inmunidad no va más allá de un 15-25%, con
una duración media de aproximadamente 12 meses.
El agente más utilizado es la IL-2. En pacientes
altamente seleccionados, las respuestas pueden llegar hasta
aproximadamente 35%.
Todas estas terapias son de alto costo y con morbimortalidad
considerable.
Seguimiento
No existe consenso con respecto a la frecuencia de controles que
debieran tener los pacientes tratados por un cáncer renal.
Pacientes sometidos a nefrectomía radical debieran controlarse
cada 3 a 4 meses durante el primer año, cada 6 meses durante
los siguientes 2 años y posteriormente, 1 vez al año,
al menos por 10 años.
En cada control debiera realizarse una historia y examen físico
completo, radiografía de tórax, HMG + VHS, exámenes
de función renal y hepática. Estudio por imágenes
de la cavidad abdominal debiera solicitarse 2 veces al año
los primeros 3 años y luego, anualmente.
Pronóstico
La sobrevida a 5 años de pacientes sometidos a nefrectomía
radical depende de la etapa en que se encuentre el tumor.
| Etapa I : |
60-82% |
| Etapa II : |
47-80% |
| Etapa III : |
35-51% |
| Etapa IV : |
5% a 1 año |
Estudios más recientes reportan sobrevidas a 5 años
de:
| TI : |
88-100% |
| T2-T3 a : |
60% |
| T3b : |
15-20% |
| M1 : |
0-20% |
(Estos resultados consideran la clasificación TNM previa
a 1997, en donde los T1 son tumores < 2,5 cm, confinados al riñón;
T2: >2,5 cm, confinado al riñón; T3a: compromiso
suprarrenal o tejido perinefrítico, pero confinado a fascia
de Gerota y T3b: compromiso de vena renal o vena cava inferior).
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Oncocitoma Renal |
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Tumor que se origina del túbulo distal; se
presume de las células intercaladas del túbulo distal.
El clásico oncocitoma es, por definición, un tumor
benigno, sin potencial metastásico y constituye un 3-5% de
los tumores renales.
Está compuesto, predominantemente, por células grandes
eosinofílicas, en forma de nidos celulares. Su citoplasma
se caracteriza por su alto contenido de mitocondrias, como lo demuestra
la microscopia electrónica. Macroscópicamente, es
un tumor rodeado de una cápsula fibrosa bien definida y que,
rara vez, compromete la grasa perirrenal y el parénquima
renal. De color café claro al corte, posee una cicatríz
estrellada en el centro, especialmente en tumores grandes.
Clínica
No existen diferencias clínicas significativas con el
cáncer renal y su diagnóstico se basa, predominantemente,
en la anatomía patológica.
El estudio radiológico rara vez puede sugerir su diagnóstico,
por lo cual el manejo es similar al de un tumor sólido
renal.
Tratamiento
Debe manejarse como todo tumor sólido renal.La biopsia
por punción es poco confiable, por lo cual la nefrectomía
radical o parcial, dependiendo del tamaño del tumor, es
el tratamiento de elección.
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Angiomiolipoma |
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Tumor benigno raro, considerado un hamartoma renal,
está compuesto por 3 elementos histológicos mayores:
células adiposas maduras, músculo liso y vasos sanguíneos.
Este tumor se presenta en un 45-80% de pacientes con esclerosis
tuberosa, siendo habitualmente bilateral y asintomático.
En pacientes sin esta enfermedad, el tumor tiende a ser unilateral
y de mayor tamaño, pudiendo extenderse a la grasa perinefrítica.
Hasta en un 25% de los casos se puede presentar como ruptura espontánea
y hemorragia retroperitoneal.
Radiología
La ecografía y la TAC permiten hacer el diagnóstico
en aquellos tumores con alto contenido de tejido adiposo.
Ecografía: imagen con alta intensidad de ecos (grasa).
TAC: el tejido graso tiene una densidad negativa (-20 a -80 unidades
de Hounsfield), lo cual es patognomónico de un angiomiolipoma,
si es que esta imagen se presenta como un tumor sólido
en el riñón.
Tratamiento
Lesiones aisladas de hasta 4 cm pueden observarse y controlarse
periódicamente con ecografía o TAC.
