Por fases críticas del desarrollo se entiende el lapso de tiempo en que un órgano embrionario es particularmente sensible a la acción de factores teratogenéticos. En estas fases, en que la actividad metabólica es muy intensa, se forman los esbozos orgánicos. Dichas fases corresponden a los períodos teratogenéticos de las malformaciones graves (anomalías mayores de los autores angloamericanos). En el resto de los períodos del desarrollo persiste sin embargo, la posibilidad de que se produzcan malformaciones. Estas malformaciones más tardías corresponden a las llamadas anomalías menores (figura 5.40).



Se entiende por período teratogenético el lapso de tiempo en que puede surgir una determinada malformación. Su determinación permite pesquisar el momento en que pudo actuar un teratógeno bajo el supuesto de que el período de latencia entre causa y efecto sea corto. Los períodos teratogenéticos se refieren a malformaciones, mientras que las fases críticas se refieren a órganos en desarrollo. Así por ejemplo, se habla del período teratogenético de la transposición arterial, en cambio, de la fase crítica del corazón o de una estructura cardíaca. Para determinar el período teratogenético de una malformación deben cumplirse dos condiciones: por una parte, debe conocerse el período normal de desarrollo del órgano afectado; por otra, debe tenerse una interpretación acerca de cómo se produce esa malformación, o sea, acerca de su génesis formal. Lo primero se establece a través de un estudio netamente embriológico del órgano correspondiente desde el comienzo hasta el fin de su desarrollo. Pero no siempre es posible adquirir una visión razonablemente clara sobre la morfogénesis de una anomalía. En general, ello es posible en las malformaciones llamadas armónicas, que son las que pueden explicarse por el trastorno de un determinado proceso embriológico. Las malformaciones por inhibición pertenecen a este grupo. En cambio, es poco menos que imposible por el momento tener una interpretación morfogenética satisfactoria de las malformaciones disarmónicas, que se han producido por trastornos complejos, como es el caso de la esclerosis cerebral tuberosa.

Las primeras dos semanas y media del desarrollo en el hombre corresponden al período plástico. En éste, el huevo puede reaccionar de tres formas a la acción de una noxa: una, con la muerte, lo que se da en casos de acción nociva intensa; otra, con la restitución total del daño gracias a la capacidad totipotente o pluripotente de los territorios en este estadio; la otra, con la génesis de malformaciones que afectan la organización general del individuo, como las formaciones dobles y el situs inversus totalis. Las malformaciones aisladas de los órganos no son posibles en este estadio porque aún no se han formado los esbozos orgánicos.

FASES CRITICAS DE ALGUNOS ORGANOS

ORGANO

FASE

DESARROLLO AL FINAL DE LA FASE

Sistema nervioso

3a semana a fin del 3er mes

Telencéfalo, comisuras blanca anterior e hipocampal, hemisferios cerebelosos

Ojos

4a semana a fin del 2º mes

Cristalino: configuración definitiva, pedículo de la copa óptica formado por el nervio óptico

Oídos

Fin de la 4a del 2º mes

Disposición definitiva de las tres partes del oído. Huesecillos del oído medio

Corazón

3a a 6a semana

Rotación vectorial del bulbo concluida: disposición definitiva de grandes vasos

Aparato urogenital

4a a 7a semana

Tabique urogenital y metanefros. Fin del estado indiferente de genitales externos

Aparato digestivo

3a a 10a semana

Desaparición de la hernia umbilical fisiológica

Pulmones

4a a 6a semana

Fin de la fase embrionaria (siguen la pseudoglandular, canalicular y alveolar)

Extremidades

4a a 7a semana

Superiores e inferiores con 3 segmentos.
Dedos separados en las superiores.
Esbozos digitales en las inferiores