Macroscópicamente hay dos tipos: el trombo rojo o de coagulación y el trombo blanco o de aposición. Además, se distinguen los microtrombos, que se producen en la microcirculación, especialmente en vénulas y capilares. En todos los trombos el componente principal es la fibrina, pero desde el punto de vista de la patogenia, las plaquetas desempeñan el papel primordial.

En el trombo rojo los elementos figurados de la sangre, incluyendo la fibrina, se encuentran mezclados desordenadamente. El trombo blanco típico es de aspecto coraliforme dado por finas crestas transversales (capas plaquetarias que alternan con capas de leucocitos) que alternan con zonas deprimidas. Las zonas deprimidas, más anchas que las salientes, están formadas por una red fibrina que contiene eritrocitos (figura 3.17).

Figura 3.17.
Estructura microscópica del trombo por aposición: bandas de trombocitos (punteado fino), bandas de leucocitos (puntos negros) y fibrina con eritrocitos (zonas rayadas)
(Modificado de Hamperl, 1966)


Patogenia

Los factores patogenéticos principales son tres: lentitud de la corriente sanguínea, lesión endotelial y alteraciones hematológicas que afectan la coagulación.

La trombosis por lentitud de la corriente sanguínea ocurre principalmente en el territorio venoso, en especial, en venas dilatadas; también es frecuente en la aurícula izquierda en la estenosis mitral. En estos casos se forma un trombo rojo por un mecanismo similar al de la coagulación normal de la sangre (trombo de coagulación). Es posible que también juegue un papel una lesión endotelial hipóxica.

La trombosis por lesión endotelial ocurre de preferencia en el territorio arterial en relación con placas ateroescleróticas ulceradas; además, en arteritis; en el ventrículo izquierdo es relativamente frecuente en el infarto del miocardio; en las válvulas cardíacas y en el endocardio parietal la trombosis por lesión endotelial es muy frecuente en endocarditis. Típicamente se forma un trombo blanco a partir de un tapón plaquetario que se produce en la parte en que la membrana basal ha quedado expuesta a la sangre: las plaquetas se adhieren al colágeno y liberan substancias que provocan la agregación de nuevas plaquetas y la formación de fibrina; a esta masa se adhieren nuevas plaquetas y así sucesivamente se forma el trombo por aposición (conglutinación o precipitación). En los aneurismas aórticos el trombo suele ser mixto, con un trombo blanco en relación con la pared arterial alterada, y una masa de trombo rojo; a veces el trombo mixto de los aneurismas es estratificado como en hojas de cebolla, en que alternan trombos rojos y blancos laminares.

Los microtrombos son manifestación de alteraciones generales de la coagulación.