Según Rich, el tipo e intensidad de la lesión dependen de cinco variables que pueden expresarse en la fórmula: L = (N x V x H) / R (a + n), donde L representa el tipo e intensidad de la lesión; N, el número de bacilos; V, la virulencia del bacilo; H, el grado de hipersensibilidad; Ra, la resistencia adquirida, y Rn, la resistencia natural del organismo.

Cuando el número de bacilos es grande, la virulencia es acentuada o el grado de hipersensibilidad es alto, predomina una lesión exudativa con tendencia a la caseificación. Cuando el número de gérmenes es pequeño y la resistencia es alta, predomina la lesión productiva.

La lesión exudativo-caseosa, forma relativamente frecuente, está hecha de una masa caseosa con escaso componente productivo. Ocasionalmente se observan formas exudativas sin caseificación. Una de ellas está constituida por un edema inflamatorio con escasas células mononucleares grandes («células del exudado»). Esta forma se presenta en el pulmón como la llamada bronconeumonía o pneumonía gelatinosa. También ocasionalmente se encuentra un exudado fibrinoleucocitario con muy discreta caseificación o sin ella. En esta forma se encuentran por lo general abundantes bacilos. La forma fibrinoleucocitaria probablemente representa una inflamación tuberculosa producida por gran cantidad de bacilos y detectada antes de que se caseifique. En este sentido sería diferente de la neumonía gelatinosa, en que el exudado no tiene tendencia a caseificarse. La forma productiva está representada por el tubérculo y aglomeraciones de tubérculos.