La alteración puede concebirse principalmente como resultado directo de la acción nociva. La alteración puede estar dada por diversas alteraciones paratróficas del parénquima o del tejido conectivo, o por necrosis, pero constantemente consiste en un daño endotelial e incluso necrosis. Al microscopio de luz puede percibirse tumefacción o desprendimiento endoteliales, tumefacción y basofilia de células conectivas. Ultraestructuralmente se han descrito separación, vacuolización, desprendimiento, formación de pseudópodos y necrosis de células endoteliales. La lesión endotelial representa la lesión principal en el componente alterativo de la inflamación.