Se reconocen tres grupos principales de agentes cancerígenos:
sustancias químicas, radiaciones y virus.
Sustancias químicas
La mayoría de los agentes químicos requiere de activación
metabólica antes de reaccionar con componente celulares. Los
estudios experimentales y los ensayos diagnósticos (test de Ames),
sugieren que un 90% de los carcinógenos químicos son mutagénicos,
o sea capaces de inducir una alteración genética celular
en forma permanente.
Los carcinógenos químicos actúan en etapas: iniciación,
promoción, conversión, progresión y cáncer.
Estas etapas se correlacionan con cambios morfológicos. Así,
la promoción y la progresión corresponden a las fases
de hiperplasia, displasia y carcinoma in situ. La iniciación
es una alteración bioquímica que no manifiesta morfología
reconocible.
Algunos compuestos orgánicos como hidrocarburos policíclicos
aromáticos (dimetil-benzantraceno, benzopireno, 3.metilcolantreno)
y ciertos metales (Ni, Cd, Co, Pb, Be) tienen un efecto directo mediante
uniones covalentes a los ácidos nucleicos. La mayoría
de los compuestos orgánicos, sin embargo, requiere de metabolización
a un compuesto secundario que es el que produce el efecto carcinogénico,
por ejemplo nitrosaminas que se forman en el tracto gastrointestinal
a partir de elementos de la dieta y bajo la acción de la flora
bacteriana. Este cambio es realizado por enzimas cuya función
es metabolismo de drogas y detoxificación.
La acción de los carcinógenos químicos depende
de otros factores como especie, raza, sexo, edad, dieta, estado hormonal,
presencia o ausencia de sistemas enzimáticos metabolizantes y
promotores tumorales. Se supone que en el humano también.
Mecanismo de acción de cancerígenos químicos:
Además de la acción directa y de la activación
metabólica, algunos carcinógenos químicos actúan
específicamente en un órgano, porque allí se concentran
más o porque son convertidos en principio activo. Otros no son
específicos de órgano e inducen tumores según la
vía de exposición máxima. La mayoría producen
primero necrosis seguida de regeneración. Aplicaciones sucesivas
producen menos necrosis y más proliferación.
Radiaciones
Los rayos ultravioleta están relacionados con el cáncer
de la piel, que es más frecuente en zonas de piel expuesta al
sol, en áreas geográficas más asoleadas y en personas
que trabajan al aire libre.
Esta radiación corresponde a la porción de longitud de
onda corta del espectro electromagnético. El adelgazamiento de
la capa de ozono por polución ambiental ha favorecido un mayor
efecto de los rayos ultravioleta en el humano. Son más frecuentes
el carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular y melanoma en la piel.
La radiación ultravioleta produce en las células inactivación
enzimática, inhibición de la división celular,
mutagénesis, muerte celular y cáncer. La acción
mutagénica, y por ende carcinogénica, depende de la produccón
de dímeros pirimidínicos en el ADN.
Los rayos X pueden producir cáncer de la piel. Ejemplo, en las
manos de los traumatólogos que reducían fracturas bajo
la pantalla de rayos X. También pueden producir leucemia como
ocurría en los antiguos médicos radiólogos, mal
protegidos contra la radiación.
Entre los efectos alejados observados en las personas expuestas a la
bomba atómica (rayos X y gama) que sobrevivieron, se ha observado
alta frecuencia de: leucemia, y carcinoma de tiroides, mama y pulmón.
Virus
Hay numerosos estudios experimentales que apoyan la participación
de los virus en la transformación celular y en el desarrollo
de tumores. Los mecanismos principales propuestos para la oncogénesis
viral se basan en la capacidad de integración de un segmento
del genoma de un virus ADN en el genoma de la célula huésped
y en la formación de una copia en ADN a partir del ARN viral,
favorecida por la enzima transcriptasa reversa con ulterior integración
de la copia ADN al genoma de la célula huésped.
En la especie humana se ha demostrado asociación de algunos
virus con determinadas neoplasias, lo que sugiere una relación
causa-efecto.
La asociación virus-tumor se reconoce mediante observaciones
epidemiológicas que demuestran alta frecuencia de infección
y tumor, la presencia de anticuerpos circulantes contra algunos virus
en pacientes con determinados tumores, la presencia de antígenos
virales o de secuencias de genoma viral en las células neoplásicas
mismas.
Los siguientes virus están relacionados con neoplasias en el
hombre: