Los tumores simples son aquellos que tienen un solo tipo de parénquima.
Ejemplos: fibroma, carcinoma espinocelular, linfoma linfocítico.
Los tumores mixtos son aquellos en los cuales en el parénquima
se reconocen dos o más tipos de tejido, que pueden corresponder
a la misma clase de tejidos o a distintas clases de tejidos.
a. De la misma clase:
Carcinoma adeno-escamoso:
tumor maligno en cuyo parénquima se reconocen áreas
de carcinoma escamoso mezcladas con áreas de adenocarcinoma
tubular.
Mesenquimoma benigno:
tumor en cuyo parénquima coexisten áreas correspondientes
a distintos tumores del grupo de tejidos de sostén, músculo
y vasos. Ejemplo: lipoma-angioma-leiomioma.
Mesenquimoma maligno:
tumor en cuyo parénquima coexisten áreas correspondientes
a distintos sarcomas. Ejemplo: liposarcoma-condrosarcoma.
b. De distintas clases:
Fibroadenoma: tumor benigno frecuente de la mama, cuyo parénquima
está constituido por una proliferación epitelial en
forma de tubos o conductos irregulares («adenoma»), rodeados
por zonas con proliferación de células de tipo fibroblástico
(«fibroma») (figura 5.29).
Carcinosarcoma: tumor maligno del cuerpo uterino constituido
por áreas de sarcoma mezcladas con zonas de adenocarcinoma
tubular (figura 5.29).
Teratoma: tumor con la máxima variedad de elementos
parenquimatosos.
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Figura 5.29.
Aspecto histológico de tumores mixtos.
Izquierda: fibroadenoma; Derecha: carcinosarcoma. |
Tumores malignos anaplásticos
Con alguna frecuencia se encuentran tumores malignos tan indiferenciados,
que ni siquiera pueden clasificarse como pertenecientes a alguno de
los grupos que se han estudiado (carcinoma, sarcoma, linfoma, melanoma,
etc.). Esto es particularmente problemático cuando la primera
manifestación clínica es la metástasis, por ejemplo
ganglionar, y se desea reconocer el tipo histológico para orientar
la búsqueda del tumor primario. En estos casos puede recurrirse
a la microscopía electrónica o a la inmunohistoquímica
(ver capítulo de Técnicas diagnósticas en histopatología).
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