Lesiones mayores de 4 cm tienen un riesgo de ruptura más
elevado, por lo cual debieran resecarse o embolizarse. Algunos
autores plantean que si las lesiones son asintomáticas,
éstas pudieran observarse, con control, al menos cada 6
meses.
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Tumores del Urotelio |
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Los tumores de urotelio se originan de la mucosa
que recubre toda la vía urinaria: alta (cálices, pelvis
y uréter) y baja (vejiga y uretra).
Centraremos nuestra atención en los más frecuentes,
es decir, en el cáncer de vejiga y de pelvis renal. |
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Cáncer Vesical |
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Epidemiología
El cáncer de vejiga es el segundo cáncer más
frecuente del tracto genitourinario. Es más frecuente en
el hombre que en la mujer (2,7:1) y la edad promedio de presentación
es de 65 años.
Al momento del diagnóstico, aproximadamente el 85% de estos
tumores están confinados a la vejiga y 15% ya están
diseminados.
Etiología y Patogenia:
Varios factores etiopatogénicos han sido identificados en
esta neoplasia, como el tabaco, que sería responsable del
50% de los tumores en el hombre y del 30% en las mujeres. Así
también, la exposición a ciertos agentes químicos,
pinturas, tinturas, cuero y goma han sido relacionados con el cáncer
de vejiga.
Se mencionan también el uso de ciclofosfamida y el trauma
físico crónico al urotelio, inducido por infección,
instrumentación y cálculos.
Alteraciones genéticas son frecuentes en este tumor. La
pérdida del brazo largo del cromosoma 9 (9q) ocurre en prácticamente
todos los cánceres vesicales, por lo cual este es un evento
precoz en el desarrollo de este tumor. Cambios tardíos serían
pérdida de material genético en el brazo corto de
los cromosomas 11 y 17 (11p y 17p), eventos que han sido relacionados
con la progresión del tumor. El gen p53 se ubica en el brazo
corto del cromosoma 17 (17p), cuya mutación es frecuente
en tumores vesicales.
Etapificación
La clasificación más usada, actualmente, es la propuesta
por la Union Internationale Contra le Cancer (UICC) y la American
Joint Committee on Cancer (AJCC), que utilizan el sistema TNM.
Clasificación TNM (1997)
Tumor primario (T):
TX: Tumor primario no puede ser evaluado.
T0: Sin evidencia de tumor primario.
Ta: Carcinoma papilar no invasor (compromete sólo mucosa).
Tis: Carcinoma in situ: tumor plano.
T1: Tumor invade tejido conectivo subepitelial.
T2: Tumor invade músculo (detrusor)
T2a: Tumor invade mitad superficial de músculo.
T2b: Tumor invade mitad profunda de músculo.
T3: Tumor invade tejido perivesical
T3a: Microscópicamente.
T3b: Macroscópicamente (masa extravesical).
T4: Tumor invade tejidos u órganos adyacentes.
T4a: Tumor invade próstata, útero o vagina.
T4b: Tumor invade pared pelviana o abdominal.
Ganglios linfáticos regionales (N):
NX: No se pueden evaluar los ganglios regionales.
N0: Sin metástasis a ganglios regionales.
N1: Metástasis a un solo ganglio de 2 cm o menos.
N2: Metástasis a un solo ganglio entre 2 y 5 cm, o múltiples
ganglios, ninguno mayor de 5 cm de diámetro mayor.
N3: Metástasis a ganglio mayor de 5 cm.
Metástasis a distancia (M):
MX: No es posible evaluar metástasis.
M0: Sin metástasis a distancia.
M1: Metástasis a distancia.
Agrupamiento por etapas:
Etapa 0a: Ta N0 M0
Etapa 0is: Tis N0 M0
Etapa I: T1 N0 M0
Etapa II: T2a N0 M0
T2b N0 M0
Etapa III:
T3a N0 M0
T3b N0 M0
T4a N0 M0
Etapa IV: T4b N0 M0
Cualquier T N1 M0
Cualquier T N2 M0
Cualquier T N3 M0
Cualquier T cualquier N M1Al comparar la etapificación
clínica (examen físico y estudio por imágenes)
con la etapificación patológica (pieza operatoria),
se aprecia una diferencia significativa, siendo la subetapificación
clínica muy frecuente, la cual puede llegar a un 50%.
