Un tejido propiamente tal está dado por una agrupación de células del mismo tipo, sea adosadas estrechamente, como en los epitelios, sea reunidas por substancias intercelulares relativamente abundante, como el tejido conectivo. Los tejidos aislados son por tanto avasculares. El histión, en el concepto general y estructura más simple, corresponde al llamado tejido conectivo vascular, que representa un nivel de organización superior al de una agrupación celular (figura 4.1). El histión incluye, además de los vasos, terminaciones nerviosas. Según este concepto, los órganos están integrados por histiones específicos. El componente específico está dado por el parénquima del órgano correspondiente. Así pueden distinguirse como histiones complejos o específicos, el nefrón, hepatón, pneumonón, etc.

Figura 4.1.
Representación esquemática del histión simple: tejido conectivo vascular con terminaciones nerviosas.
(Modificado de Letterer, 1959)