Las formas distintas de tuberculosis, la exudativo-caseosa y la productiva, hicieron pensar, aun después de conocido el agente causal, que se trataba de dos formas diferentes desde la partida (dualismo morfológico). Hübschmann demostró, primero, que la tuberculosis, como toda inflamación, tiene un componente alterativo, uno exudativo y uno productivo; segundo, que las formas mencionadas corresponden a formas evolutivas, y tercero, que la forma de evolución depende de la cantidad de gérmenes, de la resistencia del individuo y del grado de hipersensibilidad.

El componente alterativo inicial producido por el bacilo es leve debido a la baja virulencia y falta de exotoxinas del germen. La lesión exudativa corresponde por lo general a un edema inflamatorio, con polimorfonucleares y después con monocitos. El componente productivo está representado por histiocitos que rápidamente se disponen en empalizada en forma de células epiteloideas. El exudado tiene tendencia a caseificarse.