Histopatología
1. Papiloma:
- Tumor papilar, constituído por células epiteliales
que cubren tronco fibrovascular. Son raros; menos del 2% de los
tumores vesicales.
-16% pueden progresar un cáncer de mayor grado.
2. Carcinoma de células transicionales:
- 90% de los cánceres de vejiga.
- Habitualmente, lesión papilar, que crece hacia el interior
de la vejiga
- Carcinoma in situ (CIS): lesión plana, multifocal, que
habitualmente acompaña a un tumor papilar. Su evolución
es muy variable, pero su tendencia es a recurrir y progresar (invasión).
3. Carcinoma epidermoide o escamoso:
- 5-10% de los cánceres vesicales.
- Generalmente asociado a infección crónica, cálculo
vesical, uso de sonda a permanencia, infección por Schistosoma
hematobium.
- Invasión es frecuente al momento del diagnóstico.
4. Adenocarcinoma:
- Menos del 2% de cánceres de vejiga.
- Pueden originarse en el piso de la vejiga o en el techo (derivados
del uraco).
- Invasión de la muscular es frecuente.
- Sobrevida menor de 40% a 5 años, a pesar de tratamiento
agresivo.
Clínica
a) Síntomas y signos:
- Hematuria: 85-90%.
Habitualmente silenciosa e intermitente.
- Síntomas irritativos: urgencia, polaquiuria y disuria
pueden estar presentes, aunque no son frecuentes (más frecuente
en CIS).
- Síntomas derivados de enfermedad metastásica o
localmente avanzada.
- Ocasionalmente, masa palpable en examen bimanual bajo anestesia.
b) Laboratorio:
- Hematuria
- Citología urinaria:Requiere de patólogo entrenado.Sensible
en tumor de alto grado, infiltrantres (hasta 80% de sensibilidad).
Tumor superficial y de bajo grado pueden no ser diagnosticado
(sensibilidad no mayor de 60%).
- Marcadores biológicos:Una amplia gama de marcadores tumorales
han sido desarrollados, con el objeto de obtener un diagnóstico
rápido y sencillo, sin mayor invasión. Así,
tenemos por ejemplo: BTA-Statt, NMP-22, hemostick, actividad telomérica,
etc. Este último parecería ser el más sensible
y específico, sin embargo, su efectividad en clínica
está aún por comprobarse.
c) Estudio por imágenes:Tumores vesicales pueden
detectarse por varios métodos radiológicos.
- Pielografía de eliminación:Constituye
el método más usado en el estudio de hematuria.·En
la vejiga se reconocen por un defecto de llenamiento en el lumen
vesical y, en tumores infiltrantes, por fijación y/o aplanamiento
de la pared vesical, con o sin crecimiento intravesical.
Permite, además, la evaluación del tracto urinario
superior.
- Ecotomografía vesical:Lesión proliferante
hacia el lumen vesical.Baja sensibilidad en tumores pequeños
.- TAC y resonancia nuclear magnética (MRI):Precisión
diagnóstica entre 40- 85% para TAC y 50 - 90% para MRI.
- MRI sería superior a TAC.
Ninguno de estos métodos sería capaz de distinguir
entre Ta y T1, o entre T2a y T3b.
Principal ventaja: serían capaces de distinguir entre
enfermedad confinada a vejiga y enfermedad extravesical.
- Cistoscopia y resección transuretral (RTU) de la
lesión:
Permiten el diagnóstico y etapificación inicial:
una vez sospechado el diagnóstico por su estudio por imágenes,
se procede a RTU de la lesión.
Se realiza bajo anestesia. Los objetivos de la RTU son:
Obtener diagnóstico histológico y el
grado de diferenciación.
Determinar la profundidad de la lesión (invasión).
Resección completa del tumor cuando es posible.
Historia Natural de la Enfermedad:
Al momento del diagnóstico: 50-70%: superficiales (Tis-Ta)
28%: T1 25% : T2 en adelante (invasores)15% metástasis regional
o a distancia. La gran mayoría de los pacientes metastásicos
fallecen antes de 2 años.
