Las alteraciones morfológicas se hacen visibles ya en la fase 2 (tumefacción turbia, transformación hidrópica y esteatosis). En la fase 3 se observan necrosis celular aislada o de segmentos (infartos microscópicos y mayores) como signo de isquemia y daño metabólico grave, microtrombos hialinos como signo de coagulación intravascular diseminada (CIVD) y hemorragias como signo de coagulopatía por consumo secundaria a la CIVD. Los microtormbos hilainos corresponden a formaciones intravasculares, eosinófilas, granulares, constituidas por fibrina, plaquetas y escasos eritrocitos. Usualmente no se observan adheridos a endotelio ni muestran signos de organización. La forma suele ser alargada, pero se pueden encontrar formas estrelladas y globulosas. Se encuentran habitualmente en microcirculación, es decir arteriolas, capilares y vénulas.