Estos tumores tienden a recurrir en forma muy frecuente (70-80%),
y en franca menor proporción a progresar (hacerse invasores
o desarrollar metástasis). Tanto la recurrencia como la progresión
dependen estrechamente del grado de diferenciación del tumor
(G), del grado de profundidad (T), del tamaño de la lesión
y de la multicentricidad.
El compromiso ganglionar depende, entre otros factores, de la profundidad
del tumor, siendo bajo (5%) en los superficiales y pudiendo llegar
hasta 35-64% en tumores extravesicales (T3-T4).
La progresión tumoral aparece en menos del 6% de los tumores
que comprometen sólo la mucosa (Ta), pero puede llegar a
un 45% en los T1 (submucosa), especialmente los de alto grado.
Tratamiento
El tratamiento depende del estadio de la enfermedad (profundidad y
grado de diferenciación).
1) Tis: Resección transuretral (RTU) completa (en lo
posible) + BCG intravesical.
2) Ta: bajo grado (GI), único, no recurrente: RTU
completa + observación.
3) Ta: alto grado, múltiple o recurrente:
RTU + BCG o quimioterapia intravesical.
4) T1: RTU + BCG o quimioterapia intravesical.
5) T2 T4: Cistectomía radical.
Quimioterapia (QMT) neoadyuvante + cistectomía radical.
Cistectomía radical + QMT adyuvante.
QMT neoadyuvante + radioterapia (RDT).
6) N(+) o M(+): QMT, con o sin cirugía o RDT selectivas.
Agentes Intravesicales
El principal objetivo de este tratamiento es reducir el alto porcentaje
de recurrencia de estos tumores. También sería útil
para eliminar tumor residual, después de una RTU incompleta.
Existe controversia en cuanto a la utilidad de esta terapia para
disminuir la progresión de la enfermedad.
Los agentes más usados son:
- Mitomicina C
- Thiotepa
- Doxorrubicina (Adriamicina)
- BCG
BCG es, hasta el momento, el agente más eficaz en la disminución
de la recurrencia y en el tratamiento del tumor residual. También
es la droga de elección en el tratamiento del carcinoma in
situ (Cis).
El uso de BCG post RTU disminuye la recurrencia a un 11-27%, versus
70 -80% con RTU sola.
Los esquemas y dosis de BCG son variados, sin embargo, una fase
de inducción con una instilación semanal por 6 semanas,
más un esquema de mantención de 1 ó 2 años
(ya sea mensual o refuerzos periódicos), es lo más
utilizado. Nuestro esquema propuesto consiste en una instilación
semanal por 6 semanas, seguido por refuerzos de una instilación
semanal por 3 semanas a los 3, 6 y 12 meses.
Cistectomía Radical
Indicada en tumores infiltrantes que comprometen la pared vesical
(T2a y T2b) o la atraviesan (T3).
En pacientes con tumores que invaden la submucosa (T1), de alto
grado, multifocales o que recurren precozmente, a pesar de uso de
terapia intravesical, debe considerarse la cirugía radical,
dada la alta probabilidad de progresión de la enfermedad.
Para pacientes con tumores localmente avanzados (T4) se plantea
terapia neoadyuvante, generalmente con QMT, y luego la cistectomía
radical, si las condiciones del paciente lo permiten y no hay evidencias
de diseminación de la enfermedad.
Radioterapia
RDT externa (5.000-7.000 cGy) ha sido utilizada como alternativa a
la cirugía radical. Los resultados, sin embargo, son peores
que con la cirugía. Además, el índice de recurrencias
puede llegar a 33-68% y más del 15% puede sufrir de complicaciones
derivadas de la radiación (rectales, intestinales, vesicales).
Quimioterapia
Aproximadamente un 15% de los pacientes ya tienen enfermedad diseminada
al momento del diagnóstico y un 30-40% de los pacientes con
cistectomía radical desarrollan metástasis.
Estos pacientes con enfermedad metastásica, así como
aquellos con tumores extravesicales (T3-T4) y/o con ganglios positivos
(N+), se benefician de QMT sistémica, especialmente de QMT
combinada. Distintos esquemas han sido utilizados, siendo los más
frecuentes:
- MVAC (Metotrexate, Vinblastina, Adriamicina y Ciclosfosfamida)
- CMV (Ciclofosfamida, Metotrexate, Vinblastina)
- CISCA (Cisplatino, Ciclofosfamida, Adriamicina)
Las respuestas a la QMT van desde un 13% a un 35%; sin embargo, la
sobrevida media es de alrededor de 1 año y la sobrevida mantenida
no alcanza más allá de un 20-25%.
Terapia Combinada
Recientemente se han diseñado esquemas de tratamiento que pretenden
conservar la vejiga en tumores invasores. Estos combinan una RTU lo
más completa posible, seguida de QMT + RDT concomitantemente
o en forma alternada. En casos altamente seleccionados hasta un 58%
de los pacientes se mantienen sin enfermedad detectable; aunque los
estudios aún no permiten considerar esta alternativa como una
terapia factible para la mayoría de los enfermos con tumores
infiltrantes.
Pronóstico
Tumor superficial: excelente sobrevida: 78-81% sobrevida global
a 5 años (no cáncer específico):
T2 : 65-82% a 5 años (series recientes)
T3 : 37-61% a 5 años (series recientes)
T4 : 25% a 5 años
Ganglios (+): 15-35% a 5 años, con cirugía radical
más linfadenectomía.
Recurrencia pelviana: 10-20% postcirugía; 50-70% con RTU
o QMT sola o combinada.
Seguimiento
Después de RTU (con o sin BCG):- Cistoscopia (idealmente,
más citología urinaria obtenida por lavado vesical):
Cada 3 meses los primeros 2 años
Cada 6 meses desde los 2 a los 5 años
Anual, en adelante
- Radiografía de tórax:
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1 vez al año en tumores superficiales |
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| - Pielografía de eliminación: |
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1 vez al año por los primeros 5 años |
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| Postcistectomía radical: |
| - Radiografía de tórax: |
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Cada 3 ó 4 meses en los primeros 2
años |
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| - Exámenes de función renal: |
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A los 3, 6 y 12 meses; luego, anual |
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| - TAC abdomen y pelvis: |
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1 vez al año por 3 años |
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| El uso de pielografía intravenosa en el seguimiento
de pacientes con cáncer vesical es controversial, ya
que la frecuencia de tumores de urotelio alto, en el seguimiento
de éstos, es baja (2-4%). |
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Cáncer de Pelvis Renal y de Uréter |
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Son tumores poco frecuentes; no constituyen más
del 4% de todos los cánceres de urotelio.Son más frecuentes
en el hombre (2-4:1) y la edad promedio de presentación es
de 65 años.
La enfermedad del urotelio es global. Estudios recientes revelan
que existiría una predisposición genética de
la mucosa (alteraciones cromosómicas), que se han visto en
pacientes con cáncer de células transicionales, tanto
en tejido sano como tumoral.
De hecho, la posibilidad de desarrollar un tumor de vejiga, después
de un tumor de urotelio alto, es de un 30-75%. No obstante, el riesgo
de presentar un tumor de urotelio alto en pacientes con cáncer
de vejiga no es más del 2%-4%.
Etiología
Similar al cáncer de vejiga.
También se ha visto asociado al uso excesivo de analgésicos,
a la nefropatía de los Balcanes y al uso de Ciclosfosfamida.
- 90% de los tumores de pelvis renal: carcinoma de células
transicionales
- 10% de los tumores de pelvis renal: carcinoma escamoso (asociado
a PATOLOGIA: inflamación crónica por infección
o cálculo)
- 97% de los tumores de uréter: carcinoma de células
transicionales
Sólo un 50% de estos tumores son únicos (habitualmente
múltiples) y la gran mayoría están localizados
al momento de diagnóstico. Tumores bilaterales (sincrónicos
o metacrónicos) no son comunes: 2-5%.
Sitios comunes de metástasis son a ganglios regionales,
pulmón y hueso.
Tumores benignos son raros; habitualmente, de origen mesodérmico:
- Pólipo fibropitelial: es el más frecuente y se
presenta, generalmente, en adulto joven. Radiográficamente,
se caracteriza por defecto de llenamiento predominante largo,
de superficie regular, bien definida.
- Leiomioma
- Angioma
Etapificación
La clasificación usada actualmente es la TNM, propuesta por
la Union Internationale Contra le Cancer (UICC) y la American Joint
Committee on Cancer (AJCC) de 1997.
Clasificación TNM (1997)
Tumor primario (T):
TX: No es posible evaluar tumor primario.
T0: Sin evidencia de tumor primario.
Ta: Carcinoma papilar no invasor.
Tis: Carcinoma in situ.
T1: Tumor invade tejido conectivo subepitelial.
T2: Tumor invade la muscular.
T3: (Sólo para pelvis) Tumor sobrepasa la muscular e
invade la grasa peripélvica o el parénquima renal.
T3: (Sólo para uréter) Tumor sobrepasa la muscular
e invade la grasa periureteral.
T4: Tumor invade órganos adyacentes o a través
del riñón, la grasa perinefrítica.
Ganglios linfáticos regionales (N):
NX: No se pueden evaluar los ganglios regionales.
N0: Sin metástasis a ganglios regionales.
N1: Metástasis a un solo ganglio de 2 cm o menos.
N2: Metástasis a un solo ganglio entre 2 y 5 cm, o múltiples
ganglios, ninguno mayor de 5 cm de diámetro mayor.
N3: Metástasis a ganglio mayor de 5 cm.
Metástasis a distancia (M):
MX: No es posible evaluar metástasis.
M0: Sin metástasis a distancia.
M1: Metástasis a distancia.
Agrupamiento por etapas:
Etapa 0a: Ta N0 M0
Etapa 0is: Tis N0 M0
Etapa I: T1 N0 M0
Etapa II: T2 N0 M0
Etapa III: T3 N0 M0
Etapa IV: T4 N0 M0
Cualquier T N1 M0
Cualquier T N2 M0
Cualquier T N3 M0
Cualquier T cualquier N M1
Clínica
Síntomas y Signos:
- Hematuria: 70-90%
- Cólico renal o dolor lumbar: 8-50% (por obstrucción
ureteral por coágulos o fragmentos tumorales, obstrucción
renal o pieloureteral por tumor).
- Síntomas irritativos vesicales: 5-10%
- Secundarios a enfermedad avanzada localmente o metástasis
(baja de peso, anorexia, letargo, decaimiento, etc.).
Estudio por Imágenes
- Pielografía de eliminación:
Lo más frecuente: defecto de llenamiento intraluminal
Amputación de vía urinaria (cálices,
infundíbulo, etc.)
Hidronefrosis o hidroureteronefrosis
Dg. diferencial en defecto de llenamiento ureteral:
cálculo radiolúcido
coágulo
necrosis papilar
ureteritis quística
infección micótica
TBC
Tu benigno (fibroepitelioma)
- Ureteropielografía retrógrada (UPR):
Necesaria en toda duda diagnóstica.
Permite tomar muestras lateralizadas para citología,
por lavado o cepillado.
- TAC y MRI:
Util en tumor de pelvis renal.
Ureteroscopia
Consiste en la visualización directa del uréter,
pelvis y cálices, en forma retrógrada. Actualmente,
es un procedimiento más común, gracias al desarrollo
de instrumentos flexibles.
Permite visión directa, toma de biopsia y citología.
Con fines terapéuticos, permite la resección, fulguración,
vaporización con láser.
Tratamiento
Terapia estándar para tumores ureterales altos o de pelvis
renal:
- Nefroureterectomía con resección de vejiga, en
zona de orificio ureteral ipsilateral.
En uréter distal:
- Ureterectomía distal (con pastilla de vejiga) más
reimplante ureteral.
Tratamiento conservador:
Endoscópico o abierto (resección sólo de la
lesión, en forma local). Debe considerarse en pacientes monorrenos,
en aquellos con función renal límite o en tumores
bilaterales.
En pacientes con ambos riñones funcionantes, el tratamiento
conservador está reservado solamente para tumores de bajo
grado y superficiales. Estos pacientes deben seguir en control estricto,
por la alta frecuencia de recurrencias.
Pronóstico
Sobrevida: 60-90% a 5 años en tumores de bajo grado,
superficiales.
0-33% en tumores de alto grado o infiltrantes (T2-T4)
Frecuencia de metástasis regionales a distancia:
- En T2 : 40%
- En T4 : 75%
- La sobrevida en estos pacientes va desde 0 a 23% a 5 años. |
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